viernes, 8 de noviembre de 2019

El amargo sabor de la inquisición


El amargo sabor de la inquisición

Eduardo de la Serna



En general tenemos todos una cierta idea de lo que fue la “Santa Inquisición”. Es cierto que una mirada histórica seria diría que hubo momentos diversos, actitudes diversas, y diversas consecuencias. Una cosa es quemar libros y otra es quemar “brujas”, evidentemente. También dependía, en ocasiones, del agente… No era lo mismo un censor que un torturador (porque hubo momentos en los que la no tan santa Inquisición aprobó la tortura para la obtención de arrepentimientos o de información). Pero mirada de un modo global, y con razón, la imagen que tenemos de la misma es negativa y perversa. Por eso, es habitual, al escuchar discursos que nos remiten al pleistoceno, cargados de censuras o condenas, que inmediatamente la imagen nos remita a la Inquisición.

Podríamos recordar decenas de situaciones que nos permitirían, a su vez, pensar el presente. Y no es, además, extraño a los vaivenes de la política de la que nunca estas cosas son ajenas. Me permito dos ejemplos con un breve comentario.

  • El 1 de junio de 1310 fue quemada en París, Margarita Porette. Una beguina (fascinante grupo de laicas que abundó en Europa central, pero que finalmente fue muy resistido por la jerarquía. El asesinato de Margarita parece ser una de las últimas jugadas para domesticarlas: o se casan o entran a un convento ¡qué tanto!). Su pecado fue haber escrito un libro (¿una mujer escribe? ¡Horror!, ¿y no en latín sino en francés antiguo?), “El espejo de las almas simples”. Obviamente, antes de eso se quemaron todos los ejemplares (salvo que Margarita había regalado 3 copias a otras personas que lograron que perviviera). Con el inestimable auxilio de la Universidad de París fue condenada y finalmente quemada. El Gran Inquisidor de París la acusó de “pseudo mujer” y, puesto que se negó a abjurar de sus ideas, fue finalmente condenada y quemada en la plaza pública. En lo personal, recomiendo la lectura de “El espejo”. Una obra mística de envergadura.
  • El 30 de mayo de 1431, también en Francia, fue quemada otra mujer: Juana, de Donrémy, conocida como Juana de Arco. En este caso, la política jugó el rol principal, pero disfrazado de religioso. El contexto fue la “Guerra de los 100 años” entre Francia e Inglaterra. Es sabido que en el actual territorio francés había quienes aceptaban la corona británica y quienes querían que Carlos VII gobernara Francia y expulsara a los ingleses del territorio. Juana condujo triunfante algunas batallas decisivas (por eso es reivindicada todavía hoy por los nacionalistas franceses como Le Pen, por ejemplo). Pero la Universidad de París (¡otra vez! la teología parecía un poco separada de los caminos de Dios: “¡París, París, que matas a Asís!” afirma un tradicional dicho franciscano) condenó a Juana. La situación fue complicada porque los ingleses pretendían que la inquisición la condenara y esta sólo aceptaba su prisión puesto que en un primer momento Juana abjuró de lo hecho: utilizar vestidos masculinos era algo anti-natural y debía ser condenada por ello. En este contexto, con Juana presa, un grupo de soldados ingleses simulan un intento de violación lo que lleva a Juana a volver a utilizar ropa de varón. Esto contradice la “ley natural” y Juana es finalmente quemada.


Se podría remitir a otros hechos, como Galileo (1633, aunque él abjura, a pesar de quizás afirmar que igualmente “se mueve”. Quizás lo hizo para salvar su vida, cosa que nadie podría discutirle; además que tenía amigos importantes. Pero quizás si hubiera sido mujer, como las anteriores, otro final hubiera tenido… quizás porque no hubiera abjurado).

Es interesante notar cuanta sangre ha corrido porque algunas y algunos osaron afirmar cosas diferentes a lo que las mentes oscuras entienden como “ley natural”. Aristóteles, y con él, Tomás de Aquino afirmaron lo natural que es la esclavitud. Margarita osa escribir. Juana pelear por la liberación de su pueblo. Galileo cuestionar lo “obvio”. Bastante binaria la vida para algunos estrechos. Con lo fácil que es decir “menino veste azul, menina veste rosa” y ¡ya! El bolsonarismo es una maravillosa opción mental para no tener que pensar demasiado, discutir, mirar nuevos horizontes, y quizás ¡horror! tener que cambiar. Siempre es más fácil culpar de todo a las “novedades”. ¡Y listo! La culpa la tienen las mujeres, los científicos, los marxistas… la ideología de género. Lástima que hoy no podamos quemarlos (además, esos, los ecologistas no nos dejarían por eso del cambio climático). Todo tiempo pasado fue mejor.



Foto tomada de https://www.nuevatribuna.es/articulo/historia/inquisicion-espanola-sexo-tortura/20171016124231144386.html

jueves, 7 de noviembre de 2019

Pudimos... se hubiera podido


Pudimos… se hubiera podido

Eduardo de la Serna



"Pudimos tener un gobierno que no robó, no ocultó y no abusó del poder; rindió cuentas y todo el tiempo generó herramientas para que su gestión fuese más transparente, y nunca negó la realidad. Generó consensos y convocó (…) Los argentinos pudimos vivir en un clima de libertad de expresión y prensa, con un gobierno que respondió siempre todas las preguntas, y terminó la discrecionalidad en la relación con las provincias y los medios (…) Estoy orgulloso de lo que hicimos juntos” (Mauricio Macri en la fiesta por los 150 años del diario La Nación, tribuna de doctrina, 6 de noviembre de 2019)


Hace mucho dije yo que, además de felicitar a los guionistas del ya muy pronto ex -gobierno, había que felicitar también a los directores de actores. ¡Son muy buenos! Porque haber dicho esto sin reírse, no es solo cinismo, que lo tienen en abundancia, sino caradurez supina. Pero lo dicen. Y lo ostentan. Macri hablando de verdad-mentira es muy grotesco, porque habla de términos de los cuales desconoce absolutamente su significado. Hablar de transparencia es, por lo menos hilarante. Macri puede hablar (y sus cómplices, como Peña y Lacunza en el Congreso, por no citar a Avelluto y a Iglesias en los Medios) porque esos mismos Medios no informaron a nadie que las Naciones Unidas hizo referencia a la manipulación de ¡¡¡este gobierno!!! al poder judicial, porque La Nación tiene una enorme deuda disimulada y, por mucho menos de eso, los dueños de C5N estuvieron presos, ¡y habló de libertad de prensa!... Pero lo más sorprendente es que no estallaran todos en carcajadas cuando habló de que “nunca negó la realidad”. Otra palabra para él ignota y que el guionista le sugirió utilizar. Una pena que falló el remate. Que rindió cuentas siempre (que además es su deber) fue desmentido por la militante ultra K Laura Alonso que no solo reconoció estar enamorada de Mauricio, sino que no investigó nunca ni una sola denuncia en su contra. Que no ocultó es posible que así sea… fueron sus cómplices los autores de eso. La Nación, por ejemplo, ocultó los Panamá Papers hasta terminadas las elecciones, desde los EEUU ocultaron por ¡2 años! la falsedad de las cuentas que el periodista estrella (o estrellado, ya no sé) afirmara que Máximo Kirchner y Nilda Garré tenían en ese país. Que el gobierno no abusó del poder es evidente que lo dijo a modo de charcarrillo, ¡era una broma! por lo que no hace falta hacer referencias a los peajes, los aviones, los parques eólicos, la obra pública, el amigo del alma y Odebrecht. Lo que es evidentemente cierto es que respondió “todas las preguntas”. El problema no fue del gobierno, sino que los sedicentes periodistas, todos casualmente amigos, formulaban preguntillas tan menores que no había una sola contra pregunta. Además, ¿quién se atrevería a cuestionarlo al mismísimo Nelson Mandela? Pero me parece que no supieron leer bien su texto… Macri dijo “pudimos tener” … Pudimos, ¡qué lástima que no lo hayamos tenido! Nos toca ahora volver a empezar.

