lunes, 13 de marzo de 2017

Una dictadura

Una dictadura


Eduardo de la Serna




Mirando con atención la dictadura cívico-eclesiástico-militar (1976-1983), el primer paso (aunque quizás ni siquiera fue el primero) fue la ruptura del orden institucional, lo que se llamó el “golpe”. Pero luego, el “gobierno” se caracterizó por una serie de cosas muy significativas:

Política Económica. Muchos creemos que acá radica el origen del “golpe”. Lo que se quiso fue instaurar un modelo económico, algo que no se podía hacer sin violencia. La política de Martínez de Hoz se caracterizó por acrecentar la deuda externa, abrir las importaciones, destruir el aparato productivo nacional, generalizó el IVA y – obviamente – creció notablemente la pobreza. El FMI y el BM eran los que manejaban la política económica nacional.

Política Internacional. Se acrecentó la relación con los EEUU hasta el punto de salir de los “Países no alineados”. En un delirio característico, cuando Galtieri declara la guerra de Malvinas confiaba en que obtendría el apoyo de los EEUU del que se consideraba “niño mimado”. La participación de la Argentina en los movimientos represivos y paramilitares en Nicaragua, el Salvador y otros era una suerte de “lugar común”.

Políticas sociales. El empobrecimiento generalizado se caracterizó, además, por una sospecha sistemática de todos los movimientos sociales. Trabajar en grupos de este tipo era estar seguro en “listas” y correr el riesgo de desaparecer.

Represión. Ciertamente es el tema por el que la dictadura se ha caracterizado internacionalmente. La desaparición sistemática de personas, la apropiación de niños, la tortura, violaciones, robos, secuestros eran habituales. El aparato represivo era evidente. No se podía salir sin documentos, eran habituales las razzias en esquinas o colectivos. La militarización de la sociedad fue característica.

Sindicatos. La desaparición de sindicalistas (algo negado por Jorge Triacca y Ramón Baldassini en el juicio a las juntas) llevó a que el sindicalismo callara durante la dictadura. Hasta que empezaron a aparecer síntomas de debilidad (30 de marzo de 1982) no hubo manifestaciones sindicales importantes.

Leyes. Cerrado el Congreso se instauró la CAL (Comisión de Asesoramiento Legislativo) formado por miembros de las FFAA. Ellos generaban las leyes que luego el presidente promulgaría. La división de poderes es una característica de las democracias modernas. No la había.

Poder Judicial. El otro poder también fue brutalmente intervenido. Los jueces fueron cesanteados, o confirmados “Los magistrados y funcionarios que se designen y los que sean confirmados, deberán prestar juramento de acatamiento a los objetivos básicos fijados por la Junta Militar, Estatuto para el Proceso de Reorganización Nacional y la Constitución Nacional en tanto no se oponga a aquella", establecía el artículo 5 de la Ley 21.258”.

Medios de Comunicación. Los medios audiovisuales estaban intervenidos por las tres fuerzas, no así los periódicos aunque fueron claramente funcionales al “Gobierno”, especialmente luego que – los principales – fueron favorecidos por la entrega ilegal de la única fábrica de Papel Prensa. Una prensa cómplice (aunque hay que decir que lo fue desde antes del “Golpe” creando un clima favorable a este).

Relación con los Empresarios. Los empresarios fueron parte importante en la generación del golpe. Un intenso desabastecimiento fue significativo para crear malestar en la población. En especial las grandes empresas y la Sociedad Rural y sus “aliados” no sólo fueron los instigadores, sino los gestores de la Dictadura (por eso lo de “cívico”). No son pocas las empresas donde los empresarios señalaban a las fuerzas represivas los sindicalistas y trabajadores “subversivos” para que estos desaparecieran. Los casos de Ingenio Ledesma, Mercedes Benz, Ford, Saiar, y los astilleros de Tigre como es el caso de Astarsa, entre otros son ciertamente indicio de la complicidad.

Relación con la Institución eclesial. La (mal llamada) “Iglesia” bendijo – en general – la dictadura. Fueron contados los obispos con actitudes proféticas no solamente ante la violencia represiva y los desaparecidos sino también ante el empobrecimiento creciente. El silencio eclesial (hasta el extremo de callar el asesinato de hermanos obispos) resulta un “grito que clama al cielo”, y un escándalo a los pequeños y a todos los bautizados (y no) de buena voluntad.

Mirando las “políticas” de la dictadura, no es difícil notar que muchas de ellas continuaron durante el menemismo. Martínez de Hoz había señalado que necesitaba 10 años para poder implementar un “modelo”. No lo logró, pero fue continuado económicamente durante el menemismo, con sindicalistas cómplices, “relaciones carnales” con EEUU, complicidad con los MCS (a cambio de regalos como la TV a Clarín), una “mayoría automática” en la Corte Suprema de Justicia, el recurso frecuente a “Decretos de Necesidad y Urgencia” saltando el Congreso, la complicidad empresarial y eclesiástica (particularmente con la curia vaticana).

Y mirando hoy la “Nueva Alianza” no es difícil ver una misma línea ideológica: la represión está a la orden del día, volvieron los camiones hidrantes, los francotiradores en las terrazas, las cámaras y filmaciones, se piden documentos y se hacen razzias (especialmente entre los pobres), el presidente no puede ir a ningún lado sin que todo esté vallado, el sindicalismo cómplice resultó evidente en la marcha del pasado 7 de marzo, la complicidad de los MCS (y favorecerlos como se hizo regalando a Clarín el acceso a 4G entre otras muchas cosas), una justicia cómplice, un empresariado aliado, una “Iglesia” callada, un poder legislativo “comprado” o “carpeteado”, la casi ruptura de las instancias latinoamericanas como el Mercosur o la Unasur y la “vuelta al mundo” que significa “sumisión” a los poderes, una economía sometida, endeudamiento, importaciones, pago a los fondos buitre, fuga de capitales, favorecimiento a los ricos y empobrecimiento y desocupación sistemáticas, la existencia de “presos políticos”...

