martes, 13 de diciembre de 2016

Comentario adviento 4A

José interviene para que Jesús tenga raíz en la historia
DOMINGO CUARTO DE ADVIENTO – Año “A”


Eduardo de la Serna



Lectura del libro de Isaías     7, 10-14

Resumen: en un contexto histórico concreto, el rey Ajaz escucha de parte de Dios la invitación a pedir una señal de parte de Dios. Pero el rey no es del agrado de Dios, se niega al pedido, y Dios mismo le da como señal un nacimiento de un rey que hará presente a Dios en medio de los suyos.


Para ser precisos, no es lo mismo lo que “dice” el texto de Isaías que hoy la liturgia propone y lo que ese texto “nos dice” a partir de la Nueva Alianza. El texto comienza con una nueva intervención de Yahvé (v.10: “Volvió Yahvé a hablar…”) y concluye en v.17, ya que en v.18 comienza una unidad enmarcada por los frecuentes “en aquel día” (cf. vv. 18.20.21.23). 

Para reforzar la idea, señala que el que habla a Ajaz, el rey, es “Yahvé”, aunque el diálogo es con Isaías (v.13). El tema parece estar radicado en el “miedo” del rey (v.16) a causa de “dos reyes”. Por los versículos anteriores sabemos que se trata de Rasón, rey de Damasco (arameo) y Pécaj, de Samaría (israelita, del norte) (cf. v.1) que han sitiado la ciudad de Jerusalén con intención de tomarla y obligar a los judeos a participar de la coalición contra Asiria (año 734). En la perícopa anterior se ha dicho al rey “Alerta, pero ten calma. No temas; que no desmaye tu corazón” (v.4). Allí Isaías le ha dicho al rey que ambos reyes, en poco tiempo, ya no serán un peligro. El rey, en cambio, parece preferir poner su confianza en el ejército asirio y planea pedirle ayuda. En este contexto encontramos el segundo oráculo (el de la liturgia de hoy): ante la duda del rey, el profeta le dice que Dios ha decidido darle un signo, el que pida, a fin de que tenga confianza en Dios y no en el ejército asirio (v.9b).
El rey (coherentemente con lo que dice la Ley, cf. Dt 6,16) se niega a “tentar al Señor”. El profeta, entonces, pone distancia con el rey (donde antes decía “tu Dios”, v.11, ahora afirma “mi Dios”, v.13). El rey “cansa” (cf. 1,14; 16,12; 47,13 en el sentido de provocar hastío, enojo) a Dios y a los hombres. Y a raíz de eso Dios mismo le dará una señal al rey. Y esta señal viene dada por un embarazo presente (“está embarazada”). Pero la diferencia con este rey agotador está en que el que nacerá será fiel a Dios, hará presente a Dios en medio de los suyos. Siendo que 2 Re 18,7 hablando del rey Ezequías, hijo de Ajaz, afirma que “Dios estaba con él”, y que es propuesto por la literatura deuteronómica como un rey ideal (“Confió en Yahvé, Dios de Israel. Después de él no le ha habido semejante entre todos los reyes de Judá,  ni tampoco antes”, 18,5), es muy probable que el anuncio haga referencia al embarazo de la mujer del rey visto como señal de que su hijo será bien distinto que éste. Otros han pensado en el embarazo de la mujer de Isaías, profetisa también ella (cf. 8,3) lo cierto es que Dios da a su pueblo y al rey una señal que sea indicio de que está en medio suyo cuando se encuentra amenazado por los reyes enemigos. Por eso, le afirma, que antes que el niño tenga uso de razón (“sepa rehusar lo malo y elegir lo bueno”, v.15) los reyes amenazantes habrán abandonado el territorio. Pero la torpeza del rey actual hará que hasta entonces [es razonable pensar entre 13 y 20 años], este tiempo sea un tiempo duro: habrán “días como no los hubo desde” la ruptura entre el norte y el sur (v.17) y por eso el hijo tendrá comida campesina (“cuajada y miel”, v.15).

Sin embargo, este texto sufrió una interesante relectura con la cual “entró” en el N.T.

Con el paso de los tiempos, Judá ya no tenía rey, y las esperanzas pasaron a ser cada vez más “de futuro”. No se esperaba nada bueno para los tiempos próximos. Entonces, este texto (y otros) pasaron a leerse en futuro. Los verbos presentes se tradujeron al futuro para indicar que es algo que podemos esperar, pero no para nuestros días. Incluso,  para dar más sentido futuro, la joven (v.14) es cambiada a una “virgen”, para remarcar que todavía falta bastante. Así quedó reflejado en la versión griega, compuesta varios años más tarde. Y es esta versión la que conoce y a la que alude el Evangelio de Mateo en el texto de hoy. Veamos las diferencias:

Isaías (hebreo)
Isaías (griego)
Mateo
Pues bien, el Señor mismo va a darte una señal: He aquí que la joven [’almáh] está encinta y va a dar a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel. Por esto, el Señor te dará una señal: la virgen [parthénos] estará embarazada y dará a luz un hijo al que se llamará con el nombre de Emmanuel
Mira,
la virgen [parthénos]
estará embarazada y dará a luz un hijo, al que llamarán con el nombre de Emmanuel, que se traduce “Dios con nosotros”

Como se ve, los cambios tienen su sentido en la esperanza posterior de Israel, y es de este modo que Mateo los asumirá más adelante.


Lectura de la carta de san Pablo a los cristianos de Roma     1, 1-7

Resumen: Pablo dirige su carta a una comunidad en Roma pero no se conocen mutuamente. Por eso presenta brevemente el “Evangelio” que él predica a todos los paganos. La centralidad de Cristo es ese Evangelio, y su acción en los creyentes constituidos “santos y amados” por gracia de Dios. 


La carta de Pablo a los romanos tiene una serie de características que la distinguen de las demás del Apóstol. Para empezar, se trata de la única dirigida a una comunidad que él no fundó, ni conoce. Y que tampoco lo conocen a él salvo algunos comentarios malintencionados (ver 3,8). Esto es interesante para la unidad que hoy nos presenta la liturgia. Si se presta atención a las restantes cartas, es evidente que en todas, el primer párrafo de cada carta está compuesto de las siguientes partes: Remitente(s) [generalmente con un “título”, como habitualmente “apóstol”] + destinatarios [habitualmente también con “título”, como “santos”, o “Iglesia/s”] + saludo [siempre “gracia y paz”]. Pueden verse las siete cartas auténticas de Pablo, y algunas de las escritas por sus discípulos y se verá en todas este mismo esquema:

1 Tesalonicenses
1 Corintios
Filipenses
Filemón
Gálatas
2 Corintios
Pablo, Silvano y Timoteo
Pablo, llamado a ser apóstol de Cristo Jesús por voluntad de Dios, y Sóstenes, el hermano,


Pablo y Timoteo, siervos de Cristo Jesús,

Pablo, preso de Cristo Jesús, y Timoteo, el hermano,
Pablo, apóstol, no de parte de los hombres ni por mediación de hombre alguno, sino por Jesucristo y Dios Padre, que le resucitó de entre los muertos,
 2 y todos los hermanos que conmigo están,
Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y Timoteo, el hermano,


a la Iglesia de los Tesalonicenses, en Dios Padre y en el Señor Jesucristo. 2 a la Iglesia de Dios que está en Corinto: a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos, con cuantos en cualquier lugar invocan el nombre de Jesucristo, Señor nuestro, de nosotros y de ellos a todos los santos en Cristo Jesús, que están en Filipos, con los epíscopos y diáconos.
a nuestro querido amigo y colaborador Filemón,
 2 a la hermana Apfia, a nuestro compañero de armas, Arquipo, y a la Iglesia de tu casa.
a las Iglesias de Galacia. a la Iglesia de Dios que está en Corinto, con todos los santos que están en toda Acaya;
A ustedes gracia y paz. (1Tes 1:1) 3 gracia a ustedes y paz de parte de Dios, Padre nuestro, y del Señor Jesucristo. (1Co 1:1-3) 2 Gracia a ustedes y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. (Fil 1:1-2) 3 Gracia y paz a ustedes de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo. (Flm 1:1-3)
3 Gracia a ustedes y paz de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo, (GAL 1:1-3)
2 a ustedes gracia y paz de parte de Dios, Padre nuestro, y del Señor Jesucristo. (2Co 1:1-2)

Como se puede ver, con matices propios de cada carta, en general el esquema es el mismo, y no pasan más de tres versículos antes que toda la primera parte quede presentada. Sin embargo, en romanos recién hemos de esperar al v.7 para encontrar los destinatarios: “a todos los que están en Roma” y la “gracia y la paz”. La novedad radica, principalmente en lo que hemos señalado: Pablo no es conocido por las comunidades de Roma, y debe presentarse. Esto es lo que comienza a hacer precisamente luego de haber dado su nombre como remitente de la carta.