Finalmente, eso de que generó “consensos”, “convocó” y lo hicieron “juntos” quizás mañana – si hubiera un juez “Oidanob” los procesara por asociación ilícita. Ojalá que no, pero en los malos ambientes los llaman por lo menos cómplices. Pero, para ser obvios, ¿dónde si no en La Nación podía el saliente decir semejantes sandeces sin ser silbado.


foto de Fabián Malavolta en el diario La Nación

martes, 5 de noviembre de 2019

Comentario domingo 32C

La resurrección es el regalo de Dios a todos sus amigos por igual

DOMINGO TRIGESIMOSEGUNDO - "C"

Eduardo de la Serna




Lectura del segundo libro de los Macabeos     6,1; 7, 1-2. 9-14


Resumen: el tiempo de los llamados “Macabeos”, en el contexto de las persecuciones llevadas a cabo por Antíoco IV se caracterizaron por una profundización en la reflexión teológica en lo que respecta al sufrimiento del inocente. El martirio pone en crisis la teología, y surgirá en algunos ambientes, la confianza en que Dios resucitará a los fieles. Así, siete hermanos son martirizados y ellos confiesan de modo creciente esa confianza.


Los dos libros de los Macabeos representan dos teologías muy diferentes. El primero se encuentra más cerca de la perspectiva sacerdotal, mientras que el segundo es más “popular”, y está más cerca de una perspectiva laical. Éste último, que se lee en la liturgia de hoy, manifiesta una firme confianza en la resurrección futura de los muertos. El martirio de aquellos que se mantienen fieles a las leyes de Dios resulta fuertemente crítico para la teología judía. Era de esperar que Dios bendijera a los buenos-justos y castigara a los malos-injustos, pero la realidad parece muy otra. Y ya no se trata solamente de que los buenos no parezcan bendecidos, sino que directamente son asesinados por vivir coherentemente con la voluntad de Dios. ¿Dónde está Dios? Esta pregunta –que es la pregunta de todos los tiempos ante el sufrimiento del inocente- encuentra en algunos ambientes una respuesta: la resurrección. Sin duda en un primer momento por resurrección ha de entenderse que Dios “re-creará” a los buenos para que vivan bien y felices esta misma vida (es decir, continuarán comiendo y bebiendo, engendrando hijos y padeciendo lo cotidiano). 

En tiempos de Antíoco IV (año 168 a.C.) , la situación fue muy grave para los judíos fieles: se quemaron los rollos de la Ley, se realizaron juegos gimnásticos en el Templo, profanándolo, y se obligó a la población a comer carne de cerdo. Este es el contexto de la lectura; entre muchos, una madre será testiga del asesinato de sus siete hijos (el número tiene –como es sabido- una fuerte connotación simbólica) que no aceptan la obligación de comer carne porcina; esto es consecuencia del buen ejemplo dado (6,28) por Eleazar también en su martirio. Uno a uno sus hijos enfrentan la muerte confiados –precisamente- en la resurrección futura que esperan. El texto litúrgico abrevia considerablemente el texto (de los 41 versículos se leen 16; sin duda suficientes para tener idea del tema y ubicarlo en su contexto. Es bueno leer todo el texto a fin de señalar la crueldad creciente del “rey” y la fidelidad de los hermanos y su madre (y ver cómo evoluciona también el pensamiento a medida que se despliega). A nivel narrativo el relato crea un suspenso luego de la muerte de los seis primeros (que confiesan cada vez con más claridad su confianza en la resurrección) introduciendo un discurso de la madre a su hijo menor. Así se añade un nuevo elemento, que tanto ella como éste señalarán que es el valor expiatorio de la muerte en favor de su pueblo. 


Lectura de la segunda carta de san Pablo a los cristianos de Tesalónica     2, 16-3, 5

Resumen: El autor invita a los destinatarios a rezar por él y los suyos a fin de que a todos llegue el consuelo y la “buena esperanza”, pero también que la Palabra de Dios se siga propagando a pesar de las dificultades que algunos ponen a su propagación. Pero Dios no se desentiende de los suyos.


El clima del final de la segunda carta a los Tesalonicenses es de oración para que el consuelo que viene de Dios llegue a los “hermanos”. El amor de Dios es la fuente de este ser confortado. La “consolación eterna y la buena esperanza” aluden al futuro pero de la vida presente. Sin oración, la vida es estéril. 

En 3,1 resume (loipòn), por lo que el texto es a su vez comienzo y final de lo antedicho. Nuevo comienzo que a su vez concluye con una nueva oración. La referencia es a la “palabra del Señor”, que esta se propague. Pero a su vez alude a personas malignas que se oponen a esa palabra. En este sentido, la referencia al “maligno” es posible que no esté aludiendo a un ser espiritual, sino concretamente a estas personas que se oponen a la Palabra aunque de un modo personalizado. Hay, entonces un contraste entre el anuncio de la palabra y la oposición a la misma. La oración por “nosotros” (“Pablo” y su grupo, probablemente) incluye verse libres de estos malignos con el fin de que la palabra se propague. Sin embargo, la nota es claramente consoladora (3,3) remarcando la fidelidad de Dios, él es creíble. La ironía se ve claramente en griego, por el juego de palabras: “pues no de todos (es) la fe (pístis), creíble (pistós) es el Señor” (3,2.3).


Evangelio según san Lucas     20, 27-38

Resumen: los saduceos, que no creen en la resurrección, le plantean a Jesús una pregunta mostrando el absurdo de esta teoría. Pero Jesús, recurriendo a la misma Ley y a las tradiciones les muestra su fundamento bíblico y enfrenta su teología conservadora.


