Un personaje, algo enigmático por no muy conocido, pero a su vez muy importante en el cristianismo de los orígenes; misionero y testigo de Jesús, fue Bernabé. Se nos habla de él con bastante detalle en los Hechos de los apóstoles, aunque también Pablo hace referencia a él, siempre con respeto y afecto.
Se nos informa que se incorpora al grupo de Jesús desde muy temprano. Muchos judíos piadosos de la Diáspora (= judíos dispersos por el mundo) peregrinaban a Jerusalén con la frecuencia que les era posible . Algunos, incluso, que esperaban la resurrección final, tenían en la región un terreno para ser allí sepultados en osarios, a fin de revivir en Jerusalén cuando ocurriera ese momento esperado. José – a quién pondrán por sobrenombre “Bernabé” (Hch 4,36) –, era un levita originario de Chipre, y recibe y acepta el mensaje de los Apóstoles desde los primeros momentos. Como ahora cree en la resurrección, pero entendida esta de otra manera, es decir, ya no como un volver a la misma vida, sino un pasar a vivir cómo y con Jesús, Bernabé vende el campo que tenía y le entrega en dinero a los Doce, seguramente para que puedan dedicarse de lleno y con libertad al anuncio evangelizador (Hch 4,36-37).
Pasa a ser alguien respetado en la comunidad, hasta el punto en que cuando en Antioquía ocurre una novedad importante, es enviado por los Doce con su misma autoridad (Hch 11,22) para evaluarla y tomar decisiones. Cuando el antiguo perseguidor Pablo se acerca al grupo de Jerusalén, es Bernabé el primero que cree en su sinceridad (Hch 9,26-27), y al ver – en Antioquía – que la incorporación de los paganos es un fenómeno positivo, busca a Pablo – que estaba en Tarso – para que lo acompañe en la tarea (Hch 11,25). Asentado ahora en Antioquía, y siempre junto a Pablo, emprenden importantes viajes misioneros (Hch 13 y 14), y ambos con la novedosa estrategia de trabajar manualmente para no ser mantenidos por las comunidades (1 Cor 9,6). Cuando se debate en Jerusalén la aceptación de no judíos al grupo cristiano, Pablo y Bernabé son reconocidos como los representantes por excelencia de la evangelización a paganos, así como Santiago, Pedro y Juan lo serán de la evangelización a judíos (Gal 2,9). Luego vuelven a Antioquía que resulta ser – para aquellos – el centro estratégico del anuncio de la palabra (Hch 15,22. 30).
Bernabé parece ser pariente de Juan Marcos (Col 4,10), y pretende que también él los acompañe en la misión, lo que provoca tensiones con Pablo (Hch 15,37), las cuales parecen a su vez originadas por el grupo que no acepta a los paganos (Gal 2, 12-13). No sabemos el grado de conflicto entre Pablo y Bernabé en este momento; lo cierto es que ya no aparecen juntos, aunque Pablo siempre habla de Bernabé con respeto (en Gálatas 2,1-10 y en 1 Corintios 9,6), e incluso está junto a Marcos en una prisión, quizás en Éfeso (Flm 24). Es posible que siguiera cada uno su camino, pero con el tiempo las tensiones se hubieran mitigado bastante. De hecho, Bernabé se dirige con Marcos a seguir la tarea evangelizadora en Chipre (Hch 15,39), es decir, en su propia tierra, donde le perdemos el rastro porque Hechos de los Apóstoles se concentra especialmente en Pablo. Hay datos de la tradición que no tienen garantía de ser auténticos, e incluso es posible que haya muerto relativamente pronto, dado el promedio de edad de aquellos tiempos.
Lo cierto es que Bernabé es presentado como un judío piadoso que pronto cree en Jesús resucitado y se entrega completamente al anuncio. Más adelante, también confía en Pablo y su cambio en Damasco, y finalmente cree que el anuncio a los paganos es algo movido por el Espíritu Santo, y por eso se dedica de lleno a la predicación, hasta el punto de no ser siempre bien entendido por el auditorio (Hch 14,12). Incluso, cuando surge un conflicto, no “baja los brazos” sino que se dirige por nuevos rumbos para dedicar su vida entera en la misión. La confianza en la gracia de Dios y la fuerza del Espíritu es, sin duda alguna, la fuerza de vida del misionero.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Cualquiera puede comentar y no será eliminado, aunque no este de acuerdo con lo dicho, siempre que sea respetuoso (caso contrario, será borrado). Pero habitualmente no responderé los comentarios, ni unos ni otros, para no transformar este blog en un foro. De todos modos, podrán expresar su opinión.