Pablo ha sido “enviado” (= apóstol) por Dios, ha sido “separado” (aforízô) de entre muchos “para el Evangelio de Dios” (es interesante notar que la buena noticia sea “de Dios”, como también en 15,16, mientras en 1,9 y 15,19 es “de su Hijo/ de Cristo” y por ocasiones es “mi Evangelio”, 2,16; 16,25. Probablemente pueda sintetizarse de esta manera: la buena noticia es “de Dios”, en cuanto dada por Dios; la buena notica que se predica es “Cristo”, es decir, “la buena noticia que es Cristo”, y eso es lo que Pablo predica (mi predicación). Pero no puede dejarse de lado una doble dimensión del término: en el AT griego la Buena noticia esperada es que Dios intervendrá en la historia en favor de su pueblo (Jl 3,5; Nah 1,15; Is 40,9; 52,7; 61,1); pero en el ambiente romano (y recordar que es una carta a las comunidades romanas) la “buena noticia” está ligada al Emperador, sea la conmemoración de su nacimiento, o sus triunfos militares. En la famosa “Inscripción de Priene” se dice que Augusto:


«dio nuevo aspecto al mundo entero: éste se habría arruinado si en él, que ahora nace, no hubiese brillado una suerte común. Rectamente juzga quien en este natalicio reconoce el comienzo de la vida y de toda fuerza vital... La Providencia que gobierna toda vida colmó a este hombre de tales dotes para bien de los hombres, que nos lo envió como salvador a nosotros y a las generaciones venideras... En su aparición se han colmado las esperanzas de los antepasados; él no sólo ha sobrepujado a todos los pasados bienhechores de la humanidad, sino que hasta es imposible que surja uno mayor. El nacimiento del Dios ha introducido en el mundo la buena nueva que con él se relaciona. Con su nacimiento debe comenzar un nuevo cómputo del tiempo»


Pablo contraculturalmente afirma que la buena noticia no viene dada por el Emperador, sino por Dios y esto es la resurrección de su Hijo con lo que empiezan los nuevos tiempos (notar que Pablo no hace referencia al nacimiento de Jesús, sino a su resurrección). 

Este Evangelio, además, ya había sido anunciado por los profetas, y hace referencia a Jesús como hijo según lo prometido en las “escrituras sagradas”. 

Breve nota sobre el “hijo de Dios”. A partir de los concilios dogmáticos solemos entender la filiación de Cristo como “hijo eterno, engendrado no creado y de la misma naturaleza que el Padre”. Sin dudas que esto es lo que creemos los llamados cristianos. Pero sería anacrónico entender que esto está formulado en la Biblia (no habría habido discusiones cristológicas en los primeros siglos si así fuera). En el AT la idea de “Hijo de Dios” es polisémica (es decir, con varios sentidos). De Israel se afirma que es “hijo de Dios” (ver Ex 4,22; Os 11,1), el rey es adoptado por Dios como hijo (2 Sam 7,14; Sal 2,7), un texto claramente mitológico habla de “los hijos de Dios” que engendraron hijos con “las hijas de los hombres” (Gen 6,1-4) y con el tiempo, en textos tardíos [como Henoc, o en Qumrán] fue interpretado en el sentido de los “ángeles” (para aludir a su vez a los “ángeles caídos”; tema al que alude Jds 4 y 2 Pe 2,4 pero que cuestiona Heb 1,5 movido probablemente por su crítica al culto de los ángeles que era frecuente, cf. Col 2,18). Precisamente esta polisemia permite al NT afirmar que Jesús “es hijo”. En un primer momento influenciado por los textos mesiánicos: si el rey es hijo de Dios, por tanto Jesús lo es (1,3). Pero Pablo (o probablemente antes que él, aunque él lo profundice y aporte nuevos elementos) afirma que además, Dios “eleva” en la resurrección a Jesús a una nueva categoría de hijo (1,4). Es decir: Jesús “es” hijo por “la carne” (= hijo de David) y es “hecho hijo” por la resurrección. 

El centro de la predicación (= Evangelio) de Pablo está puesto en la resurrección de Jesús. El espíritu de Dios lleno de vida a Jesús elevándolo hasta Dios. Y “por él” recibimos –afirma Pablo- la “gracia” y el “apostolado”. La gracia es la fuerza divina, Dios que se abaja a la humanidad para elevarla. Eso ha hecho con Pablo para poder predicar el Evangelio (cf. 1 Cor 15,10). En este caso se refiere a la gracia del apostolado. De allí que a continuación explicará qué es lo que predica, cuál es su “apostolado”: “predicar… entre todos los gentiles”. Pablo no predica a judíos, sino a paganos, “entre los cuales se encuentran ustedes”, los de Roma. 

Breve nota sobre la “predicación a los paganos” de Pablo. La asamblea de Jerusalén había dejado claro que Pablo y Bernabé predicarían “a los paganos”, mientras “Santiago, Pedro y Juan” predicarían a los “circuncisos” (Gal 2,1-10). No es evidente si se refieren a “predicar a las personas paganas” o a “predicar en territorios paganos”. La ida posterior de Pedro a Antioquía, y casi seguramente a Roma, hacen posible la primera opción; pero la predicación de Pablo a personas judías hace posible la segunda (cf. 1 Cor 1,14 [cf. Hch 18,8]; 9,20). Es posible que se refieran a territorios mayoritariamente paganos y mayoritariamente judíos. Antioquía y Roma tenían una importante comunidad judía, lo que justifica la presencia de Pedro. Pablo, de todos modos, no pretende instalarse en Roma, sino solamente pasar por ella, cf. 15,24. Pero desconocemos –de todos modos- quién/es ha/n fundado la comunidad de Roma, y la proporción de gentiles y de judíos que tenían las comunidades romanas en estos tiempos ya que han pasado por diferentes momentos de conflicto.

A estos romanos, Pablo les reitera que son “santos por vocación” (lit.: “amados de Dios, llamados santos”), es decir invitados a incorporarse al pueblo santo (cf. 8,27; 11,16; 12,13; 16,2.15). Son santos y amados (cf. Col 3,12), y –ahora sí- Pablo les comunica la “gracia y la paz”.


+ Evangelio según san Mateo     1, 18-24

Resumen: Dios se dirige a José en sueños para expresarle que también él tiene un rol que jugar en el plan de salvación que comienza en el embarazo de María. Darle el nombre a Jesús implica poner a Jesús en el contexto de la historia, en la genealogía. Y así empieza a cumplirse todo lo anunciado por los profetas llevándolos a plenitud.


Para comprender el Evangelio de hoy es conveniente recurrir al contexto ya que –en cierta medida- se trata de la continuación de lo que le precede. Todo el cap. 1 conforma la unidad, ya que en 2,1 Jesús ha nacido y unos magos de Oriente vienen a visitarlo. Pero este cap. 1 tiene dos partes bien marcadas que aluden a lo mismo:

1,1: Libro de la generación (génesis) de Jesús, el Cristo
1,18: De Jesús, el Cristo, su generación (génesis) fue así:

Como en seguida diremos, la segunda parte (1,18-25) es la continuación o complementación de la primera (1,1-17). Podemos decir que toda la primera perícopa queda incompleta. Así como se encuentra, no dice nada. Teóricamente quiere mostrarnos que Jesús es “hijo de David, hijo de Abraham” (1b) pero la genealogía muestra precisamente que no lo es. Basta con ver el esquema para notar que el relato queda interrumpido e incompleto: toda la genealogía (= historia) sigue el mismo esquema: A engendró a B / B engendró a C / C engendró a D… pero al llegar a José no afirma;: “José engendró a Jesús” sino que “Jacob engendró a José, el esposo de María de la que nació Jesús, el llamado Cristo” (v.16). Podemos decir que toda la genealogía se ve frustrada ya que José no es el que ha engendrado a Jesús, y ese parece el sentido de toda la primera parte. Ahora empieza el segundo aspecto de esta “génesis”. 

Se afirma que José y María estaban casados (cosa que ya había dicho el v.16) y que María quedó encinta “por el espíritu santo”. Sin duda no es acá el espacio para el análisis histórico, sino para tratar de leer qué quiere decir Mateo en esta unidad. Sin duda quiere dejar claro, antes de empezar la narración, explicar que el embarazo de María no tiene origen humano. La reacción de José tiene dos lecturas posibles:

     1.      José sabe que él no ha sido el responsable del embarazo de su esposa y decide divorciarse de su mujer infiel; 
      2.     José sabe que el hijo tiene origen divino y no quiere ser obstáculo al plan de Dios en María, por lo que decide dar “un paso al costado”.

Hay una serie de términos que nos invitan a preferir la segunda variante:

José es “justo”, lo que implicaría “cumplidor de la voluntad de Dios”. Y no parece que sea cumplir la voluntad de Dios un simple “divorcio” ante una mujer supuestamente pecadora. No consta que hubiera apedreamiento en este tiempo, pero parece que algún tipo de manifestación pública ante el adulterio sería de esperar de un “justo”. En cambio, un justo sí puede querer no ser obstáculo a lo que Dios está obrando en su mujer. Hay que recordar que “repudio” (v.19) no necesariamente ha de entenderse como “rechazo”, sino también es simplemente “separación” con lo cual ambos (especialmente la mujer) quedan liberados para hacer una vida independiente. 

El ángel le dice “no temas”, que no se trata de un temor en cuanto al posible engaño, sino el temor reverencial, lo que explica el deseo de José de retirarse. 

El término “porque” (gar) puede entenderse de los dos modos: “no temas, tu mujer no te ha sido infiel… no temas, porque no es otro hombre sino es el espíritu santo el que ha actuado en ella”, pero también “no temas a causa de la intervención del espíritu santo… no tengas temor reverencial porque (a causa de) la intervención sea del espíritu”. 

Leyendo el texto en este sentido, el ángel no le dice la verdad que José ignoraba sino que lo invita a seguir junto a María ya que también José tiene un rol: “tú le pondrás por nombre Jesús” (v.21). Habitualmente el nombre lo elegía la madre (Gen 29,31-30,24; 35,18; 1 Sam 1,20), a veces el padre (Gen 16,15; 17,19; Ex 2,22) y en tiempos del N.T. le era impuesto al hijo en la circuncisión, al octavo día (Lc 1,59; 2,21), y como sabemos en este caso (como en el de Juan), el nombre es elegido por Dios (v.21; cf. Lc 1,13.31).