No es mucho lo que sabemos de los “saduceos históricos” puesto que la secta parece haber desaparecido con la destrucción del Templo por parte de los romanos en el año 70, y los escritos que tenemos son fundamentalmente posteriores a esa fecha y además bastante anti-saduceos. Sin embargo, distintos autores que no se conocen entre sí (como los escritos del Nuevo Testamento [ver Hch 23,8], el historiador Flavio Josefo y escritos rabínicos) coinciden –entre otras cosas- en señalar que “los saduceos no creen en la resurrección”. Y este es el tema del Evangelio de hoy. 

Por Flavio Josefo sabemos que no aceptan los mismos libros de la Biblia que los fariseos, no aceptan –por ejemplo- la tradición oral, como éstos: 

Lo que yo ahora explicaría es esto: que los Fariseos han dado a la gente muchos mandamientos por la tradición de sus padres, que no están escritas en las leyes de Moisés; y por eso es que los Saduceos las rechazan, y dicen que debemos estimar como obligatorias sólo aquellos mandamientos que están en la palabra escrita, y no debemos observar aquello que es sacado de la tradición de nuestros antepasados” (Josefo, Antigüedades judías 13:297).

Lo que no es evidente es qué significa “las leyes escritas”. Es decir, los saduceos, ¿sólo aceptan los libros llamados de la Ley (= el Pentateuco)? No es evidente, ya que el primer libro de los Macabeos, que parece cercano a la teología saducea, cita el Salmo 118 en 4,24, y cita Sal 79,2-3 en 1 Mac 7,16-17 (“según la palabra escrita…”). Ahora bien, es evidente que si niegan la resurrección no consideran textos inspirados ni el libro de Daniel (ver 12,2) ni 2 Macabeos (7,9.11.14.23, texto de la primera lectura) donde se habla expresamente de la resurrección.

Una nota sobre los saduceos. La secta saducea toma su nombre de Sadoq, sacerdote de tiempos de David (2 Sam 15,24-37; 17,15; 19,11-12). Hay diferentes opiniones entre los estudiosos, pero hay consenso en que la secta está conformada por la élite sacerdotal de Jerusalén. Tuvieron conflictos en tiempos de los Macabeos a raíz de la elección del Sumo Sacerdote, y también se enfrentaron con la secta de los esenios por el mismo motivo (por eso algunos de estos deciden seguir a uno al que llaman “Maestro de Justicia” yéndose al desierto en el Mar Muerto). En tiempos romanos, en especial desde los “Herodes”, su relación con el poder político fue de mutuo entendimiento y negociación. Su posición y teología es abiertamente conservadora.

El punto de partida de los saduceos en el Evangelio de hoy es la llamada “ley de levirato”. Esta ley (Dt  25,5) establece que el hermano de un muerto debe engendrar un hijo con la viuda si aquel no hubiera dejado descendencia a fin de que la herencia continuara su línea familiar. El tema –ciertamente extraño a nuestros oídos- tiene sentido en la herencia y la tierra a fin de evitar su entrega o su dispersión desde una perspectiva claramente patriarcal. “… el primogénito que ella dé a luz llevará el nombre de su hermano difunto; así su nombre no se borrará de Israel”. El objetivo, según los saduceos, es “levantar [exanístêmi] la semilla del hermano” (v.28, la frase no se encuentra en Dt 25, sino que es semejante a lo que se encarga a Onán en Gen 38,8 pero éste se niega a hacerlo, eyaculando en tierra, de allí el castigo de Dios por negarse a dar descendencia a su hermano muerto, seguramente con la intencionalidad de apropiarse de la tierra de su hermano mayor). El verbo exanístêmi es un compuesto de anístêmi, “levantar” que suele usarse en el sentido de alzarse, ponerse de pie, pero también puede usarse de “resucitar” (cf. 9,8.19; 16,31; 18,33; 24,7.46).

El planteo hecho por los saduceos intenta combatir por el absurdo la teoría de la resurrección imaginando siete hermanos que no dejan descendencia (¿en alusión irónica y descreída a los siete hermanos martirizados con esperanza en la resurrección en 2 Macabeos 7, libro que –como dijimos- los saduceos rechazan?). 

La respuesta de Jesús (vv.34.35) hace mención a “este mundo / esta era” (ver 16,8) y el “otro mundo / otra era” (ver 18,30). “Ser considerados dignos” (cf. Hch 5,41; 13,46) en voz pasiva indica que es Dios el que los considera tales. La referencia a “la resurrección de los muertos” (v.35) [“en aquel mundo y en la resurrección de los muertos”] muestra que Lucas define la “nueva era / mundo” como el tiempo de la resurrección. En este nuevo tiempo no “se casarán ni serán dados para casamiento” (la voz activa y la voz pasiva en este caso alude a varones y mujeres, ya que estas no “se casan” sino que “son dadas en matrimonio”); pero esta práctica alude a algo propio de “este mundo”, como se ve también en Lc 17,27 (cf. 1 Cor 7,38-39). 

El texto está construido evidentemente en paralelismo antitético:
Hijos de este mundo / Se casarán o serán desposados
Los dignos de aquel mundo / no se casarán o serán desposados
La referencia a la resurrección –que recién mencionamos- como sinónimo de “aquel mundo” rompe un poco el paralelo, y puede haber sido añadida por Lucas para reforzar la idea. Por otra parte, la típica concepción de la escatología judía de los “dos eones” (= dos eras) es evidente en el texto.

Una nota sobre los dos eones: la referencia a este tiempo y el tiempo futuro es frecuente en la literatura bíblica cuando se empieza a desplegar la escatología. Pero no es unánime el modo de entenderse. Es muy posible que para los primeros cristianos (¿y para Jesús?) no haya que entenderla como dos períodos sucesivos sino que “aquel tiempo” (o era, o mundo) se pueda dar en el seno de este mismo eón [el término eón viene del griego aiôn que es el término usado aquí y que se puede traducir también por “era”, “mundo” o “tiempo”]. En Pablo es evidente –por ejemplo- que los que viven en el tiempo del espíritu (los “espirituales”) están viviendo en “este tiempo”, pero no deben ser “carnales”, es decir “de la era de la carne” ya que hemos recibido el don escatológico del espíritu. Es decir, no se refiere a un futuro indefinido (“cielo”) sino al presente, pero que no podemos mirar o volver al modo de vida del pasado eón (ver 1 Cor 3,1; Ga 5,16-25). Es evidente que –especialmente por el añadido “en la resurrección”, Lucas proyecta el tema a una “escatología final”. Como se ve en 17,22-35 los días de Lot, o de Noé son tiempos donde se come, bebe, comercia, de casan. No se lo afirma negativamente –por cierto- pero se señala que hay un después que cambia todo, como con Noé y el diluvio, Lot y la destrucción de la inhospitalaria Sodoma. Como la resurrección.