En síntesis, y quedaría mucho por decir, me hago una pregunta… Dejando de lado que el gobierno (como el menemismo) accedió al poder legítimamente (a menos que la mentira constante – que caracterizó la campaña, y caracteriza toda comunicación del gobierno – se considere algo ilegítimo, cosa que tendería a creer que lo es), me pregunto ¿en qué se diferencia este gobierno de una dictadura? No espero respuesta de la nonagenaria de los almuerzos para la que era una dictadura la división de poderes, la prensa independiente y la economía al servicio de los trabajadores (aunque faltaba mucho, sin duda) del pasado gobierno, ni la espero de los “cacerolos” de teflón. Pero no me parecería innecesario un buen debate sobre el tema…nos merecemos, me parece, una respuesta.



Fotos tomadas de http://www.taringa.net/posts/info/19487281/Dictadura-Militar-Argentina-1976-1981.html y de http://www.resumenlatinoamericano.org/2017/03/09/argentina-denuncian-brutal-razzia-policial-despues-de-la-marcha-de-mujeres/

sábado, 11 de marzo de 2017

Profanaciones y otras barbaridades

Profanaciones y otras barbaridades

Eduardo de la Serna



En los días recientes hemos sido testigos de una serie de hechos que han sido calificados de “profanaciones”. Y, ciertamente, eso hiere la sensibilidad de las personas religiosas. Pero… no estaría mal pensar un poco.

Es sabido que en el mundo antiguo, lo contrario de lo “santo” no es el “pecado” sino “lo profano”. Lo sagrado/santo es lo “separado” para la divinidad (sea esta la que fuere) mientras que lo profano es lo usual, lo cotidiano (no necesariamente algo negativo). Para no extendernos, pero con el fin de ser entendido: los ídolos (algo ciertamente negativo para el mundo bíblico) pertenecen al ambiente “sagrado” y por eso se celebra cuando es profanado / se vuelve impuro un lugar de ídolos (es lo que hace el gran rey Josías en 2 Re 23,8.10.13.16). Es decir, profanar no es necesariamente algo negativo.

Provengo de una familia que se puede decir “gorila”. Mi padre fue a custodiar iglesias cuando fueron las quemas, en tiempos de Perón (1955). Lo mismo hicieron Carlos Mugica y Ricciardelli, dos grandes curas. Y por eso me llamó poderosamente la atención – y me sacudió, por mi historia – cuando le escuché decir a Carlos: “estábamos preocupados por la quema de templos, pero no habíamos dicho nada de los bombardeos donde asesinaron a cientos de templos vivos del Espíritu Santo”.

Carlos sabía bien que en el Nuevo Testamento Pablo y sus discípulos reemplazan el rol del Templo (algo sacratísimo en su tiempo) por descubrir a los hijos de Dios como verdaderos templos (personal y comunitariamente). Algo semejante afirman también – en ese tiempo – los habitantes de Qumrán de su comunidad.

En una serie de actos (pasados y presentes) ciertos grupos, aparentemente minúsculos, han atentado contra templos católicos. A eso se lo ha llamado “profanación”. Y para empezar quiero señalar que no me alegran en lo más mínimo, y también hieren mi sensibilidad. Pero…

En las frecuentísimas quemas de Iglesias que se están dando en el sur de Chile, una de las frases que se ha repetido (los ejecutores pretenden ser – muchos sospechan otras razones y otros artífices – defensores de la “causa mapuche”) es: “ustedes no respetan nuestra religión, nosotros no respetamos la de ustedes”. Ver Iglesias quemadas (como la de la foto) es impresionante, pero no está mal empezar con la pregunta: “¿es verdad que no respetamos su religión?” Y – sin duda – es sensato decir que con mucha frecuencia no lo hemos hecho (no pienso generalizar - ni entrar en el tema chileno –, además de que el tema es complejo). En los casos de los grupos feministas quizás haya que preguntarnos algo semejante: ¿las hemos respetado? ¿Nos hemos sentado a tomar unos mates y charlar?; además que siempre quedan otras preguntas: ¿qué hace un neonazi con bandera del Estado Vaticano en clara actitud provocativa? Se ha dicho (tengo serias dudas, pero sirve como punto para el debate) que desde dentro de la catedral se dispararon balas de goma; se trata de la misma Catedral que cerró sus puertas (o peor, las señaló cuando estaban dentro) a las Madres de Plaza de Mayo en plena dictadura cuando eran corridas por las fuerzas de seguridad. ¿No sería oportuno, antes de hacer actos de desagravio, rosarios públicos o cosas semejantes, sentarse a charlar con los grupos que habitualmente se sienten agraviados por nosotros?

Y sigo, ¿no es una profanación de templos vivos el hambre, la desocupación, el asesinato de la esperanza? ¿Creemos realmente que – como repite con frecuencia Francisco – “este sistema mata”? Porque si el sistema (que tiene nombres y apellidos) “mata”, ¿no es una profanación callar ante el mismo? ¿No es una profanación abrirle las puertas de las parroquias a los profanadores de los templos del Espíritu Santo? ¿No terminamos considerando sagrado lo que en realidad son ídolos?

Alguna vez se ha dicho – y tiendo a creer que es bastante verdadero – que en temas litúrgicos, el cristianismo dejó de lado a Jesús para volver al judaísmo (a cómo algunos entendían el judaísmo de su tiempo, aclaro): sacerdocio, templo, sagrado-profano, jerarquía…

Si antes de mirar la paja en el ojo ajeno hemos de mirar la viga en el nuestro no estaría de más preguntarnos por nuestras actitudes, nuestros “pecados”… y – además – aprender a tener reacciones que sean justas ante tanto atropello y tanta profanación que el sistema o modelo – o relato – neoliberal provoca y escandaliza en el pueblo de Dios.



Foto personal

jueves, 9 de marzo de 2017

Marchar, parar, resistir

Marchar, parar, resistir

Eduardo de la Serna



Después del 6 7 8 que el gobierno gestó con sus políticas se impone una evaluación. Algunas ya les hice señalando que el gremio docente fue votante de Macri. “Marcharon los votantes de Macri”, y es de esperar que mire – en su justo reclamo – más allá de su propio “campito”. Y que la movilización de la CGT se vio empañada con la traición. “Tres tristes tigres”. Finalmente marcharon las mujeres. Marcharon y pararon.