Los sueños (onar) como revelación de Dios ocupan un lugar importante en Mateo (cf. 1,20; 2,12.13.19; 27,19 [sólo aquí en todo el NT]) y en cierto modo recuerdan la relación de José, también hijo de Jacob, con los sueños en Gen 40 y 41. 

Lo cierto, y aquí lo fundamental, es que este José, “hijo de David” (v.20) recibe el encargo de tomar a María y darle nombre al hijo por nacer. Desde ahora será “Jesús, hijo de José” (cf. Lc 3,23). Pero entonces, al “darle el nombre” (= dar el apellido), Jesús pasa a completar la genealogía que estaba trunca, ahora también él es “hijo de David”, y esta tal es su “génesis”.

Mateo relee ahora el texto de Isaías 7 que hemos comentado más arriba. Es muy frecuente en todo su Evangelio destacar el “cumplimiento” (plêroô) de lo dicho por los profetas (1,22; 2,15.17.23; 3,15; 4,14; 5,17; 8,17; 12,17; 13,35; 21,4; 26,54.56; 27,9; en Marcos, en cambio, sólo ocurre una vez, 14,49; y dos en Lucas: 4,21; 24,44). Mateo quiere mostrar a su comunidad que la Iglesia es el verdadero Israel que da plenitud (plêroô) a las Escrituras porque en Jesús, sus palabras y obras, han alcanzado dicha plenitud. Por otra parte es interesante notar que las diferentes escenas de los relatos de la historia plena al ministerio de Jesús son jalonados por sendos cumplimientos de las Escrituras.

El relato termina con un versículo, omitido en la liturgia, que viene a reforzar lo que ya sabemos: durante el tiempo que vivieron esperando el nacimiento de Jesús, José y María no tuvieron relaciones sexuales (v.25). Con esto el autor quiere reforzar lo antedicho: este nacimiento ocurre sin intervención humana. No hace referencia concreta a la vida de ambos después de este momento que es lo único que le interesa señalar.


Foto tomada de www.elciudadano.cl 

jueves, 8 de diciembre de 2016

Balance de los curas opp a un año de Gobierno

Balance desde el Evangelio y los pobres de un año de gestión de gobierno.

Carta a los que quieran leerla



Iniciado ya el tiempo de preparación a la Navidad para los cristianos y coincidiendo con el día de la Inmaculada Concepción, difundimos nuestro pensamiento y opinión desde el Evangelio y los pobres, al cumplirse el primer año de la gestión de gobierno de la Alianza Cambiemos, que asumió el poder el 10 de diciembre de 2015.  Esta carta está dirigida – parafraseando al Papa Francisco en su reciente carta de cierre del año de la misericordia – “a cuantos quieran leerla”.

La Virgen se alegra en el Dios de los Pobres.

La Virgen María cuya presencia anima sin dudas la religiosidad de nuestros pueblos latinoamericanos, nos ilumina y orienta acerca del plan de Dios para la humanidad. En el marco del pasaje bíblico que describe el encuentro con su parienta Isabel, el Evangelio de Lucas (1,46-55) pone en labios de María una profesión de fe en el Dios de los pobres. María de Nazaret da gracias a Dios porque miró su sencillez con cariño y misericordia convocándola a ser madre y discípula de Jesús; porque elevó a los humildes y dispersó a los soberbios; porque derribó a los poderosos y despidió a los ricos con las manos vacías. El Dios del “Magnificat” sueña un mundo construido desde “abajo”. Reúne para eso a los más pequeños. No necesita figuras exitosas, ni lobbistas, ni famosos o violentos. No necesita las influencias ni los flujos de dinero. Es un Dios que no cuenta con los ricos y poderosos porque no ven más allá de sus intereses, no son capaces de construir un proyecto colectivo y fraterno. El poder de la codicia y el dinero no construye mundos habitables, sino seudoparaísos desiguales y concentrados donde sólo gozan los que acumulan para sí. En la sencilla alegría de María visitando a Isabel, Dios anuncia la buena noticia de un mundo nuevo, justo y humano edificado desde los pobres, la justicia y el derecho. Ese mundo es de los sencillos, los “de abajo”. Es arrebatado a los poderosos que se creen dueños de este mundo. Ya afirmaba de María el Papa Pablo VI: “fue algo del todo distinto de una mujer pasivamente remisiva o de religiosidad alienante, antes bien fue mujer que no dudó en proclamar que Dios es vindicador de los humildes y de los oprimidos y derriba sus tronos a los poderosos del mundo (cf. Lc 1, 51-53); reconocerá en María, que "sobresale entre los humildes y los pobres del Señor, una mujer fuerte que conoció la pobreza y el sufrimiento, la huida y el exilio (cf. Mt 2, 13-23): situaciones todas estas que no pueden escapar a la atención de quien quiere secundar con espíritu evangélico las energías liberadoras del hombre y de la sociedad…” (Pablo VI, Marialis Cultus 37).

Un gobierno sin política, sin historia y sin verdad.

Desde el mismo día de la asunción, donde el Presidente (después de decir días antes en Olivos que la ceremonia de traspaso del mando se iba a desarrollar como de costumbre) insólitamente – con la habitual complicidad de sectores del Poder Judicial – no permitió que la Presidenta saliente ejerciera el derecho propio y democrático de entregar el mando a su legítimo sucesor, intuimos que algo malo iba a suceder. A partir de ese día comenzó un proceso implacable, acelerado y sistemático de destrucción operativa y simbólica de todo lo construido en 12 años de gobierno del Frente para la Victoria. Mientras tanto comenzó la instalación compulsiva de una matriz económica y cultural conservadora, represiva y autoritaria que convirtió en tierra arrasada muchos logros y reivindicaciones históricas para la masa popular de trabajadores y que una buena parte de los votantes del Gobierno creyeron – porque así se les había dicho – que se iban a mantener. Ese proceso persecutorio y destructor vino decorado en un envase de frivolidad y alegría, de progresismo pedante, de “paz y administración”, de nueva moral y presuntos nuevos aires frente a una ciudadanía que ellos mismos instalaron como “agotada de la política”. No había duda que muchos temas de la agenda nacional necesitaban ser abordados, reconfigurados, o estaban pendientes de resolución. Pero arrasar con todo lo construido reveló más un espíritu de revanchismo conservador que de continuidad democrática.

El estilo “Cambiemos”

Algunos rasgos de este estilo ya venían perfilándose en la campaña y el debate presidencial del 22 de noviembre de 2015:

+ La mentalidad conservadora y la anti-política: Un permanente desprecio por las instituciones democráticas, el Estado, la militancia política, la democracia, la patria, el pueblo, la cultura latinoamericana, la historia y sus próceres, los proyectos colectivos y populares, comenzó a inyectarse en los brevísimos discursos, conferencias o declaraciones del Presidente y sus funcionarios. En las apariciones internacionales del Presidente sólo hubo chistes y frases entrecortadas que dan cuenta de una marcada trivialización de la política además del ridículo sin retorno ante los medios del mundo. Constantemente se sugirió que es necesario “despolitizar” la gestión de gobierno y la planta funcional del Estado, eliminando “la grasa militante”. La historia es algo superado que no vale la pena recordarse, por eso ballenas, yaguaretés y plantas de interior reemplazan a San Martín, Belgrano y Juan Domingo Perón en billetes y dependencias estatales. Cuadros descolgados que se vuelven a colocar. Esta puesta en escena – aparentemente neutral y aséptica – esconde en realidad una clara intencionalidad política de gobernar para los que los ayudaron a llegar al gobierno, los dueños del capital y la minoría pudiente del país sin ningún tipo de oposición. Y esconde también que la anti-política es un modo de hacer política.

+ La posverdad (= mentira) como maltrato institucional. En abril de 2010 una revista norteamericana humorística llamada Grist, especializada en información medioambiental, publicó un artículo en el que, se dice que por primera vez, se hablaba de “política posverdad”. Dicho artículo se refería a los políticos que negaban el cambio climático, pese a toda la evidencia científica que existía al respecto. El término comenzó a generalizarse para ilustrar que se está utilizando la mentira en política de una manera más intensa y con mayor capacidad de penetración que nunca. La política siempre ha tenido una vinculación particular con la verdad; pero una cosa es exagerar, ocultar, incumplir o relativizar la verdad y otra es mentir descarada y continuadamente sobre los hechos, de la mañana hasta la noche y aun teniendo evidencia de lo contrario a lo que se dice delante de las narices. Este gobierno ha mentido ya desde antes de asumir, porque hizo todo lo contrario de lo que había afirmado que iba a hacer en el debate presidencial ya mencionado, estafando a sus votantes. Hemos asistido a un concierto de mentiras diarias en nuestra propia cara. Algunas de ellas insólitas, groseras y desafiantes de la inteligencia de la ciudadanía, como la repetición insistente que Argentina no crece hace 5 años (pero según datos del FMI, Argentina creció 13% en los últimos 5 años). Lo que cuenta es “instalar” una creencia. Otras con un marcado tono burlón, despectivo y discriminador. Pero no hay duda que este gobierno ha sabido – a través de sus sofisticados y onerosos equipos comunicacionales – utilizar con eficacia el poder de la mentira para convencer. Su máxima es: “No importa si es verdad lo que se dice. Lo que importa es que te lo crean”. Nunca habíamos sufrido tamaña vejación de nuestra capacidad intelectual. La hipocresía, el cinismo, la falsedad en el Presidente, ministros y funcionarios son un verdadero maltrato institucional cotidiano hacia el pueblo argentino. Esa burla sistemática de todos tiene sus excepciones: hay ministros o funcionarios a los que no se les conoce la voz. Pero así como se dice de los jueces, que “hablan por sus fallos”, podemos decir que todos los ministros “fallan”, es decir “yerran” sistemáticamente y siempre “para el mismo lado”.