Los cuerpos serán distintos en este mundo y en aquel. La procreación sexual es vista aquí como perpetuación de la vida a causa de la mortalidad. Ahora bien, si “ya no mueren” ya no tiene sentido –así entendido- el matrimonio. Ser “como ángeles” (isággelos, única vez en el NT) alude a “seres espirituales”. Es interesante que mientras el Salmo 104 en hebreo decía: “tomas por mensajeros (mal’ak) a los vientos (rûh) / a las llamas de fuego por ministros (srd)” en el griego afirma: “hizo a sus ángeles (ággelous) espíritus (pneúmata) / y a sus ministros (leitourgóus) fuego ardiente” (Sal 104 [103] 4). Los ángeles son seres espirituales. El apócrifo llamado de Henoc afirma que debe dirigirse a los “vigilantes celestiales” y decirles de parte de Dios: 

Ustedes, santos espirituales, vivos con vida eterna, se han hecho impuros con la sangre de las mujeres, en sangre mortal han engendrado, sangre humana han deseado, produciendo carne y sangre como hacen  los que son mortales y perecederos (…) Ustedes, por el contrario, eran al principio espirituales, vivos con vida eterna, inmortales por todas las generaciones del universo. Por eso no les di mujeres, pues los espirituales del cielo tienen en él su morada” (1 Hen 15,4-7).

Ideas semejantes se encuentran en otros escritos apócrifos, como 2 Baruc, e incluso en Pablo (1 Cor 15,35-50). Ser “hijos de Dios” e “hijos de la resurrección” son sinónimos en este caso (v.36); en 10,6 se dice “hijos de la paz”, en 16,8 “hijos de la luz” (en contraste con “los hijos de este mundo”). Es interesante que “hijos de Dios” es un modo de referirse a los ángeles especialmente en la literatura apocalíptica releyendo Gen 6,2 (a eso alude –por ejemplo- el texto de 1 Hen citado más arriba).

Tampoco es evidente qué debe entenderse por “ángeles” (algo en lo que los saduceos no creen, como señala Hch 23,8). Sin duda son seres espirituales, pero su función no siempre es entendida de modo unánime: su nombre indica “mensajeros”, pero esto puede indicar a los mensajeros de un anuncio divino, o también a los que llevan ante Dios el culto vivido rectamente, o también los intérpretes de un “misterio”. Tampoco es evidente si los ángeles tienen sexo. La referencia a Gen 6 que recién señalamos, y algunos textos apócrifos permiten entender a los ángeles como varones. E incluso a veces, parecen circuncidados. Un texto del mismo libro de Henoc parece que también debe entenderse de este modo:

Ustedes, por el contrario, eran al principio espirituales, vivos con vida eterna, inmortales por todas las generaciones del universo. Por eso no les di mujeres, pues todos los seres espirituales tienen en él [en el cielo] su morada” (1 Hen 15,6-7).

Sin embargo, esta imagen masculina de los ángeles no es unánime. Y resulta evidente que en el texto de la discusión con los saduceos Jesús entiende que los ángeles no tienen sexo (sobre esto volveremos enseguida).

La frase de Jesús citando Ex 3,6 corrige un poco el texto de Marcos ya que en este Dios le dice a Moisés que es “el Dios de Abraham…”, en Lucas, en cambio, Moisés dice (o “hace conocer”, “revela”, ¡en presente!) a Dios (= Señor) como el “Dios de Abraham…” Moisés es autoridad en Lucas (16,29.31; 24,27.44; Hch 3,22; 26,22).

“Entonces” (Dios es Dios de vivos, en el presente es Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob. La frase “todos viven para él” es ambigua en griego. Puede querer significar presente continuo porque para Dios no hay tiempo, o que están presentes “en él”, en el sentido de que Dios los “levanta”. El apócrifo 4 Macabeos dice que los mártires confían en vivir “como nuestros padres Abraham, Isaac y Jacob que viven para Dios” (4 Mac 7,19; cf. Rom 6,10).

Sin embargo es probable que al señalar que Yahvé es el Dios de Abraham, Isaac y Jacob no esté señalando que es el Dios al que ellos adoran, sino que es el Dios que se ocupa de ellos.

El llamado Testamento de Judá afirma: “Luego volverán a la vida Abraham, Isaac y Jacob…” (25,1). Es posible que la idea –expresamente ligada a la resurrección- es que Dios los devolverá a la vida por la fidelidad de Dios a sus amigos. Ellos no quedan abandonados a la muerte definitiva en el Sheol. Es importante recordar que la idea de la resurrección empieza a cobrar fuerza en Israel especialmente a raíz de la dura experiencia del martirio. ¿Dónde está Dios que permite que asesinen a sus fieles? Pues Dios los resucitará. Y esa resurrección –como tantas cosas en Israel- se afirma que se remonta a los orígenes.

La referencia a que los muertos y resucitados “ya no pueden morir” (que como vimos está dicha de los ángeles en el libro de Henoc)  y destacar que son “como ángeles” es también polémica con los saduceos que –como se dijo- no creen en ellos. El uso de “hijos de Dios” que –como también señalamos- alude a los ángeles en las relecturas de Gen 6 viene a destacar que también el tema de los  ángeles” se remite a la Torá. Es decir: puesto que los saduceos hacen un planteo a Jesús con citas de la Torá, él no puede responder con textos proféticos (como Dan 12,2) ya que los profetas no tienen la autoridad que tiene la Torá. Por eso Jesús remite al Éxodo y a Abraham, Isaac y Jacob. Y lo mismo hace al referir a los ángeles como “hijos de Dios” leyendo Gen 6. Sin duda Jesús está cerca de la teología de los fariseos en todos estos temas.

Una nota desde una perspectiva de género: no hay duda que la mirada de los saduceos en particular (y de los judíos de tiempos de Jesús en general) es una mirada desde el varón. Los sectores sacerdotales eran particularmente androcéntricos, como el libro del Eclesiástico lo manifiesta; la mujer cuenta para dar descendencia a uno de los siete hermanos. “¿De quién será mujer?” es la pregunta. La mujer es “de” un varón, sea este su padre o, luego, su marido. No importa la mujer, importa la posesión, en la pregunta de los saduceos. Del mismo modo en ciertas concepciones sobre los ángeles –como vimos- estos son varones y no precisan mujer ya que como viven para siempre no precisan reproducirse. [Notemos, entre paréntesis, que este tema de la reproducción visto como “prolongación de la vida” también está latente en el texto. Los hijos son una suerte de “resurrección”, los hijos que esta mujer no tiene y no prolonga, “no levanta (¿resucita?) el nombre” del difunto.] Sin embargo, Jesús asume una imagen de los ángeles como seres que no tienen sexo, y señala que ellos (mujeres y varones) serán “como ángeles” (isággelos). La mujer –en ese entonces- no podía “tomar marido” sino que era “tomada por esposa” (de allí la voz activa (para el varón) y la voz pasiva (para la mujer) en  referencia al matrimonio (vv.34.35), pero Jesús remarca la igualdad de ambos géneros “los que sean dignos de la resurrección”, “en la resurrección” son “como ángeles”, “hijos (e hijas) de Dios” y “en aquel mundo” no habrá quien tome y quien sea tomada en matrimonio.


