Una breve reflexión que no sirve para nada
Como creo que estamos en un tiempo en que en general nadie lee, a lo que se
suma que no se razona, sino que se “siente”, no se analiza, sino que se
experimentan entusiasmos positiva o negativamente afectivos, creo que nada de
lo que acá escriba tiene sentido. Pero, como el escorpión al que llevaba la
rana, “está en mi ADN” … y escribo.
Creo que no hace falta demasiado detenimiento para ver cuando los medios
hegemónicos están de campaña y operación… fue Milani hace años, es Tapia ahora,
y fue Cristina por años interminables. Todo valía, todo se decía… hasta el
punto que nadie pensaba, ¡sólo aceptaba!, ¡era!, ¡es!, ¿no me vas a decir que …?
Y demás exquisiteces… Y, entonces, en ese contexto, cuando alguno hacía una
crítica sensata, razonable o cierta, esta era replicada al infinito, era usada,
sin duda. Y acá la primera pregunta…
No es bueno callar cuando hay algo que debe ser señalado, pero… cuando eso
es propalado, sumado a un millón de falsedades, medias verdades, insinuaciones,
sospechas, y demás, no es ingenuo preguntarse ¿no deberemos callar? Para no
hacer el juego, precisamente a lo que es, ciertamente, más perverso.
En lo personal, creo que decenas de comunicadores (a los que me resisto a
llamar periodistas) y sectores eclesiásticos, son clara y militantemente responsables
de la demonización de Cristina y, su consecuencia de proscripción y encarcelamiento
injusto. Porque no se trata sólo de decir algo supuestamente verdadero, sino
que se debe tener en cuenta el auditorio; ese que no razona, que compra acríticamente
el discurso, que se guía por sentimientos y no por análisis… Podría nombrar
decenas de personas, queridas algunas, distantes otras, a las que considero
activamente y gravemente responsables de que hoy gobierne Milei y ahora se “rasgan
las vestiduras” … Que se autoperciban “del Centro”, o “equilibrados” u “objetivos”,
lo cierto es que no comprender el auditoria revela, por lo menos su torpeza, y,
por propaladores, ¡cómplices! Por más que alguno, hasta escriba un libro crítico
del Gobierno.
Y, lamentablemente, creo que muchos no han aprendido de esto… En muchas
ocasiones en estos tiempos me ha ocurrido algo que yo interpreto como continuidad
de la demonización K… “¡Los de la Cámpora son nefastos!” (o adjetivaciones
semejantes). Me ha pasado, incluso, destacar lo que yo interpreto como una
excelente intendencia de Mayra Mendoza en Quilmes, que fue criticada por gente que
no es de Quilmes, ni lo conoce… el tema es que es de la Cámpora. Aclaro… hay
cosas de la Cámpora que no me “cierran”, o no “me convencen”, pero, como hay
cosas que no me cierran o no me convencen de mí mismo, y, por lo ya dicho más arriba,
no pienso “ventilar los trapitos al sol” … Creo que, en esta sociedad, que no
lee, no analiza, no debate razonablemente sino afectivamente, cualquier
comentario de ese tipo es sencillamente hacerle el juego al enemigo; y, ¡que me
perdonen!, ese juego, no quiero jugarlo… En ese juego quiero tener claro contra
quien jugamos (y quién es el enemigo), y cuál es el objetivo; los que ansiamos
una patria socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana sabemos
que “¡no es por acá!” Y, en todo caso, si entre nosotros no estamos de acuerdo,
lo discutimos entre mates o vinos. ¡De ser compañeros se trata!
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Cualquiera puede comentar y no será eliminado, aunque no este de acuerdo con lo dicho, siempre que sea respetuoso (caso contrario, será borrado). Pero habitualmente no responderé los comentarios, ni unos ni otros, para no transformar este blog en un foro. De todos modos, podrán expresar su opinión.