+ Funcionarios incompatibles y corrupción estructural: Nunca habíamos tenido un plantel de gobierno constituido en una elevada proporción por funcionarios que fueron CEO’s o gerentes en el sector privado. Un estudio reciente de la UNSAM revela que con la ley de ética pública de 1999 este gabinete no hubiera sido posible. Es una verdadera puerta abierta a la corrupción estructural ubicar funcionarios del sector privado para manejar las mismas áreas donde trabajaron desde el Estado o poner procesados por lavado de dinero al frente del organismo que controla el lavado de dinero. Son claros los conflictos de intereses y las incompatibilidades para la función pública. Mientras tanto los medios intentan que todos creamos que la corrupción fue generalizada en el gobierno anterior y nos dejaron una “pesada herencia”. Para el Gobierno y sus aliados la corrupción se conjuga exclusivamente en pasado. La persecución de presuntos corruptos del pasado es una operación mediática encaminada a dar la impresión de que se combate la corrupción, mientras tanto saquean el Estado quitando regulaciones u otorgando negocios que benefician a privados, amigos, empresas y parientes sin ningún escrúpulo. Pero mientras esta succión de los recursos públicos se realiza, el discurso oficial es de exaltación de la transparencia, el trabajo “juntos”, la honestidad y la idoneidad del “mejor equipo de los últimos 50 años”, etiqueta mentirosa si las hay. Los ministros del gabinete actual son mercaderes del dinero público y lo reparten entre sus amigos. Ética Cero.

+ La ética del Presidente: ¿Qué se puede esperar de la ética de los ministros y funcionarios si hay un Presidente que asumió procesado con 214 causas, con cuentas clandestinas en el exterior y un largo prontuario en materia de irregularidades en la contratación de obra pública junto a su padre? Un Presidente que pide a la población “un esfuerzo” pero abandona la flota aérea oficial maltrecha en los hangares de El Palomar y gasta en aviones privados contratados o de aerolíneas comerciales más o menos U$A 1.700.000 en 10 meses. Un Presidente que mide los gastos operativos de Aerolíneas Argentinas en jardines de infantes, pero facilita que su padre blanquee el dinero sucio de la evasión a través de un decreto inconstitucional que contradice el espíritu de una ley votada en el Congreso. Y qué decir de un Presidente que parece no tener respuestas sobre cuestiones básicas de Estado en las ruedas de prensa “armadas” para que no pase sobresaltos. Nos queda la sensación de que todo lo que hemos dicho en estos párrafos, en cualquier país normal sería materia más que suficiente para plantear un claro pedido de juicio político al Presidente y a una buena parte de sus funcionarios. En nuestras pasadas cartas al Pueblo de Dios hemos insistido en que a gran parte de los funcionarios y ministros se les debería pedir su inmediata renuncia (o, al menos, ser sometidos a una firme interpelación en el Congreso), y nada nos ha convencido de lo contrario. Antes bien, semana a semana pensamos que más funcionarios deberían estar en ese “grupo”.

+ Un descomunal aparato comunicacional al servicio de la mentira: Los principales multimedios pintan el escenario que más le conviene al relato oficial escondiendo la realidad y forzando los temas de tapas y columnas para que parezca que pasa lo que les conviene que la gente crea que pasa (focus groups). Nunca habíamos visto este cerrojo informativo y los medios internacionales se sorprenden de eso.  Redes sociales invadidas por equipos de perseguidores (trolls) rentados para desanimar, hostigar, acosar a cuantos piensen u opinen distinto a lo que se quiera imponer. Nosotros mismos hemos sido blanco de insultos gratuitos por el simple hecho de expresarnos. Los (ex) periodistas que antes informaban y ahora hacen lo que se les pide que hagan, los que antes querían preguntar y ahora no tienen más preguntas, están escribiendo las peores páginas de la historia de la comunicación en Argentina.

La destrucción de la economía (y del país)

Todos los datos con los que podríamos pulsar la vitalidad económica están mucho peor que hace un año atrás: más inflación, más endeudamiento, menos producción, menos puestos de trabajo, menos exportaciones, tarifas más caras, la inversión en baja, suba del déficit fiscal, aumento de la emisión de moneda, caída de la recaudación fiscal en términos reales, desplome del consumo y retroceso del salario real. Para delicia de los sectores más acaudalados, se liberó la bicicleta financiera, y se quitaron impuestos y retenciones y se permitió blanquear el dinero de la evasión. En vez de dar la cara y asumir los tremendos desatinos de estos últimos 12 meses, el gobierno se empeñó en culpar al gobierno anterior, esgrimiendo argumentos insólitos y ocultando -con la indispensable ayuda de los medios- los efectos de la fenomenal transferencia de ingresos desde los sectores bajos y medios hacia la minoría rica. Sólo así puede entenderse, por otra parte, que la imagen del Presidente y del gobierno no sea lo escandalosamente baja que la realidad requiere.

Este es un modelo de hambre y pobreza, de desigualdad y concentración de la riqueza, de desindustrialización y destrucción del empleo, de primarización de la economía y pérdida de la soberanía, de minimización del estado y absolutización del mercado, de destrucción del consumo y la producción, de endeudamiento desenfrenado para cubrir la fuga de capitales. Pero si como todo esto fuera poco, debemos sumarle una marcada ineptitud para el manejo operativo de la economía, cubierta con mentiras permanentes, con datos inventados, con ocultamientos de información, con promesas de un futuro feliz que nunca llega y nunca llegará. Ante algunas preguntas, mostrando su desinterés por todo, el Presidente (o sus ministros) han respondido: “esa te la debo”. Queremos decirle que nos está debiendo un país entero.

Efectos colaterales en los pobres

Estas decisiones impactan en la vida de los pobres, los trabajadores, y el campo popular. La salud, el trabajo, la educación han dejado de ser entendidos como derechos y se convierten en áreas de explotación comercial:

+ Pobreza: La mentira de la Pobreza Cero tuvo patas muy cortas. La inflación descontrolada, la devaluación del peso, el brutal tarifazo de los servicios públicos, y la falta de contención estatal que redujo, subejecutó o anuló fondos destinados a la contención social destinados en la década anterior, lógicamente empujaron el número de familias que viven debajo de la línea de pobreza e indigencia que se incrementó en más de 1,5 millones de habitantes (por ejemplo, el programa “Urbanización de villas” fue ejecutado en un 34%, el de “Infraestructura Penitenciaria” un 14 %; el programa “capacitación Laboral” gastó apenas el 39% de los fondos destinados, y el de “desarrollo Productivo regional” apenas el 16%, el Programa “Formación Tecnológica” 13% y “Calidad Educativa” 5% de ejecución, el Programa “Sanidad Escolar” y “Lucha contra el SIDA” 2% ejecutado, el Programa “Promoción y Protección Social” solo el 50%. Programa “Enfermedades Crónicas” del Ministerio de Salud el 39% de ejecución y el “Fortalecimiento edilicio de Jardines de Infantes” ¡¡¡0%!!!). Ser pobre significa comer salteado, enfermarse fácilmente, perder condiciones normales de higiene, vivienda y atención sanitaria, y en definitiva, vivir mucho menos que el resto. A este gobierno no le importan en absoluto los pobres. Les importa más cuantos negocios pueden hacer gestionando el dinero público.

+ Trabajo. Las políticas aplicadas provocaron una fuerte destrucción de empleos estatales y privados. Con el latiguillo mentiroso de que había que crear “empleo de calidad” destruyeron cientos de miles de puestos de trabajo y reemplazaron empleados estatales con antigüedad e idoneidad por militantes del PRO que en muchos casos poseen el único mérito de ser parientes o amigos de algún funcionario. El Presidente cada vez que se refiere a los trabajadores lo hace con desprecio, culpabilizándolos del ausentismo y la falta de productividad, presionándolos a “ceder algo” y refiriéndose al salario como un costo más. Se queja del ausentismo cuando se ha tomado 3 veces vacaciones en solo 8 meses de gobierno. En 2017 insistirá con el cierre de paritarias, la flexibilización laboral y la revisión de los convenios colectivos de trabajo que significa ni más ni menos que arrasar con las conquistas sociales de los trabajadores en la historia reciente. La conflictividad laboral va en aumento, aunque es fácil suponer que algo aliviará momentáneamente esta presión en orden a las próximas elecciones “de medio término”.

+ Salud y Educación: Por despidos, reestructuraciones para “hacer más eficiente la gestión” o reubicación de sus integrantes, en seis meses fueron desmantelados o “achicados” unos 15 programas de salud pública; lo ocurrido con los remedios contra el SIDA – que ya había sido anunciado, y quien lo hizo fue criticado por alarmista y por “campaña del miedo” en todos los “medios amigos”, sirve de buen ejemplo de esto; como la ausencia de campañas contra el dengue y el zika. La retirada estatal de la contención territorial en materia de salud es algo así como una muerte lenta para tantos que no tienen trabajo, y por lo tanto, no tienen obra social. Para la mentalidad liberal-conservadora los pobres son un gasto (son “inempleables” al decir de un conspicuo empresario). No son personas. Se acorrala la educación pública con desfinanciamiento y desdén considerándola también un gasto más que un servicio público. Se desmontaron también en esta área algunos programas territoriales como el Conectar Igualdad. Se prometió un plan revolucionario de Educación que jamás se realizó y ni siquiera se presentó. El ministro comparó su gestión en educación con la genocida Campaña del Desierto. Está todo dicho.