Foto tomada de jehuelreal.blogspot.com

sábado, 2 de noviembre de 2019

Para leer a Bugs Bunny


Para leer a Bugs Bunny

Eduardo de la Serna



El presidente electo, Alberto Fernández, en una charla antes de partir para México, hizo referencia a los dibujos de la Warner, dedicándose especialmente a Bugs Bunny, aunque aludió también a Elmer, el Correcaminos y el Coyote, por ejemplo. El acento estuvo puesto tanto en el individualismo, como el contraste entre el vivo y el tonto. En un momento, incluso, señaló que Bugs Bunny era un estafador (“¿conocen a alguien más estafador que Bugs Banny”, dijo), y alguien del público acotó algo – que no se escucha, pero se intuye – lo cual motivó risas y el comentario de Alberto: “bueno, debe haber visto mucho a Bugs Bunny de chico” (estoy citando de memoria).

Como era de esperar, ciertos sectores de la prensa que hace ya tiempo no hacen sido dedicarse a esmerilar cada cosa del primero pre-candidato, luego candidato y ahora presidente electo, cuestionaron los dichos de Fernández. Parece que ciertas cosas del imperio son intocables. ¿Cómo va a hablar mal de alguien tan “inocente”, casi virginal e inmaculado, como los dibujos de la Warner…

No puedo menos que recordar cuando Casey Wander, siendo un niño de 11 años, tuvo una notable intervención, hace 5 años, que le “mereció” que el “adulto” Jorge Lanata lo mandara a Disney. No fue el único, pero fue el más evidente. Para el ex periodista, Disney era inocente, la política no. En su momento, en una carta abierta a Casey, yo le contaba acerca del famoso libro de Ariel Dorfman y Armand Matelart, “Para leer al pato Donald”. Alberto no parece haber aludido a este libro, pero inmediatamente – y escandalizada – el diario La Nación estableció la relación.

"Estamos en un tiempo en donde impera el individualismo, donde el narcisismo es central, donde la meritocracia parece ser la regla, donde la enfermedad central tiene que ver con la estética que es la bulimia y la anorexia. Esos dibujos animados fueron y son el modelo de muchos chicos. En verdad es un modelo de gran promoción del individualismo" dijo Alberto.

Parece que esas palabras: individualismo y meritocracia, además de la estafa y el triunfo del “vivo” son algo que debe exaltarse para el diario que es tribuna de doctrina, ¿a quién se le ocurre cuestionarlos? Es decir, una vez más, imponen eso de la historia oficial, que ya lo hemos escuchado y leído ad nauseam, parece que les molesta a los “adultos”. Niño Alberto, ¡eso no se hace!


Imagen tomada de https://areajugones.sport.es/videojuegos/warner-bros-prepara-una-nueva-serie-de-los-looney-tunes/

viernes, 1 de noviembre de 2019

Halloween


Halloween

Eduardo de la Serna



Hace ya tiempo que celebraciones extranjeras se van imponiendo en nuestras tierras. Y es razonable, pero no dogmáticamente “adquirido”, que esas fiestas daban ser rechazadas. Las culturas son seres vivos. En ellas hay colectivos más fuertes y más débiles (o aparentemente débiles). Un ejemplo más que evidente fue cómo la todopoderosa Roma fue dominada culturalmente por Grecia. Pero no es este el único ejemplo. Los estudios poscoloniales suelen hablar de “hibridación”. Entre el colonizador y el colonizado hay un ida y vuelta en el que ambos asumen cosas del otro. Alejandro Magno lo entendió bien. Y lo practicó. Los persas también. Volvamos…

Celebraciones extranjeras se han impuesto en estas tierras. ¿Qué cosa sería, si no, la Navidad o la Pascua? Pero puesto que las culturas no son compartimentos estancos quizás podamos decir que una cosa es una cultura para su estudio de laboratorio, de antropólogos, y otra esa cultura en la calle; y esto vale para comidas, vestimentas y celebraciones, por ejemplo. En la vida. Si elementos de otros pueblos empiezan a ser asumidos libre, pacífica y alegremente es muy diferente a si son impuestos (por la espada y la cruz, por ejemplo). Antes de 1492 esto también se vivió muy fuertemente en estas tierras: los incas asumieron muchísimas cosas de las culturas anteriores; lo mismo las culturas mejicanas; ¿qué cosa es el maíz, si no? Pero, a su vez, seríamos muy ingenuos si no nos diéramos cuenta que cuando el dominado tiene introyectado al dominador “cree” aceptar libre, pacífica y alegremente costumbres suyas; ¡pero no! O cuando ocurre por la publicidad [¿y qué cosa sino publicidad – o bombardeo – del American Way of Life es el cine y las series que se consumen minuto a minuto (y– en la práctica – la prohibición de ver series y cine nacional)?]. Porque si vemos una y mil veces nieve en Navidad, al gordito sonriente bien abrigado, renos y trineos y un jojojo cavernoso, no es de extrañar que miles decoren sus arbolitos o pesebres con símil nieve de tergopol y haya abuelos que se disfracen del tal gordito para alegría de sus nietos. Ya no se trata solamente de Navidad, sino de esta Navidad. ¿Y Halloween?

En lo personal tengo una experiencia ambigua de la tal Halloween. Recuerdo una pelea que mi hermana Mercedes y Miguel, su marido, dieron contra el colegio de sus hijas porque “debían” celebrarla. Pero también viví en Colombia la experiencia de ver por las calles gente disfrazada. Allí creo que es algo popular, acá – en el sur – creo que sólo lo es en ambientes “colonizados”. En mi barrio no vi a nadie, ni a ningún grupo de niños clamando por “dulce o truco”.

No faltan los grupos “ultracatólicos” (como algunos les dicen) que ven algo demoníaco en esta fiesta. Brujas y monstruos parecen demasiado para sus almas sensibles, y – en su inmensa mayoría – no demasiado informadas, debo decirlo. Para estos, no se trata de introyección del dominador, sino del mismísimo diablo en persona. Curioso que no digan lo mismo del modo de “evangelización conquistada” a los indígenas. En esa época el diablo estaba del otro lado y había que quemar destruir y demoler todo lo diabólico que era la cultura inferior de “los indios”. Sería una suerte de “la verité c’est moi” encarnada.
En síntesis… Halloween me interesa un verdadero “pomo”. Pero eso porque no la veo ni nuestra ni asumida por el pueblo. Ahora, si se trata de monstruos, brujas y cosas diabólicas, debo decir “que las hay”, pero gracias a Dios y al pueblo, ¡ya se van! (y, ojalá, esos “ultracatólicos” con ellos). Porque, quién lo negaría, hemos vivido cuatro años “de infierno”, con dulces y trucos por doquier, pero el alimento te la debo, bailes desarticulados y dignos de marionetas imperiales, y ¡la publicidad!..., la publicidad que fue lo único que estos seres monstruosos pudieron exhibir. Eso sí… el zapallo también te lo debo.