Una cantidad impresionante de personas, en su gran mayoría mujeres hicieron oír su voz.

Como era de esperar en algo tan heterogéneo, además de las consignas convocantes (“Ni una menos”, “vivas nos queremos”) hubo varias recurrentes (creo que la que más se repitió, fuera de las “oficiales” era “mujer bonita es la que lucha”, puedo equivocarme). Otras muy personales desde cartones pintados a cuerpos pintados. Aparte se ha de sumar los grupos más o menos pequeños con familiares, amigos, conocidos de las víctimas de femicidios, travesticidios y otras violencias aberrantes acompañados de nombres y fotos. Algunas más provocativas, otras más del estilo slogans. Pero lo cierto es que miles y miles de mujeres (y varones que hemos hecho nuestra su causa, sus clamores, sus dolores y sus esperanzas) se hicieron ver. Se hicieron oir.

Aclaro de entrada que esto no significa que – quizás – coincida en un 100% con sus reclamos. ¿Y?

  •          Si los femicidios eran hace 2 años uno cada 30 horas y ahora hay uno cada 18 horas, ¡no podemos callar! (inclusive había una señora con un cartel hecho a mano: “una mujer es matada cada 30 horas”, me dieron ganas de hacerle notar que – lamentablemente – la noticia era desactualizada, preferí callar).
  •          Si una mujer cobra un 25% menos que un varón por hacer el mismo trabajo ¡no podemos callar!
  •          Si la mujer para una inmensa mayoría de varones es una propiedad, o una “cosita” ¡no podemos callar!
  •          Si aumenta (y sigue la impunidad) ante la trata, especialmente de mujeres ¡no podemos callar! Y podríamos seguir… son decenas las cosas que no podemos callar.
  •          Y para no escaparle al tema: ¿no es verdad que las mujeres económicamente pudientes se practican abortos en clínicas privadas mientras las mujeres pobres son víctimas de las situaciones más vulnerables, y que ponen en serio riesgos sus propias vidas?, ¿eso no merece – para empezar – medidas urgentes?

Por eso, y más, marcharon y pararon. Y marché.

Los medios, habitualmente mediocres (o cómplices) pusieron el acento en los desmanes de un pequeño grupo al terminar el acto. Yo ya me había ido, así que no puedo dar mi testimonio. Pero señalo:

  1.            Todo indica (y una foto lo demuestra) que sea antes o después, un provocador – de dudosos antecedentes – fue a agredir con una bandera del Estado Vaticano. Algo innecesario (o necesario porque parece que logró su objetivo);
  2.       Si hubo algunas provocadoras de desmanes quiero señalar que día a día Babi Etchecopar provoca desmanes orales en la radio y eso no habla mal del periodismo (claro que además de Babi hay otros muchos, pero el periodismo sigue siendo una noble profesión a pesar de los Majules, Lanatas, Pagnis, Morales Solás y tantos otros). Los desmanes de unos no manchan las luchas de muchos. Y si alguien critica el acto de ayer por algo que se habría hecho, antes haría bien en criticar mil otras cosas. Los desmanes a los que la policía nos está acostumbrando cada vez más también ameritarían el mismo argumento: si hubo desmanes todo el colectivo queda manchado. A lo mejor por eso cantaban “lo sabía / lo sabía / a los violadores / los cuida la policía”.

Fui a la marcha. Espero volver a la próxima. Y saludo a todas las mujeres (y varones que hacen suyas las luchas de aquellas) que en la calle, el periodismo, la ciencia, y hasta la teología quieren visibilizar lo que miles y miles de años ha invisibilizado y hoy grita cada vez con más fuerza. Aunque allá lejos, otra “gritadora” y sus compañerxs siga presa política pero ayer recorría las calles de la ciudad en fotos, carteles y pancartas.



Foto tomada de clarín.com

martes, 7 de marzo de 2017

Tres tristes tigres...

Tres tristes tigres…
La experiencia de una traición

Eduardo de la Serna



Una sociedad, un movimiento que valora particularmente la lealtad sabe bien que lo contrario – incluso para el diccionario de la real Academia – es la traición.

El ejemplo emblemático es Judas (aunque en la Biblia casi nunca se lo llama “traidor” sino “entregador”), y con frecuencia se lo ha comparado con la actitud de Astiz con las Madres de Plaza de Mayo. La actitud de un traidor ha merecido mención en grandes canciones populares:
  • ·         “Dice mi padre que un solo traidor puede con mil valientes” (Alfredo Zitarrosa, “Adagio de mi país”)
  • ·         “Si un traidor puede más que unos cuantos, que esos cuantos no lo olviden fácilmente” (León Gieco, “Sólo le pido a Dios”)

La insistencia en la “lealtad”, frecuente en el movimiento peronista marcaba la tensión dialéctica entre dos lealtades: del conductor hacia el pueblo y del pueblo al conductor. Eso se celebraba el 17 de octubre en un encuentro entre ambas partes para “revisar” la lealtad.
Pero las historias, y nuestra historia, están también marcadas de traiciones y traidores. Traiciones particularmente graves cuando de dirigentes se trata.
  • ·         Es traición hablar de salariazo y revolución productiva haciendo todo lo contrario.
  • ·         Es traición empeñar la palabra y hacer lo contrario.
  • ·         Es traición no sólo mentir en el debate presidencial sino decir en cada spot publicitario que se compromete a hacer esto, a conservar esto otro, a cambiar aquello, a cuidar esto y no cumplir con nada de ello.
  • ·       Es traición ser jefe de gabinete de un gobierno y hablar mal de él a las espaldas (o en la Embajada gringa, ¿no Sergio?).

Pero también es traición ser jefe sindical, comprometido en la defensa de los trabajadores y el trabajo (lo cual ya empieza con un problema de base: ¿quién se ocupa de los desocupados o los del empleo informal cuando el Estado se desentiende? ) y no dar pasos concretos en favor de ellos.
  • ·        Es traición negociar un “no-paro” a espaldas de los trabajadores.
  • ·     Es traición organizar una marcha para descomprimir los reclamos y la presión que sube, y adelantar el acto para que no esté “la gente” y presione por el paro.
  • ·        Es traición defender políticas contra el trabajo.