La mentira de la justicia independiente

No quiero una justicia macrista” dijo el posverdadero Presidente al asumir y al día siguiente nombró a un abogado de Clarín como Juez de la Corte por decreto, salteándose la Constitución Nacional. Acto seguido, después de nombrar a un Ministro de Comunicaciones que no tenía Facebook, el gobierno anuló la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual por decreto, cerró el AFSCA, y puso decenas de policías para impedir que entraran las autoridades legítimas. Gobernó los primeros meses a decretazo limpio sin importarle la Ley ni la justicia que prometía defender, y nos preparamos para que lo mismo ocurra durante este verano. El proyecto de ley sobre el Ministerio Público Fiscal de Cambiemos fue un intento de consolidar una justicia adicta. La notoria persecución política a la oposición por parte del núcleo conservador del poder judicial, impulsada por el gobierno nacional, las amenazas a políticos opositores, denuncias para demonizar y sembrar dudas, la persecución de jueces y fiscales independientes, el hostigamiento a la jueza Martina Forns y a Daniel Rafecas,  a la agrupación Justicia Legítima y a la Procuradora General de la Nación Alejandra Gils Carbó, los infinitos intentos de reapertura de la denuncia del fiscal Nisman, la ridícula causa del dólar futuro que acusa a inocentes y exime a los responsables, las causas que duermen porque afectan a gente del gobierno o sus amigos como Papel Prensa, Panama Papers, Iron Mountain, JP Morgan, etc., los encuentros secretos de Macri con Lorenzetti son algunos síntomas que nos invitan a sospechar fundadamente que el Poder Judicial no ostenta una imparcialidad que nos permita confiar en que haya justicia. Cada vez nos resulta más evidente que Poder Judicial es una cosa y “Justicia” otra muy distinta.

Ambiente persecutorio y democracia de baja calidad.

Se han multiplicado las intervenciones represivas violentas de las fuerzas de seguridad frente a gente desarmada y frágil como aquella represión a los jubilados en el Puente Pueyrredón, o los innumerables hechos represivos de la policía bonaerense en La Plata. Se intenta demonizar la manifestación popular en las calles y criminalizar la protesta social. Se ha impedido a la población ocupar legítimamente el espacio público en actos patrios volcando una desmesurada cantidad de efectivos policiales o de Gendarmería para instalar una atmósfera de miedo y pérdida de libertad que no experimentábamos desde hace muchos años. Se han producido confusos ataques a locales de partidos políticos, y hasta las mismas fuerzas de seguridad protegieron a los agresores de la sede de Tiempo Argentino. Muchos comunicadores o figuras de la política son amedrentados, o directamente amenazados y la libertad de expresión corre serio peligro. Los discursos discriminadores de muchos funcionarios oficiales parecen legitimar que buena parte de las fuerzas de seguridad crean que tienen cancha libre para perseguir extranjeros o gente de tez morocha, golpear y ningunear a chicos de nuestros barrios o en el peor de los casos disparar balas de plomo a una murga barrial compuesta por jóvenes y niños sin que haya pasado absolutamente nada con esos asesinos de uniforme. Pero abundaron las fotos de la ministra de seguridad vestida de combate o corriendo presurosa a apresar a un tuitero. Se quiere generar una atmosfera de miedo y encierro para avanzar con el saqueo del país. Esta película ya la vimos; este modelo “no cierra” sin represión.

En política internacional, “del lado de los malos”

No ignoramos la convulsión mundial que estamos viviendo. El llamado “Primer Mundo” (sic) actúa movido por el miedo que pretende autoconservarse de un enemigo externo que, una vez más, son los pobres y las víctimas que ellos mismos han provocado. Muchos países buscaban unirse para poder enfrentar este mundo adverso, algo que – obviamente – incomoda siempre a los poderosos, expertos en “divide y reinarás” o en “si entre ellos pelean, los devoran los de afuera”. Vemos, en este sentido que el multilateralismo que estábamos celebrando vuelve a ser unilateral cada vez más. La política de “relaciones carnales”, los enemigos elegidos por el gobierno (que no son los nuestros) nos separan cada vez más de los hermanos y, por otro lado, nos vuelven cada vez más indefensos ante crisis y conflictos que, por supuesto, vendrán.

Con una ayudita de sus amigos

Además de la cercanía de los sectores poderosos, del establishment, el Gobierno sabe que no puede funcionar sin otras complicidades:

+ Sindicalismo de ficción. La unidad del sindicalismo sin duda es fundamental para poder enfrentar y confrontar con “el Capital” en la defensa del “Trabajo”. Pero es lamentable cuando esta unidad triunvira sólo pretende acariciar al gobierno destructor del Trabajo a cambio de limosnas o beneficios espurios.

+ Mentimedios de incomunicación. Ya hemos señalado, pero es importante resaltarlo, el rol que juegan los medios de comunicación en la “creación de realidades” o la difusión de posverdades. La mentira sistemática, el desvío de la atención de las realidades profundas y las amenazas, chantajes o falta de aportes y pautas a los medios opositores, explican los generosos beneficios gubernamentales a ciertos medios donde es evidente la devolución de favores con el otorgamiento de negocios.

+ Una amigable oposición parlamentaria. El poder del Gobierno de extorsionar con el envío o no de fondos para las asfixiadas economías provinciales a cambio de un voto favorable, y más aún, de amenazar con revelar datos secretos de los legisladores si no se votaba en línea con el oficialismo (el "carpetazo" del que acaba de hablar el Papa Francisco), sumado esto al poco criterio de algunos dirigentes políticos, ha permitido conseguir la aprobación de proyectos de ley perjudiciales para el país como el pago a los fondos buitres o la supuesta reparación histórica de los jubilados. Algunos quieren ahora “desmarcarse-pero-no-mucho” en una suerte de “Plan B” esperando la bendición del “Círculo Rojo”.

+ Una Iglesia que olvidó el Evangelio. No es la primera vez en nuestra historia que muchos sectores del Episcopado parecen más preocupados en no molestar o incomodar a los poderosos que quedar del lado de los pobres. Si los obispos están más interesados en evitar conflictos sociales, sin preocuparse por las causas que los provocan y de este modo evitar tomar posición a favor de los pobres, esa actitud no nos parece que sea demasiado coherente con la praxis de Jesús de Nazaret ni con los discursos recientes del Papa Francisco

En este sentido nos duele que el obispo de la Diócesis de Jujuy, Cesar Fernández, se pronuncie en apoyo a la convocatoria formulada por el Gobernador Morales “para honrar la paz, la unión y la libertad civil” en una provincia que mantiene a Milagro Sala y compañeros, detenidos arbitrariamente. Nos hubiera gustado escuchar al Obispo exhortar al presidente de la Nación a cumplir la ley que es una manera de honrar la paz y la unión de los argentinos: una Navidad sin presos políticos.

Los derechos humanos y el proceso de memoria, verdad y justicia en peligro.

Como señalamos en el párrafo anterior, hemos vuelto a tener presos políticos como hacía años que no sucedía. Milagro Sala fue detenida en el mes de enero y más tarde otros compañeros corrieron igual suerte. La ONU ha declarado que su detención es arbitraria y ha pedido al gobierno argentino su liberación inmediata, cosa que repitieron Amnesty International, la OEA y la CIDH. Con la negación de la realidad o la imposición de la mentira – que son su método cotidiano –, el Presidente está tirando la pelota afuera hace un mes e incubando un papelón internacional histórico al incumplir los tratados sobre detención arbitraria que Argentina suscribió y se comprometió a cumplir. También han avanzado sobre los espacios de memoria quitándoles apoyo oficial, (y en parte desarmándolos), o cuestionando la existencia de 30.000 desparecidos, sobre los que el Presidente dice “no tener idea”. También se intenta mover el feriado del 24 de marzo, desfinanciar los organismos creados para impulsar operativamente los juicios contra los represores de la dictadura y de este modo frenarlos, interceder por los condenados a cárcel común para que cumplan la condena en sus casas, reinstalar la teoría de los dos demonios y la guerra sucia.

El fin de nuestras cartas quincenales: un ciclo cumplido.

Nos propusimos, al comenzar este gobierno y constatar el cerco informativo, entregar al Pueblo de Dios y a todos los varones y mujeres de buena voluntad una carta periódica que dejara al descubierto la realidad negada por los medios. A inspiración del beato mártir Óscar Romero en El Salvador, quisimos alzar una voz profética en medio de la confusión de un cambio que ha resultado una verdadera involución. Después de 20 cartas y este balance, hemos decidido discontinuarlas. Seguiremos andando desde el Evangelio y los pobres, comunicándonos con el pueblo de las maneras que vayamos considerando posibles y convenientes, sin apagar nuestra palabra profética.

El balance que hemos realizado es sumamente negativo y desalentador. El cambio que se prometía sobre la base de mantener lo conseguido, resolviendo errores y problemáticas pendientes, fue una mentira. La verdadera intención fue restaurar el modelo económico neoliberal, y la matriz social y cultural de un conservadurismo nocivo y anacrónico que ya conocíamos pero que nos ha sorprendido en su capacidad de ignorar las necesidades de la población que da la sensación de estar de más en su foto.