Foto tomada de https://okdiario.com/curiosidades/origen-celta-donde-viene-tradicion-celebrar-halloween-4762678

miércoles, 30 de octubre de 2019

Un paso más en un análisis post electoral


Un paso más en un análisis post electoral


Eduardo de la Serna



Antes de esbozar una nueva reflexión, quiero destacar algunas breves.

  1.       La ley argentina dice que uno triunfa en las elecciones sin necesidad de segunda vuelta si supera el 45% de los votos o si, superando el 40% tiene una diferencia de más del 10% sobre el segundo. Quiero señalar que no estoy de acuerdo con eso. Es la ley, y se debe aceptar, pero – hipotizando - ¿qué pasaría si uno logra 45,1% y el segundo 44,9%? No habría segunda vuelta y la diferencia es solamente de 0,2% (que, además, en caso de polarizaciones se reduce a la mitad ya que el no-voto a uno se cuenta como voto al otro). Pero es la ley aceptada por todos y sabida.
  2.      Tampoco estoy de acuerdo que, ahora pareciera que, el poder judicial empieza a fallar en sentido contrario a como lo hacía hace unos meses. Es verdad que los Medios ayer hablaban de su independencia y hoy hablan de complicidad. Y ninguna de ambas lo es realmente. Quisiera un poder judicial que manifieste claramente su estricta dependencia de “la justicia” y condene a los/el/la culpable/s y absuelva al/la/los inocente/s sea bien o mal recibido por la sociedad. Y que una “ola” me guste y que aborrezca la contraria no sea el sentido que tienen los fallos judiciales. Pero creo que la mediocridad es una característica constitutiva de buena parte del poder.


Claro que tampoco me alegra que me manipulen, y que empiecen a hacer públicos los resultados cuando “cargaron” el 95% de los votos de Córdoba y el 20% de los votos del conurbano me resulta detestable. Es sabido que “la docta” es una isla, feliz de creerse importante y distinta. Despreciable, mirando desde otra óptica. Y que cada vez se parece menos al país del que, pareciera, no quiere formar parte. Por supuesto que es su derecho votar a quien los cordobeses quieran, pero es también el mío despreciarlos.

A la hora de conocer los resultados del escrutinio, es sensato esperar a los datos definitivos para que el análisis sea más mesurado. A los que todavía son gobierno, los creo capaces de todas las mentiras, las trampas, las abominaciones, las repugnancias imaginables. Puesto que al ya pronto expresidente no le creo nada, no le creo a su súbita conversión en “demócrata que asegura la transición”, no le creo su cara de “tolerante”. Estoy convencido que sabiendo que estaban derrotados supo que, cargando tramposamente los datos, y pareciendo “un demócrata” (sería su primer acto de gobierno en ese sentido) puede tener sobre vida política (con el siempre servicial aporte de los Medios, no amigos, sino cómplices), caso contrario, debería enterrar sus sueños, su ego y sus caprichos (esos mismos que tanto mal nos hicieron durante casi ya 4 años) [y de paso señalo que tampoco le creo a Carrió que abandone la política… sería demasiado bueno para ser cierto]. Cuando estén los datos definitivos, entonces, podremos opinar mejor. Escuchar a algunos, a esta altura cómicos opinadores, solo merecen más desprecio aún (“empate técnico”, “el ganador es Macri” y demás sandeces).

Uno de mis primeros golpes a tierra en democracia fue, cuando recién llegado a Florencio Varela, fui a comprar a un almacén y una señora reclamaba por el regreso de los militares. “A mi no me pasó nada” decía. Afortunadamente su opinión es tan aislada y solitaria como su propia neurona (los votos de Gómez Centurión lo manifiestan; en mi mesa en Varela salió último con ¡3 votos!). Obviamente era una migrante italiana. Pero logró sacar lo peor de mí en mis sentimientos. Y supe, ¡y sé, desde entonces!, que hay una repugnante franja social que no tiene ninguna solidaridad, ninguna empatía, ninguna humanidad frente al dolor de lxs otrxs (debo decir que desprecio el “ónfalocentrismo” de algunos, de ónfalos, ombligo).

Alguien me decía que es normal que muchos miren sus propios beneficios. Y lo entiendo si se trata de pan, de trabajo, de salud, de la vida y felicidad de sus hijos. ¿Cómo no voy a entender que alguien vote a favor del/x candidatx que le asegure (o prometa) mejor trabajo, salud… ¡vida! Pero cuando se trata de “mi campito” desinteresado del sufrimiento de los pobres, pues no tengo duda ninguna: lo aborrezco. Y no creo que tenga que pedir disculpas por pensar como cristiano…

En suma: espero los datos para tener claro qué parte de la población argentina se ha manifestado totalmente desinteresada, indiferente y despreocupada de los jubilados, los pobres, los desocupados, los que padecen enfermedades de la pobreza, desinteresados de los hermanos, hermanas y hermanes de la Patria Grande, cuántos son realmente los seres repugnantes que viven mi mismo suelo y de los que quisiera estar lo más lejos posible. En suma, no está mal saber quienes sueñan con ser hermanos y hermanas de los demás, mientras otros sueñan con seguir comiendo su carne, y brindando por ser un poco más ricos o cómodos También de esto se trata ser cristiano.



Foto tomada de https://elintransigente.com/politica/2019/10/27/mira-en-vivo-y-en-directo-de-forma-online-el-festejo-desde-el-bunker-de-alberto-fernandez-y-cristina-kirchner/

martes, 29 de octubre de 2019

Comentario evangelio 31C

Hospedar a Jesús en casa provoca un cambio de corazón


DOMINGO TRIGESIMOPRIMERO - "C"



Eduardo de la Serna



Lectura del libro de la Sabiduría     11, 22-12,2

Resumen: Dios se manifiesta como “poderoso”, pero su poder se manifiesta en la “misericordia”. Precisamente por eso, ama a “todos” y de todos espera arrepentimiento cuando se han apartado de sus caminos.

El libro de la Sabiduría es sumamente crítico de Egipto ya que está escrito allí, y confronta la sabiduría judía con la greco-egipcia de Alejandría. En el final de la obra presenta una serie de antítesis entre la obra de Dios y el pasado egipcio (“jugando” entre el pasado de tiempos del éxodo y el presente de tiempos del autor). En ese contexto muestra el “poder” de Dios (11,17.21) manifestado en el “mundo” (vv.17.22), pero invita a los “hombres” (11,23; 12,8) que “pecan” (11,23; 12,2) a abandonar ese camino (11,23; 12,2) ya que tiene “compasión” (11,23; 12,8) [notar cómo se repiten las palabras clave conformando el marco del relato]. 

Dios no actuó contra los egipcios con violencia, antes bien, en su “poder” actuó con misericordia a fin de que cambien de actitud. La idolatría que los caracterizaba hubiera merecido un castigo mayor, pero Dios sólo envió animales insignificantes para hacerlo (ranas, tábanos, mosquitos). La creación goza de armonía, manifestación de su poder expresado en la misericordia. Y en el castigo a los egipcios (recordando las plagas del éxodo) Dios no quiso mostrar su poder, sino su compasión. El amor de Dios a “todos” es el motor de su obrar y de toda la creación.