·         En los 90 los gremios de más desocupación fueron los Estatales, Petroleros y Ferrocarriles. curiosamente los sindicalistas de estos gremios eran los grandes defensores de Menem.

·         La famosa frase de Perón de que el pueblo avanzará “con los dirigentes a la cabeza o con la cabeza de los dirigentes” es una espada de Damocles que en cualquier momento puede volverse sobre ellos. Pero “poder es impunidad” afirmaba el malogrado Alfredo Yabrán.

En lo personal fui a la marcha de hoy de la CGT. La cantidad impresionante de gente tiene que haber dolido en las cúpulas del gobierno ciego, sordo y mudo. Pero, por su parte, les estarán agradecidos – una vez más – a los sindicalistas por su apoyo:
  • ·    En broma se decía que los sindicalistas quieren hacer un paro pero no lo hacen porque al gobierno no le gusta;
  • ·    O quizás se decidan a hacer paro el 9 de diciembre de 2019 para alertar al nuevo gobierno.
  • ·     O quizás se los podría confundir y lograr que hagan paro diciéndoles que la presidenta es Cristina.

En los 70 muchos veíamos en los sindicatos (seguramente con exageración) una banda de derecha, casi paramilitar;

En los 80, también exageradamente quizás – o en discurso de campaña – Alfonsín habló de un “pacto militar-sindical”;

Ya aludimos a las amistades de Menem con los sindicatos más perjudicados por sus políticas de los 90…

Mientras tanto, Moyano solo está preocupado de su alianza con Angelici (que es Macri) para presidir la AFA.

Y hoy, el triunvirato que preside la CGT mostró la peor cara de la complicidad o la traición. “El pueblo tiene paciencia, dijo un señor general”, cantaba Piero en los 70. El problema es cuando pierde esa paciencia, y hoy se vislumbraron indicios.



Foto tomada de INFONEWS.com

Comentario cuaresma 2A

La Ley y los Profetas se encuentran en un monte


DOMINGO SEGUNDO DE CUARESMA – “A”
Eduardo de la Serna




Lectura del libro del Génesis     12, 1-4a

Resumen: el relato “fundacional” de Israel anticipa brevemente lo que se ve como momento ideal de su pasado, que se pretende que los judíos del exilio pretendan repetir al regresar del cautiverio.



Después de los capítulos 1-11 de Génesis, donde con un aspecto mitológico los relatos confrontan los mitos babilónicos mostrando una dimensión contracultural, comienza propiamente a gestarse un pueblo. Un pueblo que Dios ha separado para sí de entre los pueblos de la tierra.


Esto comienza con una elección que implica una separación con el pasado (tierra, patria, casa paterna). Es un paso de… hacia. Hacia una tierra que le será mostrada. Por tanto hay un canje de tierras. Deja la patria (môledet, descendencia) para ser un pueblo (gôy) grande y será bendecido. El texto, que comienza con el dicho de Yahvé a Abrám de “irse” (v.1) concluye con la realización: “Marchó Abrám” (v.4). El centro del relato lo ocupará la importancia de la bendición de Dios que será a Abrám y por su intermedio a otros, llegando a “todos los linajes de la tierra (adamah)” (v.3). La reacción de los demás ante Abrám repercutirá en ellos mismos, los que lo bendigan serán bendecidos; los que lo maldigan, serán maldecidos. La estrecha relación entre Dios y los suyos marcará toda la Biblia, su  accionar tiene que ver directamente con el accionar con respecto a los suyos.


Hay una serie de elementos interesantes a tener en cuenta en este relato:


Abram es extranjero, no del lugar. La tierra, por tanto, sólo puede poseerla por regalo divino, no por “derecho histórico”. El don divino queda reforzado puesto que la descendencia anunciada a Abrám contrasta con la esterilidad de su mujer Sara de lo que ya se ha hablado (11,30). La tierra de origen es “Ur, de los caldeos” (11,28). Esto es ciertamente un anacronismo. Los caldeos son los habitantes de la actual Babilonia en tiempos del exilio judío, no en tiempos de Abrám. Sin duda esto es visto de modo kerigmático, como un anuncio que comunica a su pueblo que es sensato pensar que volverá (desde el cautiverio babilónico) a la tierra que Dios le ha regalado.


La llamada de Dios a la que Abrám responde tiene como característica una promesa y una bendición (barak). Este kerygma remite al momento fundacional, a tiempos de David (recordar que es anuncio a los exiliados); momento ideal que se pretende que los “hijos de Abrám” repitan en los nuevos tiempos.


·         Mostrará una tierra

·         Será una gran nación

·         Será bendecido y fuente de bendición

·         Dios bendecirá a los amigos y maldecirá a los enemigos

·         Otras naciones se beneficiarán de la bendición


Mirado retrospectivamente, “históricamente”, Abrám es presentado como el padre de Israel. Aquí comienza la historia del pueblo que Dios se ha elegido.



Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo     1, 8b-10

Resumen: Pablo escribe a su discípulo, que será su heredero recordándole la relación estrecha entre el evangelio y el sufrimiento, pero recordando, a su vez, que ese Evangelio es fuerza de vida por la gracia.



El domingo 27º del ciclo C la segunda lectura daba marco al texto que hoy se presenta (1,6-8.13-14 y hoy corresponde 1,8b-10). Aquí “Pablo” invita a su discípulo y heredero a “no avergonzarse” del testimonio que ha de prestar, como tampoco ha de avergonzarse de la prisión de Pablo. La debilidad es motivo de vergüenza en el mundo antiguo, pero es identificación con la cruz de Cristo en los ambientes cristianos. Dos elementos se destacan: son sufrimientos “por” el Evangelio y se cuenta con la “fuerza” (dynamis) de Dios para ello. Por ello Timoteo está invitado a “coparticipar de los malos padecimientos” (sygkakopathêson).