Evaluando su año de gobierno, el Presidente “se puso un 8”. No podemos imaginar cuánto celebraría si hubiera creído merecer un 10; cuánta más desocupación, cuanta mayor pobreza, cuanta precarización laboral, cuanta justicia más dependiente aun, cuanta ausencia de voces opositoras, cuánta dependencia imperial… Ciertamente no es esa la nota que nosotros le hubiéramos puesto. A modo de síntesis quisiéramos decir que ¡en un año de gobierno de Cambiemos no hemos visto ni una sola nueva medida que beneficie a los pobres! ¡Ni una sola!

La Ley de Emergencia Social pactada con los movimientos sociales es un paliativo que pronto perderá vigencia si no hay urgentes políticas de creación de empleo, de reactivación de la producción y el consumo, de recuperación del poder adquisitivo del salario, de transferencia de riqueza de ricos a pobres con un criterio de justicia social.

No obstante, seguiremos del lado del pueblo, que en la historia argentina y latinoamericana siempre ha buscado las formas de superar los ciclos injustos y opresivos como éste. Y confiamos en el Dios de la Vida, el Dios de los Pobres que seguramente nos ayudará a abrir los caminos de una democracia más justa e inclusiva.


Grupo de Curas en la Opción por los Pobres
(150 sacerdotes y diáconos de distintas diócesis del país)
8 de diciembre de 2016




martes, 6 de diciembre de 2016

Comentario adviento 3A


Un profeta desconcertado muestra que Dios está interviniendo

TERCER DOMINGO DE ADVIENTO - "A"

 Eduardo de la Serna



Lectura del libro de Isaías     35, 1-6a. 10

Resumen: comenzando con metáforas en las que la alegría y la felicidad humanas se proyectan al desierto y la estepa, el canto espera la venida de Dios como vengador y salvador para llenar de fuerza a los desanimados y preparar un camino nuevo para su pueblo que vuelve del exilio manifestando esa alegría plena.


Un oráculo de Isaías invitando a la alegría muestra la novedad que la acción de Yahvé en la historia provocará a su pueblo. El texto comienza y termina con una invitación a “regocijarse”. El motivo de esto viene dado por una “venida”, tanto de Yahvé (vv.2b-6a) como de los exiliados (vv.8-10). El sorprendente cambio del desierto, guarida de chacales, donde impera la aridez que será ahora un estanque donde abundarán la caña y el papiro (vv.6b-7) queda en el centro. El texto puede, entonces verse así estructurado:

a. regocijo y júbilo (vv.1-2a)
b. venida de Yahvé (vv.2b-6a)
c. desierto cambiado en estanque (vv.6b-7)
b’ venida de los exiliados (vv.8-10a)
a’ alegría y regocijo (v.10b-d)

La unidad literaria nos invita a ubicar este texto en algún profeta del post-exilio, cercano a los discípulos de Isaías llamados 2º y 3er Isaías. El tema central está dado por el regreso a Jerusalén de los exiliados (v.10). Es llamativo que no se aluda al Templo, quizás porque aún no estaba reconstruido. Yahvé volverá a ocupar Jerusalén como antes de la destrucción por parte de Babilonia. 

La unidad comienza, como se ha dicho, con una manifestación de emociones humanas de alegría y gritos de júbilo, pero aplicadas a la geografía. La abundancia de felicidad no es lo que se espera normalmente del desierto, el sequedal y la estepa. La naturaleza acompaña la alegría que abundará sin que sepamos todavía de quién. A esta tierra (se le ha dado “a ella”, Jerusalén, cf. 60,13), además, se le ha dado la fertilidad reconocida del Carmelo y el Sarón, y hasta la “gloria” (kabôd, también puede entenderse como “abundancia”) del Líbano. Salomón había construido el Templo y el Palacio con las maderas del Líbano (1 Re 5,15-26; aunque siendo en este caso un trato, esto significó para Salomón una “deuda externa” que debió pagar con tierras, [1 Re 9,10-14]; en cambio, ahora esta gloria del Líbano “le ha sido dada a ella”, Jerusalén); en Is 60,13 se refiere al Líbano y a la reconstrucción del Templo. Sobre el Carmelo y el Sarón se trata de lo contrario de lo que ha ocurrido en 33,9. 

Abruptamente en v.2b pasa a afirmar que “ellos” (sin que todavía sepamos quiénes) verán la gloria de Dios; la estructura paralela que hemos señalado nos muestra que se trata de los exiliados que regresarán a Sión. 

Pero como es necesario experimentar la intervención efectiva de “el Dios de ustedes” (la fórmula no se encuentra en Is 1-34, pero sí en 40,9) este Dios que viene es presentado como “salvador” (cf. 17,10; 25,9; 30,15; 33,22; 35,4; 37,20.35; 38,20; 43,12; 45,8.17.20.22; 46,7; 47,13; 49,25; 51,5; 59,1.16; 61,10; 62,11; 63,1.5.9; 64,4) y “vengador” (cf. 1,24; 34,8; 35,4; 47,3; 59,17; 61,2; 63,4). Esta acción de Dios en los exiliados se manifiesta como efecto sobre ciegos, sordos, cojos y mudos (y es citada en el Evangelio de Mateo del día de hoy), nuevamente se trata de metáforas sobre la debilidad de los exiliados (como la felicidad del desierto; cf. 42,7).

Este cambio maravilloso pasa de la “alegría del desierto” al “agua en el desierto” con lo que éste deja de ser tal, el ámbito de la muerte pasa a ser espacio de fertilidad y de vida.

En este ex - desierto habrá un camino sagrado, por lo que no lo atravesarán ni impuros ni animales salvajes, es camino para que el pueblo regrese del exilio (11,16; 62,10). Una gran peregrinación se dirige a Jerusalén (quizá en imagen contracultural ante las grandes procesiones que se dirigen cada año nuevo en Babilonia hacia la “puerta de Istar”. El texto de v.10 se repite exactamente en 51,11. El canto de alegría del comienzo ya no es del páramo y la estepa sino de los exiliados, el pueblo liberado por Dios. El texto es así un canto de esperanza: se invita a celebrar anticipadamente, confiados en Dios, la fiesta de la libertad y la vida. El nuevo éxodo, en este caso con la referencia al agua en el desierto, es tema frecuente en el 2º Isaías (41,18-19; 43,20; 48,20-21).


Lectura de la carta del apóstol Santiago     5, 7-10

Resumen: Una serie de exhortaciones enmarcadas en el tema de un gran estado de ánimo (magnanimidad, paciencia) debe caracterizar a los “hermanos” teniendo una actitud positiva de esperanza de la “venida del señor”. Esa actitud, por otro lado, debe manifestarse en el interno de la comunidad teniendo una actitud positiva hacia los hermanos.


La llamada “carta de Santiago” presenta muchos elementos interesantes para la investigación y el debate. No podemos señalarlos aquí, aunque algunos serán destacados. Se la ha llamado la “carta del cristianismo práctico” ya que se trata de un escrito sapiencial en el que se invita a vivir de un cierto modo, sin entrar en temas teóricos o teológicos (ni cristológicos). En este sentido, y como es propio de las exhortaciones, es frecuente el vocativo “hermanos” (1,2.16.19; 2,1.5.14; 3,1.10.12; 4,11; 5,7.9.10.12.19) estructurando en cierta manera las diferentes partes de la carta. También es habitual el uso de verbos en imperativo, como también suele ocurrir en las secciones exhortativas de las cartas (12 en esta unidad literaria). 

El verbo “makrothyméô” es puesto enfáticamente al comienzo, y seguido de un “pues” (oun) para dar preeminencia a la idea; “makro” es grande, importante; “thymê” es pasión, deseo. Y es un término importante en esta unidad (3 veces en vv.7 [x2] y 8). Es magna-animidad, aunque se lo puede traducir por paciencia (más adelante veremos su paralelo con “resistencia” en esta unidad). Es la actitud a la que se exhorta a los hermanos hasta la “venida del Señor”. Para esto se pone el ejemplo del campesino que espera “pacientemente” recibir el fruto “precioso” de la tierra. En v.8 reitera la invitación a la “paciencia” comparada con “fortalecer (stêrizô, establecer, mantener firme) los corazones”. Del mismo modo que el tiempo de la recolección de los frutos, está cerca (êggiken, el mismo verbo que se utiliza para destacar que “el reino de Dios está cerca”, Mc 1,15) el tiempo de la venida. En 4,8 Santiago exhorta a “acercarse a Dios” y –por lo tanto- “él se acercará a ustedes”. 

Con un nuevo “hermanos” invita a “no quejarse” unos de otros (cf. 4,11). “Stenázô” suele traducirse también por “gemir”, pero en este caso parece “manifestar descontento” y el contexto es judicial: “no ser juzgados”, “el juez está a las puertas”.

Otro “hermanos” da comienzo a una nueva invitación a la “paciencia” y la actitud ante el sufrimiento tomando el ejemplo de los profetas de quienes se destaca que “hablaron en el nombre del Señor” (v.10), es decir, fueron fieles a la misión, para lo que se señala el ejemplo de Job y su “resistencia” (hypomonê, que parece en este caso ser sinónimo de “paciencia”, makrothymía) y cómo terminó esta paciencia de Job ya que “el Señor es compasivo y misericordioso” (v.11). 

Como se ve, los temas que presenta la unidad son tres, aunque el primero y el tercero tienen cierta relación entre la “paciencia” y el “aguante” y el primero y el segundo entre la “venida del señor” y que “el juez está a las puertas”.