Ante la grandeza de Dios, los seres humanos son comparados con algo insignificante como un grano de polvo en una balanza o una gota de rocío sobre la tierra. Sin embargo a “todos” los ama Dios (1,13-14; 2,23-24; 11,24) y se compadece de “todos”. De allí que a “todos” dé la ocasión del arrepentimiento (v.23). Precisamente por ese amor, es que no aniquila a los pecadores dándoles la oportunidad de convertirse. Dios ama la vida (cf. 1,16-2,24). El poder de Dios se caracteriza por su misericordia y esa misericordia lo lleva a la justicia para no castigar a quien no lo merece. Cuando Dios queda “liberado” de la imagen del “castigador”, reemplazada por la imagen de la “misericordia”, el autor puede pasar a la siguiente unidad.


Lectura de la segunda carta de san Pablo a los cristianos de Tesalónica     1, 11-2, 2

Resumen: Un discípulo de Pablo quiere alertar a la comunidad, que está preocupada por quienes afirman que la Segunda Venida de Jesús es inminente, que eso no es así, y que quienes lo hacen los están engañando con aparentes manifestaciones del espíritu e incluso aludiendo a cartas del mismo Pablo.


Un discípulo de Pablo quiere profundizar y corregir malos entendidos causados por la primera carta a los Tesalonicenses que se la ha leído de modo distorsionado. La Venida de Jesús es –en ambas cartas- el tema central. Con una oración, ruega por los destinatarios para que su vida sea coherente con aquello que esperan. Pero no basta con el deseo humano, necesitan contar con la intervención de Dios, por eso “Pablo” la pide; no hay manera de que por la fuerza meramente humana “Jesús sea glorificado” (1,12). 

La mala interpretación de que la venida de Jesús era inminente es lo que “Pablo” quiere desmontar. No es claro quienes, pero algunos en la comunidad han insistido en ello. Los que lo hacen remiten al espíritu, lo afirman e incluso aluden a una carta de Pablo (acá no es evidente si se trata de una mala interpretación de 1 Tesalonicenses, o a una carta falsa, aunque lo primero es bastante probable), pero lo cierto es que esa aparente inminencia de la venida causa temor e inquietud en la comunidad y el autor quiere calmar los ánimos.


Evangelio según san Lucas     19, 1-10


Resumen: Jesús se encuentra con un hombre importante y rico, y se hospeda en su casa. Esto provoca la murmuración de todos, pero Zaqueo ha “recibido” a Jesús y eso se manifiesta en la disponibilidad de sus bienes y su actitud hacia los pobres. Así, la salvación ha llegado a su casa.


Jesús está atravesando Jericó, su última escala antes de la tan ansiada llegada a Jerusalén de la que ha hablado toda la segunda parte del Evangelio. 

Como ya hemos señalado, los publicanos eran personas despreciadas para la mentalidad judía. Su oficio, “cobrador de peajes” permitía el robo y la estafa sin control alguno. Ciertamente, el jefe (arjitelônes) de los publicanos (telônes) era más despreciado aún. Zaqueo lo era. Lucas agrega que además era “rico”, lo que nos recuerda que recientemente un “importante” (arjôn) y también “rico” se niega a dar bienes a los pobres (18,18-23). 

La multitud (ojlós), que con frecuencia acompaña a Jesús en toda ocasión, especialmente en Lucas, le impide a Zaqueo poder ver a Jesús cosa que él deseaba (“buscaba” ver a Jesús). “Buscar” (zêtô) es frecuente en Lucas, habitualmente con sentido teológico (5,18; 11,10; 12,31; 13,24; 15,8; 17,33; 24,5). El texto acota que “era de baja estatura” sin que nos quede claro quién lo era, si Zaqueo o Jesús; lo cierto es que no podía verlo. La higuera silvestre le permite ponerse en alto y verlo pasar. De este modo Lucas presenta la situación que a partir de ahora va a desencadenarse:

  •        Jesús se invita a su casa
  •         La murmuración de los testigos
  •         Reacción o comentario de Zaqueo
  •         Comentario de Jesús

Zaqueo debe bajar “rápidamente” (v.5) del árbol (cosa que hace, v.6). El término es prácticamente exclusivo de Lucas en el NT (Lc x3, Hch x2, 2 Pe x1). Los pastores van “rápidamente” a ver al niño en el pesebre (2,16), Pablo quiere llegar “rápidamente” a Jerusalén (donde empezará su pasión) (Hch 20,16), Pablo comentando su pasado dice que Jesús se le aparece diciéndole que se marche “rápidamente” de Jerusalén ya que querrán matarlo (Hch 22,18). 

Jesús le afirma que “conviene” (deî) hospedarse en su casa. El verbo “deî” es muy frecuente en el NT haciendo referencia a la voluntad de Dios. Jesús afirma que “debía” estar en lo de su Padre (2,49), “debe evangelizar el reino” en otras ciudades (4,43), “el hijo del hombre debe” sufrir mucho y ser matado (9,22; también 17,25 y 24,7), los fariseos hacen algo olvidando que hay otras cosas más importantes que “deben” hacer sin olvidar aquello (11,42), el Espíritu Santo enseñará lo que “deben” decir (12,12), el jefe de la sinagoga afirma que en seis días se “debe” trabajar (13,14), y Jesús acota que “debía” desatar a la «hija de Abraham» a la que Satanás había atado (13,16), Jesús “debe” seguir adelante hacia Jerusalén para ser allí matado (13,33), el padre del hijo menor de la parábola afirma que “debía” celebrar la fiesta por haberlo recuperado (15,32), en la parábola enseña que se “debe” orar sin desfallecer (18,1), hay cosas que “deben” suceder antes de la venida de Jesús (21,9), el día de los ázimos se “debe” ofrecer el cordero pascual (22,7), se “debe” cumplir lo escrito sobre Jesús (22,37), el Cristo “debe” padecer para entrar en su gloria, según les dice el compañero de camino a los peregrinos de Emaús (24,26), todo lo escrito en el AT “debía” cumplirse con Jesús (24,44). [nota: estas son todas las veces que “deî” se encuentra en Lucas (que también es frecuente en Hechos), como puede verse, se refiere a lo que es voluntad de Dios]. En suma, Dios quiere que Jesús se hospede en casa de Zaqueo. 