El acento no está puesto aquí en el sufrimiento concreto, sino en el sufrimiento “a causa” del Evangelio, es algo que es constitutivo del predicador. Precisamente por su sufrimiento es que Timoteo será heredero de Pablo (2,3; 3,12; 4,5). Puesto que es un sufrimiento con sentido (“por”) se abren los caminos a vencer la muerte y abrazar la vida. Pero ese “por” es el Evangelio que es presentado como gracia. Esa es la fuerza, no la de las obras. La resurrección (no mencionada en la unidad, pero supuesta en la “manifestación”, epifaneia) de Cristo aniquiló la muerte. Este es el depósito de la fe que Pablo proclamará (v.11) y por lo que compromete a Timoteo en la continuación de la carta.




+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo     17, 1-9

Resumen: como realización de la Ley y los profetas Jesús en un monte, como Moisés y Elías se encuentra con ellos donde Dios anticipa la gloria definitiva de Jesús, pero a la que se llegará por la pascua.




La Transfiguración en Mateo tiene algunas características novedosas con respecto a los otros Sinópticos, particularmente respecto a Marcos del que depende. Veremos –entonces- lo que es propio de este Evangelio.


La escena anterior (16,28) había dicho que “algunos (de los presentes) no padecerán la muerte hasta que vean al hijo del hombre venir en su reino”. Los tres elegidos para la transfiguración parecen ser los “algunos” mencionados.


En primer lugar,  en seguida de afirmar que se transfiguró delante de ellos añade que “su rostro brilló como el sol” y luego continúa con los vestidos (v.2).


Pedro llama a Jesús “Señor” y no “rabbí”, título prohibido (cf, 23,8). Y el texto omite que Pedro “no sabía qué responder porque estaba atemorizado” (Mc 9,6).


Al dicho de la voz desde la nube “este es mi hijo amado” Mateo agrega “en el que me he complacido” (v.5). Ante este hecho “cayeron sobre su rostro y temieron” (el temor, como se ve no se trata aquí de miedo y desconcierto sino de temor reverencial). Jesús los toca y les dice “levántense, no teman” (v.7).


Dejando pequeños detalles que comentaremos, esto es lo propio del relato de Mateo. Veamos entonces qué quiere destacar el Evangelista con estos elementos:


El ministerio de Jesús está marcado en Mateo por un “monte”. Allí es tentado (4,8-10), desde allí pronuncia su sermón inaugural (caps. 5-7) y allí termina su ministerio despidiéndose de sus discípulos (28,16-20). Es el lugar del encuentro con Dios y donde Dios se manifiesta. En un monte Moisés recibe las tablas (Ex 31,18), en el mismo monte Elías busca a Dios en medio de su crisis (1 Re 19,1-18). 


“Se transfiguro” es preferible traducirlo por “fue transfigurado” para reforzar la voz pasiva que remite a Dios como el agente: Dios lo transfiguró. 


La referencia a las “carpas” se ha pensado como alusión a que el acontecimiento había tenido lugar en la fiesta litúrgica de las tiendas (= tabernáculos), la fiesta más importante para los judíos; pero el contexto propio del Antiguo Testamento parece invitar a pensar en la “tienda” como lugar de encuentro con Dios (Ex 25,8) del mismo modo que lo es la nube que los envuelve (cf. Ex 40,34-35; Núm 9,18; 2 Mac 2,8).


Al descender del monte Moisés tiene su rostro radiante (Ex 34,29-35), pero en este caso es reflejo de lo que ha visto; en el caso de Jesús alude a su unidad e intimidad con Dios como hijo.


Mateo invierte el orden de Marcos (donde decía Elías y Moisés él dice: “Moisés y Elías”) probablemente como un modo de relacionarlos con la “Ley y los Profetas”.


También Moisés en el monte se encuentra con dos personas en una nube (Ex 24,15-18; cf. Num 9,15-23), el verbo “escúchenlo” remite, por un lado a Moisés (Dt 18,15) pero también a la oración típica de los judíos, el “Semá” (“¡Escucha… Israel!”, cf. Dt 6,4). 


Lo que acota la voz del cielo es algo que ya sabemos desde el Bautismo, que Jesús es “hijo” (3,17) algo que Pedro había reafirmado en su confesión (16,16). La mención a la “complacencia”, por otra parte, remite al siervo de Yahvé (Is 49,1; cf. Mt 12,17-21; 16,21-23). La transfiguración es anticipo de la gloria definitiva de Jesús, pero a ella llega por la pasión y muerte. Por eso Jesús no puede quedarse en las carpas que Pedro quiere levantar en su entusiasmo, hace falta esperar a la pascua para ser testigos de la resurrección (17,9; cf. 28,16-17). 


Como nuevo Moisés y nuevo Elías es a él a quien se debe escuchar.






lunes, 6 de marzo de 2017

¡Los votantes de Macri salieron a la calle!

¡Los votantes de Macri salieron a la calle!

Eduardo de la Serna




Hace muchos, muchos años (tantos que los jóvenes no lo recordarán salvo que lo hubiesen leído) cuando el país estalló en mil pedazos gracias a las políticas neoliberales (sí, sí… esas mismas) a los habituales piquetes que los sectores populares solían hacer para reclamar planes, ayuda, solidaridad… se sumaron las cacerolas (en realidad, estas habían nacido en Chile protestando contra el gobierno de Salvador Allende, y siguen llevando – habitualmente – ese sello). Los cantos que empezaron a popularizarse eran “piquete y cacerola, la lucha es una sola”. Y muchos así lo creyeron. El primero al que yo escuché decir “¡Ojo! ¡No es la misma lucha!” fue a José Saramago. Con el tiempo, y los años eso quedó claro. Las cacerolas (nunca vacías) protestaban contra un gobierno que bastante había hecho por la comida de los más pobres. Pero – como es frecuente – la “clase media” – mediocre tantas veces – miraba su campito, su huertita y se desentendía de la suerte de los más pobres. La lucha no era una sola. Y el individualismo característico de algunos sectores (el mismo que alentaba las AFJP, porque la solidaridad no era lo suyo; el mismo que decía “a mí los militares no me hicieron nada”; el mismo que decía “yo, yo y yo”) empezó a comprar el discurso de que todo estaba mal, que se “robaron todo”… No importa si era o no verdad, sino si “yo” quiero creerlo. Y así, muchos sectores “compraron” un discurso sin tener la serenidad de mirar, perezosos, si era verdad o no. Muchos compraron el discurso del 82% móvil y decían que los jubilados eran las grandes víctimas del “relato”, a pesar que casi el 100% de la población en edad de hacerlo pudo jubilarse. Muchos compraron el discurso de la excelencia docente, y la inmensa mayoría de los maestros hicieron feroz campaña a favor del “cambio” (a pesar que nunca sus salarios habían estado mejor; y de las enormes posibilidades que tenían para actualizarse y perfeccionar metodología y contenidos).