La imagen de la “venida” (parousía) es una idea normal, que puede aludir a una visita de alguno (1 Cor 16,17; 2 Cor 7,6.7). Es frecuente en las cartas en las que el remitente puede anunciar que visitará a los destinatarios (Fil 1,26; 2,12). Sin embargo, el añadido “del Señor” es término frecuente en el ambiente cristiano (1 Tes 3,13; 4,15; 5,23; 2 Tes 2,1.9; 2 Pe 1,16; 3,4), imagen probablemente tomada del ambiente grecorromano en la que se espera la “visita” de un personaje importante o hasta de una divinidad. Sin embargo, en esta perícopa, “señor” parece referir a Dios y no a Jesús (vv.9.11; cf. 2 Pe 3,12), de allí que no es evidente a quién se refiere Santiago; aunque es habitual un cierto traspaso de los títulos divinos aplicados a Cristo. Esto es característico de Santiago donde lo cristológico parece ausente (“Cristo” sólo se encuentra mencionado expresamente en dos ocasiones 1,1; 2,1). La comparación con el “juez” que está “a las puertas” también puede referir a Dios (cf. 4,12) o a Jesús. Los evangelios con frecuencia aluden a la “venida” del “hijo del hombre”, una imagen apocalíptica cargada de connotaciones judiciales. 

La carta presenta en esta unidad varios términos extraños (alguos que no se encuentran en otras partes del NT), y presenta además, algunos problemas textuales. No es evidente –por ejemplo- si por “primitivo / primeros” y “tardíos / últimos” hay que entender los primeros y últimos frutos o las primeras y últimas lluvias (de otoño y primavera respectivamente; cf. Dt 11,14; Jer 5,24; Os 6,4; Jl 2,23; Za 10,1), de todos modos, en lo que respecta al texto la imagen del campesino que espera los frutos preciosos es comprensible. Los frutos son imagen frecuente en la escatología: Mt 3,8.10; Lc 3,8.9; Jn 15,16; Rm 6,21-22; Fil 1,11; Heb 12,12; Sgo 3,17.18), mientras se espera la culminación de un tiempo, la “esperanza”, la “paciencia”, la “resistencia” deben caracterizar la vida de los “hermanos”..


+ Evangelio según san Mateo     11, 2-11


Resumen: Juan, en Bautista, está desconcertado por las cosas que escucha de Jesús. Él responde a los enviados con citas bíblicas confirmando que Jesús es el mesías de los pobres. Pero esto no implica que Jesús presente a Juan como un gran profeta, como lo fue Elías.






La liturgia de adviento sigue presentando a Juan el Bautista. En este caso, un texto del documento Q. Las diferencias entre Mateo y Lucas son pequeñas, y en general son de estilo, salvando un duplicado de Lucas y el final, en la referencia a la violencia y a Elías (Mateo), pero está omitido en el texto litúrgico del día. Juan tiene sus dudas con respecto a Jesús (11,2-19), las ciudades de Jesús se niegan a la conversión (11,20-24), el reino permanece “oculto” a los sabios (11,25-27); los conflictos crecen (cap.12)… La tensión entre lo “oculto” y lo “revelado” marca toda esta unidad de Mateo (caps. 11-13).
 


El texto tiene dos partes muy evidentes: en envío por parte de Juan, desde la cárcel, a unos discípulos para preguntar a Jesús si es “el que había de venir o debemos esperar a otro”, y la respuesta de Jesús a estos (vv.2-6). Una vez que los mensajeros se han retirado, Jesús se puso a hablar acerca de Juan con la multitud (ojlós) [vv.7-15]. El texto finaliza con una síntesis comparando a Juan con Elías (v.14), y en v.16 Jesús retomando algunos elementos de lo dicho, habla con la multitud acerca de “esta generación”. 

La pregunta de Juan acerca de si es “el que ha de venir” tiene que ver con el anuncio que Juan había hecho en 3,11: “aquel que viene detrás de mí”. En el canto de la multitud (ójlos) que acompaña a Jesús hacia Jerusalén, ésta canta hosannas “al que viene en nombre del Señor” (21,9), y Jesús, que anuncia su venida futura repite que no lo volverán a ver hasta que digan: “bendito el que viene en nombre del Señor”. Este texto, así repetido, pertenece al Salmo 118,26, un salmo que en más de una ocasión ha sido leído cristológicamente: es un salmo del justo sufriente, en v.22 habla de “la piedra que los constructores han rechazado en piedra angular se ha convertido”, que es un texto utilizado para ligar el sufrimiento del justo Jesús con la resurrección. Lo que se canta es que Dios “dé la salvación” (hosi’ ah na’, “hosanna”). Sin embargo, Juan en la cárcel oyó hablar “de las obras del Cristo” (v.2; es extraño en los Evangelios el uso de “mesías / Cristo” como nombre propio de Jesús). Lo que Jesús ha hecho en las unidades anteriores es curar un leproso (8,1-4), exaltar la “mucha fe” de un pagano (8,10), expulsado demonios (8,28-34), perdonado los pecados de un paralítico (9,2), escogido un publicano para formar parte de su grupo (9,9), ha comido con pecadores (9,1-13) señalando que “ha venido” para llamarlos a estos, relativizó el sentido del ayuno que era celosamente practicado por los discípulos de Juan (9,14), no se ha preocupado de ser tocado por una mujer impura por hemorragias (9,20-22), tocó una niña muerta (9,25), ha curado ciegos (9,27-31) y expulsado nuevamente un demonio (9,32-34). Finalmente (cap.10) ha enviado a sus discípulos a realizar ellos eso mismo. Juan, en cambio, había anunciado que “el que iba a venir” era “más fuerte” e iba a hachar el árbol que no produzca fruto y quemarlo, era el Mesías terrible de la apocalíptica. Sin dudas Juan se ha desorientado ante “las obras” que escucha decir que “el Cristo” realiza. Sin embargo, eso mismo les manda Jesús a los enviados que anuncien a Juan, “lo que oyen y ven”. Pero todo eso, ahora es sintetizado en boca de Jesús:

Los ciegos ven (Is 29,18b; 35,5a) [cf.9,27-31]
Y los cojos andan (Is 35,6a) [9,2-8]
Los leprosos quedan limpios [8,1-4]
Y los sordos oyen (Is 29,18a; 35,5b) [9,32-34]
Y los muertos resucitan (Is 26,19) [9,18-26]
Y se anuncia a los pobres el Evangelio (Is 61,1; 29,19)

Si Juan se había guiado por aquellos textos en los que se anunciaba el “día de Yahvé”, como Día terrible, y la imagen de juicio escatológico del hacha y el fuego, Jesús invita a Juan “a leer otros textos”. Sin embargo, la bienaventuranza final parece una crítica –o al menos una distancia- con Juan: “¡Dichoso el que no se escandalice de mí!” (v.6; cf. 5,29-30; 18,8-9; 13,21.57; 15,12; 17,27; 18,6; 24,10; 26,31.33). Esta distancia quedará aclarada en los versículos siguientes. Mostrando el cumplimiento de las escrituras, Jesús le está respondiendo que sí, es “el que ha de venir”.

Dentro de los “hechos” de Cristo (como queda dicho, no se refiere solamente a los milagros... Probablemente a Juan lo desconcertara más la comida con pecadores, por ejemplo), cabe destacar que la “limpieza de leprosos” no está anunciada por los textos de Isaías que subyacen en las “obras de Cristo” (y es la única que no va precedida por “y”, kaì), sin embargo, el contexto de alusión a Elías, puede remitir a la resurrección de muertos y curación de leprosos por parte de Elías y Eliseo (cf. 1 Re 17,17-24; 2 Re 4,18-37; 5,1-27). Es llamativa también la inclusión del anuncio de “buenas noticias” a los pobres en medio de los milagros señalados. Siendo que Mateo en el Sermón del monte habla de los “pobres de espíritu” proponiéndolo como modo de vida (5,3) se debe evitar entender –fuera de aquel texto- el término “pobres” (ptôjós) en ese sentido ya que aquí se anuncia un cambio de la situación (los ciegos, ven…), por tanto un paso de una situación negativa de la pobreza a la alegría de recibir “buena noticia” de que la situación se revertirá, por eso –por ejemplo- el joven rico debe dar todo a los pobres (19,21) y de esa manera vivirá como discípulo del reino (será “perfecto”). En medio de “hechos” milagrosos, este anuncio refuerza el sentido mesiánico del ministerio de Jesús, y es lo que debe despertar el entendimiento de Juan. Cabe, sin embargo, la pregunta: “reciben buenas noticias” se encuentra en presente. Es fácil ver en el presente a un leproso curado o un cojo andando, pero ¿cuándo, cómo, se ve “en acto” la buena noticia a los pobres? Sin duda hechos como el del “joven rico” y actitudes semejantes (la insistencia en el perdón de las deudas, las mesas compartidas, la actitud del discípulo frente al dinero, la preferencia explícita de Dios que reina entre los pobres) son buen ejemplo de esto. ¡Y tarea! Si los “pobres de espíritu” (5,3) refiere –como parece- a los que “eligen ser pobres”, y movidos por el reino tienen una actitud de disponibilidad con los bienes, sin duda la buena noticia ya empieza a ser “actual” para los pobres.

Pero luego de la ida de los discípulos de Juan, Jesús se puso a hablar acerca de Juan a la multitud. Una triple pregunta, “¿qué salieron a ver?” destaca dos comentarios falsos (una caña, un hombre), para poner el acento en el tercero: un profeta; con lo que se ve que Juan no ha sido comprendido por los contemporáneos (cf. 11,18). La caña es signo de fragilidad (cf. 1 Re 14,15; 3 Mac 2,21); las vestiduras que Juan no lleva son reminiscencia a los vestidos “como Elías” que Juan lleva en el desierto (3,4-6) pero también una referencia irónica a la corte de Herodes (“casas de los reyes”).