Y esto debe ocurrir “hoy”, término que –lo hemos dicho en otra ocasión- es muy importante en Lucas. Los ángeles informan a los pastores que “hoy” ha nacido un salvador (2,11), Jesús comienza su ministerio destacando que la escritura que han oído se “ha cumplido hoy” (4,21), cuando Jesús cura a un paralítico los presentes afirman que “hoy hemos visto cosas maravillosas” (5,26), antes de ser matado Jesús realiza curaciones y expulsa demonios “hoy y mañana” (13,32), y “hoy y mañana” sigue hacia Jerusalén (v.33), Pedro lo negará a Jesús “hoy” antes que el gallo cante (22,34.61) y “hoy” estará con Jesús en el paraíso el llamado “buen ladrón” (23,43). Este “hoy” es el tiempo establecido por Dios, es el día de la salvación. Como los misioneros enviados por Cristo en los capítulos anteriores, Jesús se hospeda en una casa (9,4; 10,7).

La “alegría” con la que Zaqueo recibe (hypodéjomai, el mismo verbo de la hospitalidad de Marta, 10,38 [única vez en los Evangelios]) a Jesús también es característica de Lucas. Es consecuencia de la presencia del Bautista (1,14.58) y fruto de la visita del ángel a María (1,28), la alegría que provoca el nacimiento de Jesús (2,10), es consecuencia de la última bienaventuranza, del rechazo de los hombres (6,23), de tener los nombres escritos en el cielo (10,20). La multitud se alegra al ver el milagro hecho a la «hija de Abraham» (13,17), el pastor se alegra al encontrar la oveja perdida (15,5.6.9) y el padre al encontrar al hijo (15,32), la “multitud” lo recibe con alegría cuando está llegando a Jerusalén (19,37), aunque en la pasión los que se alegran son los del sanedrín y Herodes (22,5; 23,8; es que Herodes –como Zaqueo- “buscaba ver” a Jesús, y lo ha logrado). Con justicia se lo ha llamado “el Evangelio de la alegría” (Pablo VI lo recordó en su exhortación apostólica sobre la alegría, Gaudete in Domino: “El evangelio de Lucas abunda de manera particular en esta semilla de alegría”. GD 23). Se trata de la alegría como gozo mesiánico. 

Ya hemos señalado que la “murmuración” (diagoggyzô) es el comentario negativo ante el enviado de Dios (Ex 15,24; 16,2.7.8; Núm 14,2.36; 16,11; Dt 1,27Jos 9,18; sólo Sir 31,24 no lo es) y sólo se encuentra en Lucas en el NT: 15,2 y aquí v.7. Su raíz, goggyzô suele tener el mismo sentido aunque hay más excepciones (Jue 1,14; Jdt 5,22; Sal 59,16…). Pero también tiene ese sentido en el NT (Lc 5,30; Jn 6,41.43.61; 7,32; 1 Cor 10,10 cf. Mt 20,11; y Lc 7,34.39). La rebeldía del pueblo de Dios contra el Señor y sus enviados queda manifiesta, en este caso en el rechazo al hecho de que Jesús haga aquello que “debe” hacer y que provoca “alegría” en el destinatario de su visita. 

Como también hemos señalado en otras ocasiones, el escándalo está dado porque Jesús va a casa de “pecadores”. Esto implica que Jesús es “como ellos” (cf. 15,2; ver también Hch 10,28). El rechazo al pecador (y publicano) Zaqueo se extiende ahora a Jesús en la murmuración.

Frente a esta actitud de los testigos (“todos”, lo que implica “toda la multitud” y también los discípulos) Zaqueo interviene; y llama a Jesús “señor” (cf. 7,13.19; 10,1.39.41; 11,39; 12,42; 16,8; 17,5-6; 18,6; 22,61). La traducción de los dichos de Zaqueo no es sencilla por lo que fundamentalmente pueden hacerse dos interpretaciones, Veamos literalmente el texto:

“Mira, la mitad de mis bienes, Señor, a los pobres doy y si a alguno defraudé devuelvo el cuádruple” (v.8).

Como se ve, los verbos están en presente (doy, devuelvo) por lo que pareciera que estamos ante algo que Zaqueo habitualmente hace (notar que el nombre Zaqueo significa “el que es inocente”). La lectura tradicional los presenta en futuro (daré, devolveré) entendiendo que esto es algo que Zaqueo realizará a partir de “hoy”. 

En el primero de los casos, la queja de Zaqueo es que es tratado como pecador por la gente, pero que en realidad él no lo es, sino que por el contrario es un hombre justo: dar bienes a los pobres para Lucas es característico de la justicia (6,30-31.38; 11,41; 12,33; 16,9; 18,22.29). El segundo de los hechos de Zaqueo puede entenderse como “si me doy cuenta que defraudé a alguien…” (cf. Ex 22,2-3; Lev 6,15-26; Núm 5,6-7); si el texto afirma que Zaqueo hace esto habitualmente, entonces el contraste con el hombre rico de 18,18-23 es más marcado aún; el rico se marchó “triste” (18,23), Zaqueo lo recibe “con alegría”. 

En la segunda de las opciones posibles, estamos ante un cambio de actitud (en cuyo caso, el contraste con el rico está dado en su actitud frente a las riquezas). La disposición ante los bienes es manifestación evidente de la disposición del corazón. 

La casa de Zaqueo es ahora lugar de “salvación”, otro tema característico de Lucas: sôtería (salvación) sólo se encuentra en Lc (1,69.71.77 y aquí, y en una versión de Marcos 16,8) en los Evangelios; el verbo “salvar” es más frecuente (Mt x15; Mc x15; Lc x16;  Jn x6; y está frecuentemente ligado a los milagros, p.e. “tu fe te ha salvado”). Zaqueo también es «hijo de Abraham».

Jesús, ha venido a “salvar”, a llenar de alegría la casa por la oveja perdida encontrada, o la moneda recuperada (15,7.10) porque eso es “voluntad de Dios”. Esto es así, en caso de que se entiendan los verbos en sentido futuro; si se los comprende en sentido presente, probablemente lo que está señalando Jesús es que del mismo modo que la mujer (¡otra vez un varón y una mujer en paralelo en Lucas!) es reconocida por Jesús como «hija de Abraham» Zaqueo también lo es. Aunque todos lo desprecien, Zaqueo es un miembro del pueblo de Dios y para él también vino Jesús (cf. 1,55; 3,8; ver Hch 3,25). Pero se debe notar que Jesús le habla a Zaqueo afirmando que “este (= Zaqueo) también es…” con lo que ahora el discurso se dirige a los “todos” que habían murmurado.

La conclusión sobre la venida del “hijo del hombre” a buscar y “salvar” lo perdido (y su paralelo con Lc 15,3-32; cf. 5,32) parece –de todos modos- invitar a leer el texto en el sentido tradicional, es decir que la llegada de Jesús a casa de Zaqueo provoca en él un cambio de actitud. De todos modos, el reconocimiento de Zaqueo como “hijo de Abraham” y la referencia a su casa (vv.5.7.9) muestra una vez más en Lucas a un Jesús que se aproxima a los rechazados de la sociedad. Zaqueo “buscaba” (v.3) ver a Jesús, pero Jesús lo ha visto (v.5) y ha venido para “buscar y salvar” a Zaqueo (v.10).


Foto tomada en el municipio autónomo zapatista San Pedro Polhó, Chiapas.