Pero hoy resulta que intentaron (en eso que quieren llamar “errores”, y que evidentemente no lo son) bajar el aumento a los jubilados, cierran tambos (¿eso es "el campo" también, ¿no?) y están en crisis las "economías regionales", y que no se convoca a paritarias docentes… Hoy salieron a la calle y marcharon los votantes de Cambiemos. Mientras en una sistemática campaña de márquetin el presidente viaja a inaugurar el año lectivo en una provincia donde las clases no comienzan. Y aprovecha para respaldar al gobernador Morales que recibió su enésima crítica internacional por la detención ilegal de Milagro Sala y sus compañerxs de la Túpac (y aprovecharon para transferir al estado provincial las instituciones educativas de la Túpac; la cosa es desmembrarla sistemáticamente).


No tengo demasiadas esperanzas que los gremios “clasemedieros” sepan mirar más allá de sí mismos (como no lo creía Saramago), pero espero que muchos, al menos, sepan ver – si se quiere desde una perspectiva egoísta – que este modelo económico (político, social, cultural, internacional…) lleva al país entero (salvando 3 o 4 CEOs) a la debacle y el estallido (aunque mañana “regalen” una mejora circunstancial al salario docente). Ojalá tengan una mirada más amplia (como no la tuvieron al levantar la Carpa blanca al subir la Alianza, como si no fuera lo mismo que antes), ojalá… no tengo demasiadas esperanzas en ellos. Pero lo cierto es que hoy salieron a la calle los votantes de Macri.

[como los medios oficialistas no informaron de la marcha la foto está tomada de los envíos de Cristina Kirchner]

martes, 28 de febrero de 2017

Comentario cuaresma 1A

Todo listo para comenzar


DOMINGO DE CUARESMA – 1 “A”



Eduardo de la Serna

Las lecturas de Cuaresma –como todas las de los “tiempos fuertes”- siguen un esquema diferente a las lecturas de los tiempos “comunes”. En cierta manera, el esquema es “temático”, como se ve en las ofrecidas por la liturgia de hoy. El tema parece centrado en el “pecado” y cómo Cristo lo vence dando vida a la humanidad toda. Sin embargo, podemos afirmar que ese no es expresamente el tema de las lecturas bíblicas. Ciertamente los católico - romanos leemos las Escrituras pero también sabemos que la Tradición de la Iglesia las va releyendo aportando nuevos elementos  o nuevos pasos a nuestra fe; en ambos momentos reconocemos la presencia del Espíritu Santo que acompaña con su luz el caminar eclesial. Siendo la intención de los comentarios en este blog ayudar a ver lo que los textos dicen (pretendiendo ayudar a no hacer decir al texto lo que éste no dice) nos limitaremos al comentario bíblico, pero sabiendo que –especialmente sobre estos textos- se ve conveniente añadir otras lecturas.



Lectura del libro del Génesis     2, 7-9; 3, 1-7

Resumen: en un contexto mitológico, Dios –como artesano- coloca al hombre en un jardín y le da diferentes frutos como alimento. La tentación de la desmesura lleva al ser humano a pretender ser como Dios. A continuación, Dios comenzará un interrogatorio para luego determinar las sentencias.



El texto del Génesis que presenta al varón y la mujer (Gén 2-3) en el jardín tiene dos grandes partes. En la primera Dios forma al hombre (adam) de la arcilla del suelo (adamah) y soplando en sus narices aliento de vida (hi) el “hombre” resulto un ser “viviente” (nefes). Luego Dios planta un jardín y coloca allí al “hombre” haciendo brotar del suelo (adamah) todo tipo de árboles apetitosos. Y en el medio, un “árbol de la vida”  y el “árbol del conocimiento del bien y del mal”. 


El texto litúrgico salta todo lo que viene a continuación: el río de cuatro brazos, la búsqueda de una ayuda adecuada para el hombre, la prohibición de comer del árbol del conocimiento, la creación de la mujer y continúa directamente con el encuentro de la mujer con la serpiente, es decir, la segunda gran parte del relato que culmina con la expulsión del jardín. Sin duda la primera parte está puesta en el texto litúrgico para que se comprenda la escena que viene a continuación, la escena de la violación del mandato que prohibía comer del fruto del árbol. Veamos –sin embargo- algunos elementos de la primera parte antes de introducirnos brevemente en la segunda. 


Como en castellano, el hebreo “adam” (= hombre) puede referir a la especie humana (varón y mujer) o solamente al varón. En el texto tan como lo encontramos actualmente, parece que el “adam” creado refiere al varón, pero no se ha de excluir que el texto originalmente pretenda referir a ambos, y dejar para más adelante la disquisición de los “vivientes” (animales, varón-mujer). De hecho, el texto como se encuentra en la liturgia de hoy permite esta lectura ya que no alude a la creación de la mujer.


En este mismo sentido, es interesante notar que si bien en esta parte se refiere al hombre como “adam”, en v.23 pasa a hablar del varón como “is” y la mujer como “isah”, y con esos términos se referirá a ambos en la unidad siguiente en la liturgia. El juego de palabras de este versículo en hebreo es difícil de traducir en castellano; recientemente se ha propuesto “será llamada hembra porque del hombre fue tomada” o –por el contexto conyugal- “será llamada esposa porque del esposo fue tomada”. 