La frase “más que un profeta” cita expresamente Malaquías 3,1 donde el mensajero que prepara la llegada del “día de Yahvé” es comparado con Elías (cosa que expresamente repetirá el v.13; cf. 17,13; Mal 3,23). La expectativa en un retorno de Elías (que no había “muerto” sino que se había ido en un carro, cf. 2 Re 2,11-13) preparaba en muchos textos judíos los tiempos mesiánicos. Los cristianos (no todos, cf. Jn 1,21) vieron en la persona de Juan que en él se cumplía eso que se esperaba. Sin embargo, Juan es presentado como el “mayor” entre los personajes del “Antiguo Testamento”, pero es el más pequeñoen el reino”, ya que Juan es un profeta, no un “cristiano” (v.13), pero también Juan es uno que “tenía que venir”, como Elías (v.14). 

La violencia que “desde los días de Juan” sufre en reino, es algo evidente puesto que este fue asesinado, como también lo será Jesús, y los discípulos que serán “entregados”, “como ovejas en medio de lobos” (10,16).


Foto tomada en Tumaco (Colombia)

Comentario Inmaculada Concepción

LA INMACULADA CONCEPCIÓN
DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARIA

Solemnidad

8 de diciembre

Eduardo de la Serna






Lectura del libro del Génesis     3, 9-15.20

Resumen: el texto del varón y la mujer en el jardín, y la sentencia posterior que “marca” a toda la especie humana destaca la rivalidad perpetua entre la serpiente y la descendencia de la mujer. La relectura mariana del texto a partir de la traducción latina explica su introducción en la liturgia de hoy.


El texto del varón y la mujer en el jardín se presenta con un esquema judicial: hecho en el que se viola un mandato (3,1-7), interrogatorio (3,8-13) y sentencia (3,14-19). El mandato está presentado como tantos mandamientos: “no comerás” (2,17). La violación del mandato presenta los personajes: serpiente, mujer, varón) y el interrogatorio se desarrolla de modo inverso (varón, mujer y alusión a la serpiente). La sentencia nuevamente invierte los personajes: serpiente, mujer, varón. Como es habitual en los interrogatorios, cada uno responsabiliza al siguiente: el varón a la mujer, la mujer a la serpiente. 


La sentencia, presenta los elementos negativos de la vida cotidiana vistos ahora como una suerte de pena por el mandato violado: la serpiente resulta peligrosa para la especie humana, el dolor del parto, el dominio del varón sobre la mujer, el trabajo arduo y muchas veces infructuoso del campesino… [Desde una mirada de género resulta evidente que el dominio del varón sobre la mujer es algo negativo y perverso que el autor ve en su tiempo presente y tiene claro que no es eso lo que forma parte del plan de Dios para los seres humanos].


El motivo de la elección del texto para la liturgia de hoy está dado fundamentalmente por el v.15, en el texto hebreo se destaca que “el linaje de la mujer”, es decir, la humanidad, estará en constante enemistad con las serpientes. Es evidente el peligro que este animal representa para el campesino y el conflicto entre ambos. Sin embargo, la traducción latina de la Vulgata no señala la enemistad entre “él” (= el linaje) sino “ella”, es decir, la mujer. La gran cantidad de imágenes marianas en la que se ve a María pisando la cabeza de una serpiente manifiestan claramente la eficacia de esta relectura.


Lectura de la carta de san Pablo a los cristianos de Efeso     1, 3-6. 11-12

Resumen: Un himno de los cristianos venidos del judaísmo canta la realización de todas las bendiciones prometidas a Israel alcanzadas en Cristo. Pero estas bendiciones la Iglesia las ha visto también realizadas en la Madre de Jesús desde el momento de su concepción.


El discípulo de Pablo que escribe Efesios parece citar un himno litúrgico cantando la realización de las promesas de Israel (1,3-12, dirigida a “nosotros”), ampliadas ahora también a los no judíos (3,13-14, dirigida a “ustedes”). Muchas características de Israel se celebran realizadas: “bendición”, “elegido para ser santos”, “ser sus hijos”, “redención”, “conocimiento del misterio”, “herencia”, que han alcanzado su plenitud y realización en Cristo. Israel sabía que era pueblo elegido, santo, hijo de Dios… y los cristianos provenientes del judaísmo proclaman que eso se ha realizado perfectamente en Cristo. Y además, que se ha hecho extensivo a los paganos a partir de que se le ha predicado el Evangelio y han creído en él (v.13). 

Sin embargo, muchos de estos temas, particularmente la elección antes de la creación del mundo (v.4) parecen haber influido en que el texto fuera incorporado en la liturgia de hoy. María es elegida desde su misma concepción para ser la madre del Hijo de Dios, “santa e inmaculada” (v.4), “elegida de antemano” (vv.5.11).


+ Evangelio según san Lucas     1, 26-38

Resumen: En un esquema de “encargo de misión” un enviado de Dios se dirige a María para anunciarle el nacimiento y la misión del hijo por venir. Llena del espíritu de Dios –algo habitual ante un encargo divino- María acepta la propuesta del ángel. Esta aceptación es la que da razón a la elección eterna manifestada en su concepción inmaculada.


Lucas pone en paralelo –como es habitual en él- dos anuncios angélicos en los que resaltará la misión que Dios ha previsto a los hijos que ambos engendrarán. El esquema es semejante a los “encargos de misión difícil”, como el que recibirá Jeremías, por ejemplo (Jer 1,4-10). Sin embargo, lo que ocurrirá entre ambos es notablemente diferente: Zacarías e Isabel se asemejan a los grandes personajes del A.T. en los que a pesar de ser justos, la mujer ya anciana no ha tenido hijos, a la espera de una intervención decisiva de Dios. Lo que ocurrirá en María es abismalmente diferente, no solamente porque se trata de una joven, y en una situación totalmente novedosa, sino que ambos hijos también lo serán. Isabel llamará a María “la madre de mi Señor” luego que el niño que lleva en su seno se llene de alegría brincando (1,41-44). 

Sin duda, de todos modos, la lectura alude a la inesperada maternidad virginal de María y la misión de su hijo como hijo de Dios, no a lo que podemos llamar la infancia de María o su misma gestación, algo de lo que escribirán algunos evangelios apócrifos. Sin dudas, el “sí de María” es la razón por la que Dios la ha escogido desde siempre, y es este “sí” el que hoy propone la liturgia. Para este sí es que la madre de Jesús es llamada “llena de gracia” (kéjaritômenê, el término se encuentra también en el himno de Efesios que acabamos de comentar, v.6: «para alabanza de la gloria de su gracia con la que nos agració [ejarítôsen] en el Amado» [Ef 1,6]).

Siguiendo el esquema habitual: intervención divina – saludo – “no temas” – encargo de misión difícil – duda – signo hay algunos elementos que son propios de este texto y se deberán comentar en otra ocasión. El acento principal en este texto elegido para esta celebración está dado en la aceptación de María a la maternidad que se le anuncia.


Nuestra Señora de Caacupé, patrona de Paraguay

lunes, 5 de diciembre de 2016

Las experiencias religiosas y la excitación

Las “experiencias” religiosas y la excitación


Eduardo de la Serna



Un reciente trabajo neurocientífico afirma que “las experiencias religiosas y espirituales activan los mismos circuitos cerebrales que el sexo, los juegos de azar, la música o las drogas”. Los experimentos realizados por Jeffrey Anderson en la Universidad de Utah con 19 miembros de la comunidad mormona le permitieron afirmar que las áreas del cerebro que se activan permiten “sentir” lo que el cerebro experimenta como “espiritual”. (cf. http://unews.utah.edu/this-is-your-brain-on-god/).

Dejo de lado el terreno científico cuya aprobación, critica o rechazo deberá provenir del mismo ámbito, y me detengo en el campo de la teología. Obviamente los circuitos cerebrales actúan ante lo que la persona “cree que de divinidades se trata”. De hechos, cosas semejantes se han trabajado en el terreno religioso oriental. Sería falso entender que el cerebro revela a Dios, ciertamente. Quizás lo preciso sea decir cómo se afirma que reacciona el cerebro ante algo que la persona “cree” que remite a Dios (de hecho, en el experimento los voluntarios deben oprimir un botón ante diferentes estímulos).

Lo interesante es los otros campos que activan las mismas regiones cerebrales: el sexo, los juegos de azar, la música o las drogas. No me queda claro si otras “pasiones” como los deportes o la política también movilizan los mismos circuitos, pero lo cierto es que lo señalado se mueve en el terreno de la pasión (habitualmente placentera). También sería interesante saber si lo mismo ocurre con grupos fanatizados y fundamentalistas; pero no pareciera que se entre en el terreno de la serenidad, la razón, la paz sino de la excitación. El texto señala, expresamente, que faltaría contrastar con otros grupos religiosos como cristianos históricos, católicos, judíos o musulmanes, pero como punto de partida quizás sea un buen indicio para saber que las sensaciones excitantes experimentadas en determinados casos, más que remitir a Dios (o al Espíritu) remiten a circuitos cerebrales, no necesariamente equilibrados.

Cf. http://www.periodistadigital.com/religion/mundo/2016/12/01/las-experiencias-religiosas-son-tan-adictivas-como-los-juegos-de-azar-las-drogas-y-la-musica-religion-estudio-informe-mormones-religion.shtml