El marco literario se mueve evidentemente en el esquema de los mitos (basta con ver la actividad artesanal de Dios), en este sentido resulta inconveniente leer el “no comerás” (v.17) como un mandamiento. 


El árbol de la vida –que luego jugará un interesante papel en la literatura apocalíptica- no parece tener rol alguno en el relato hasta 3,22 dando razón a la expulsión del jardín. Por otra parte, el ambiente claramente campesino del texto invita a tener en cuenta el lugar como un campo (jardín, “gan”), y no como un “paraíso”, algo de lo que el relato no habla.


El capítulo 3 da comienzo a una nueva escena. El varón y la mujer ya están juntos en ese jardín. El esquema, en este contexto es forense: presentación del hecho (vv.1-7), interrogatorio (vv.9-13) y sentencia (vv.14-19) siguiendo en cada una un esquema inverso: serpiente – mujer – varón [vv.1.2.6]; varón – mujer – serpiente [vv. 9.13] y serpiente – mujer – varón [vv.14.16.17]. El texto de la liturgia sólo presenta la primera parte de estas tres.


Veamos algunos elementos:


El contexto mitológico nos permite encontrar con un animal parlante. De ninguna manera el texto está insinuando que “antes del pecado” la serpiente tenía patas y hablaba, ni tampoco que esta fue “poseída” por el diablo en esta ocasión. La serpiente es muy tenida en cuenta en el mundo antiguo, a veces en un sentido positivo (sabiduría… basta pensar en la serpiente en la vara de Galeno, imagen de la salud) o en sentido negativo (la serpiente roba a Guilgames la planta de la vida en el mito Babilónico de la creación). El cambio de piel, frecuente entre ciertos reptiles permite a este animal una serie de imágenes (renovación, nueva vida, desnudez). Esto es importante en la lectura integral del relato.


Lo que se afirma de la serpiente es que es astuta, prudente (‘rûm), más que todos los animales que Dios ha “hecho” (notar la insistencia en que es creada por Dios). Y ella comienza un diálogo con la mujer (isah). La pregunta de la serpiente lleva a la mujer a pretender “defender a Dios” ya que él no ha dicho lo que la serpiente afirma (“no comerán de ninguno de los árboles”), pero al “defender a Dios” la mujer exagera el dicho (“ni lo toquen”, es algo que Dios no había dicho). Esto da pie a la serpiente a replicar y –curiosamente- miradas aisladamente las tres cosas que dice serán verdad (vv.4-5): no morirán (de hecho no mueren, y hasta Dios debe evitar que vivan para siempre [3,22]), se les abren los ojos (3,7) y son como Dios conocedores del bien y el mal (3,22). 


Lo que la mujer ve del árbol también se expresa con tres cualidades: bueno para comer, deseable a la vista y excelente para lograr sabiduría. Sin duda el tercer elemento es el que se relaciona con el “conocimiento del bien y del mal”. La escena culmina con que la mujer comió, le dio al varón (is) que “también comió”. La escena culmina con que realmente “se les abren los ojos” a ambos, pero para descubrir que estaban desnudos (‘yrm). 


Como se dijo, a continuación el relato presenta los interrogatorios (al varón y la mujer, en el que cada uno responsabiliza al siguiente: el varón a la mujer, la mujer a la serpiente) y luego las sentencias [sobre esto hemos comentado algo en el texto del día de la Inmaculada Concepción].


Una breve nota final: la referencia a la serpiente y la desnudez (y notar la asonancia entre la “astucia” y la “desnudez”, ‘rûm y ‘yrm) nos invita a pensar en la importancia dada al culto a Astarté, a veces identificada con una serpiente, y ciertamente desnuda por ser diosa dela fecundidad. Por otra parte, lo llamativo es la desmesura del pretender “ser como Dios”, algo que cualquiera sabe que es imposible y soberbio. La desmesura de la humanidad, y la compasión de Dios es algo característico en los primeros capítulos del Génesis. Es muy probable que de esta manera el autor esté criticando decididamente a Salomón, alguien que ha pretendido conocer “el bien y el mal” (1 Re 3,9), y que fue quién introdujo la idolatría en Israel (1 Re 11,1-13), caracterizado por su desmesura (notar el tamaño del templo y el tamaño del palacio de Salomón, 1 Re 6,2 y 7,2). De todos modos, la idolatría es vista como la gran desviación del pueblo de Dios y lo que –a la larga- provocará la expulsión de la tierra. 



Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Roma     5, 12-19

Resumen: en un doble contraste entre dos personajes únicos, Adán y Cristo y sus accionares contrastantes, ese obrar tuvo repercusiones –ciertamente también contrastantes- en “todos”. Pecado y gracia, muerte y vida se presentan como las consecuencias y como el presente por el cual los creyentes en Cristo han logrado vencer todo pecado y sus consecuencias.



Es muy probable que en el texto que la liturgia nos propone comience la segunda parte de la sección “teológica” de la carta a los Romanos. Pablo ha dedicado la primera a mostrar que “todos” (paganos y judíos) han pecado. Y puesto que todos han pecado, Dios tiene motivos suficientes para descargar sobre “todos” su ira, pero sin embargo, ha preferido descargar su “justicia” (= compasión, su cercanía y misericordia), y “todos” son hechos justos por la fe en Cristo. Luego de señalar esto, la carta empieza a mostrar los efectos que tienen sobre la humanidad esta “justicia por la fe”. La primera de estas consecuencias es que el creyente es liberado del pecado, y lo explica.


El texto presenta claramente un contraste antitético entre “un solo hombre” y otro “solo hombre”, y los efectos de la obra de uno y otro sobre “todos”. Veámoslo esquemáticamente:


“un solo hombre”
Adán
Cristo
Acción de ese hombre
Pecado | delito      | desobediencia
Gracia        | obediencia
Efectos sobre “todos
Muerte |condenación |  pecadores
Justificación | justos


El texto, como se ve está marcado por un doble contraste, por un lado entre Adán y Jesús (presentado aquí como una suerte de “anti-Adán”) y por otro lado entre “uno” y “todos”. Siendo Adán el “primero”, su accionar actúa sobre “todos”; siendo Cristo “el primer resucitado”, también su “gracia / obediencia” actúa sobre “todos”. El accionar del primer hombre está marcado por tres términos sinónimos: pecado, delito o desobediencia, mientras que el obrar de Cristo está marcado por los contrarios: gracia y obediencia. Obviamente, lo mismo ocurre con los efectos sobre “todos”. Muerte y vida son las antítesis fundamentales: “reinó la muerte”, “reinarán en vida” (v.17), “reinó el pecado” (pasado aoristo, un hecho puntual y concreto), “reinaría la gracia” (subjuntivo aoristo, también referido a un momento concreto; v.21).


El texto fundamentalmente pretende señalar la realidad superadora de Cristo, el pecado ya ha sido derrotado, ha perdido su capacidad de reinar. 


En v.12 el texto suele entenderse “ya que todos pecaron”, “por cuanto todos pecaron”… El griego utiliza una contracción “ef ’hô” que puede traducirse de diferentes maneras. La Iglesia católica romana ha tomado de aquí el tema del llamado “pecado original” especialmente a partir de san Agustín que lee de este modo a Pablo que a su vez relee Génesis. 


Este contraste entre dos “un solo hombre” no es sin embargo mero “positivo – negativo” ya que el hecho Cristo supera absolutamente el hecho Adán cosa expresada en la frase de v.20: “donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia”. 


La humanidad entera (“todos”) pecaron, pero por la “fe en Cristo”, ahora “todos” son hechos justos por Dios, todos tienen vida, reinan, y el pecado ha perdido ya y definitivamente toda su fuerza sobre “todos”.



+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo     4, 1-11

Resumen: Con claras referencias y connotaciones al tiempo de Israel en el desierto 40 años, Jesús comienza su ministerio siendo tentado, pero –a diferencia de aquel- venciendo la tentación con la misma Palabra de Dios.



El texto de las llamadas “Tentaciones de Jesús” en el desierto tiene una doble versión en Marcos y en el texto Q. Mucho más breve el texto de Marcos señala simplemente que fue tentado cuarenta días, mientras Q las detalla como tres. La única nota omitida en Lucas (por lo que se puede pensar que estaba omitida en Q) es la conclusión de los ángeles que lo servían. Mateo, entonces, toma ambos relatos conformándolos según su propia teología. En el comentario del 1er domingo de Cuaresma del ciclo “C” hemos comentado el texto de Lucas. Veamos algunos elementos de este Evangelio. 


El Espíritu, que acaba de descender sobre Jesús en el Bautismo lo conduce al desierto donde será tentado por el diablo. El esquema de las tentaciones está estructurado en tres a las que Jesús responde con citas del libro del Deuteronomio. La referencia a este libro, al desierto y el número cuarenta remite claramente a los 40 años del pueblo de Dios en el desierto donde fue tentado pero –en este caso- sucumbió. Las tentaciones 2ª y 3ª están invertidas en Lucas, pero en general se afirma que fue el Tercer Evangelio el que lo ha hecho para concluir la escena en Jerusalén conforme su teología. 


Un elemento interesante es que mientras Lucas había señalado que Jesús en los 40 días “no comió nada”, Mateo lo califica de “ayuno”. El ayuno es un hecho religioso propio de la piedad judía, y que si es negado o cuestionado por Jesús en Marcos y Lucas (Mc 2,18-19; Lc 5,33-35) en Mateo es visto positivamente mientras no se realice “como los hipócritas”, es decir debe ser algo para Dios y no para que lo vean “los hombres” (Mt 6,16-18). Jesús, entonces, es presentado ayunando cuarenta días en el desierto. 


Las tentaciones se presentan como tres y la gravedad de las mismas va en aumento:


-       Convertir las piedras en pan

-       Tentar a Dios

-       Adorar al diablo


Como se dijo, las respuestas a las mismas son tomadas del libro del Deuteronomio:


-         -  «Está escrito: No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios» [el texto de Lucas solo pone la primera parte, probablemente Mateo la añadió]

-          -   «También está escrito: No tentarás al Señor tu Dios»

-          -   «…está escrito: Al Señor tu Dios adorarás, y sólo a él darás culto»


A modo de síntesis podemos afirmar que en los mismos temas en los que el pueblo de Israel cayó en la tentación en el desierto, en los mismos Jesús resultó vencedor.


-       -     Tentación del alimento (y la consecuencia del maná; Éxodo 16; cf. Dt 8,3)

-       -     Tentar a Dios, como en Massah (Éxodo 17; cf. Dt 6,16)

-     -   Tentación de seguir otros dioses (Ex 23,32-33; 32,1-6 [becerro de oro]; cf. Dt 6,13; 10,20)


Las dos primeras tentaciones aluden a lo que ya sabemos por el bautismo donde la voz de Dios afirma que Jesús es “Hijo”: «Si eres hijo de Dios…» (vv.3.6); ambas suponen por un lado que Dios se ocupa de alimentar a su Hijo o de cuidarlo y protegerlo ante una caída; la tercera ciertamente no lo diría porque un hijo de Dios no se postraría para adorar al diablo, la tentación es darle “los reinos y su gloria” (v.8). Es de notar que la frase “apártate, Satanás” es idéntica a la que Jesús dice a Pedro (16,23).


Jesús, que se presenta como religioso desde el comienzo (ayuna) y está conducido por el espíritu, puede vencer con la palabra de Dios las tentaciones que se le presentan al comienzo de su ministerio. 


El “servicio” de los ángeles es muy probable que aluda a que (como a Elías, 1 Re 19,5-8 un ángel lo alimenta en los 40 días en el desierto) ahora sí Dios se ocupe de la comida de su hijo. Por otro lado, los ángeles que Jesús no llamó en la segunda tentación rechazando un mesianismo espectacular (v.6) ahora sí se hacen presentes. En un nuevo principio (como a Adán, “los ángeles lo servían” [Apocalipsis griego de Esdras 2]) Jesús ahora está listo para empezar a predicar y anunciar la Buena Noticia.




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