El prólogo
histórico de Juan está estructurado como una semana marcada por cada día
(1,19.29.35.43; 2,1). Los primeros dos días están centrados en Juan, el
Bautista. El tercero (texto del día de hoy) el traspaso de Juan a Jesús de sus
discípulos. El cuarto día es una comunicación de “información” en la cual los
discípulos llaman a otros a su vez. Finalmente, “tres días después” ocurren las
bodas en Caná.
Repitiendo
la referencia al Cordero de Dios (v.29), la unidad se relaciona con la
anterior. Pero ya no es revelación (día segundo) sino reacción en cadena frente
a Jesús, el verdadero Israel. Los hombres empiezan a creer gracias a Juan
Bautista (1,7); Dios se los da al Mesías (3,27.29). Nuevamente nos encontramos
con dos días (el día supuesto en v.39 no parece contar), y cada día parece
dividido en dos. Se mencionan 4 o 5 discípulos orientados hacia Jesús por el
testigo; a estos se agregan otros, incluso se habla de los Doce (6,67.70.71;
20,24), pero nunca hay una lista. El relato difiere notablemente de los
Sinópticos. La vocación parece en Betania "del otro lado del Jordán"
y los discípulos lo fueron primero de Juan Bautista. No hay que buscar
armonizar con Sinópticos; los datos de Jn son verosímiles. Hch 1,21-22 parece
presuponer que fueron antes discípulos de Juan Bautista. Pero, aunque hubiera
verosimilitud histórica, hay intención teológica de presentar (en 1,35-51 y
2,1-11) un paradigma de la vocación cristiana: cada día hay una profundización
del conocimiento de aquel a quien siguen; incluso frente a Jesús, el Evangelio
suele presentar una corrección en la comprensión (1,49; 3,2; 4,31; 6,25; 9,2;
11,8); alcanza su climax cuando creen al ver su gloria. Ya
habíamos visto una cristología en las escenas anteriores; ahora la cristología
sigue creciendo. Los títulos de Cristo son una vía de acceso a la cristología;
Jn reúne los principales del AT en esta unidad: rabí, Mesías (35-42),
"aquel de quien hablaron la ley y los profetas", Hijo
de Dios y Rey de Israel (43-50), Hijo de hombre (51).
Sin dudas la fe de los discípulos creció gradualmente (6,66-71; 14,9); e
incluso Jn mismo señala que no se llega a la fe sino después de la resurrección
(2,22; 12,16; 13,7). Jn resume enteramente la condición de discípulo en todo su
desarrollo; Jesús aparece como quien conoce el pasado y el futuro de sus
discípulos. Los verbos de visión: ver, mirar... unifican la unidad que comienza
con una visión y confesión de fe y termina del mismo modo (vv. 35.51). Mientras
Juan Bautista habla en presente, sus acciones se narran en imperfecto, como
inmóvil. Jesús pasa, no sabemos de dónde viene (¿"de Dios"?) ni a
donde va...
Se trata
de dos discípulos: uno es Andrés (v.40); el otro ¿es el Discípulo Amado? (cfr.
vv.41 y 43); algunos lo han sugerido pero nada parece indicarlo. Dado que en la
lista de los Doce siempre aparecen Juan y Santiago, Andrés y Pedro, y dado que
Juan se ha identificado con el Discípulo Amado, es razonable identificarlo.
Otros sostienen que este es Felipe (siempre aparecen juntos en Jn, 6,5-9;
12,21-22; proceden de la misma aldea). Pero, 1,43 parece presentar a Felipe por
primera vez. Lo cierto es que se trata de un discípulo anónimo. Juan Bautista
tenía discípulos con sus características propias (Mc 2,18; Lc 7,29-33; 5,33;
11,1).
Fijando la
vista, la mirada (sólo aquí y v.42 en Jn), es mirar con penetración, como
penetrando en el misterio del ser. De hecho, cumpliendo su misión de dar
testimonio, Juan desaparece de la escena. Ya no tiene otra función; el hecho de
que el "he aquí" derive del verbo "ver" muestra a Juan
Bautista queriendo compartir con todos su visión.
Cordero de
Dios: Puede haber una diferencia de matices con v.29 (de allí la ausencia de
"quitar el pecado..."). Quizá allí su centro sea puesto en Dios que
lleva a su fin la obra de la salvación y aquí está centrada en la persona de
aquel que va a realizar el plan divino.
En la
tradición Q hay un envío de discípulos de Juan a Jesús (“eres tú, o hemos de
esperar a otro”; Mt 11,2; Lc 7,18s). Juan Evangelista habría cambiado la escena
en un planteo positivo. Si bien es posible, no es improbable que,
originalmente, discípulos de Juan Bautista hayan seguido a Jesús y aquí Jn siga
una tradición independiente. De hecho, en cuanto que Juan Bautista es "la
voz", es Dios quien da los discípulos a Jesús ("los que me
diste", 17,6; 6,37.39.65). Siguieron: Dos discípulos de Juan
Bautista siguen a Jesús (cfr. 37.38.40.43). Es más que caminar
en la misma dirección. En un primer momento es un seguir al pie de la letra,
físico. Luego, indicará la adhesión de la fe, consecuencia lógica del
testimonio de Juan Bautista, como condición del discípulo nos habla en 6,2;
8,12; 10,4.5.27. 31; 11,31; 12,26; 13,36.37; 18,15; 20,6; 21,19.20.22 (cfr. Mc
1,18p). El imperativo "sígueme" aparece en los relatos de vocación
(Mc 2,14; Mt 8,22; 19,21). Este "seguir" es el primer paso para la
fe, paso que los lleva a "permanecer", no sólo ese día sino en
comunión constante con él. Los discípulos de Juan Bautista están a punto de
convertirse en discípulos por lo que Juan Bautista puede desaparecer, ya dio
testimonio. Pero es Jesús el que toma la iniciativa (15,16: yo los elegí).
Siguen a Jesús hacia el "adónde va". Algo sabemos ya: al cumplimiento
de las promesas.
Qué
buscan: qué quieren y qué buscan pueden suponerse por el significado del verbo.
Es la primera palabra de Jesús en el Evangelio. La pregunta es la pregunta que
se le hace a todo aquel que quiere seguirlo para ser discípulo: )qué
buscas? (cfr. Pr 8,17; cf. Jn 12,21); quizá provenga de la catequesis de la
comunidad joánica, se pregunta por el sentido; una idea clara de propósitos y
motivaciones. Y la respuesta va en el mismo sentido: buscan permanecer.
Seguir y buscar pasan a ser características del discípulo; encontrar y
permanecer son la recompensa (cfr. 7,33-36, los judíos como anti-discípulos)
permanecer es ser amigos (15,14s). El sentido puede ir en un doble sentido
semejante al de "seguir". )Tiene sentido esa pregunta en el
Jesús joánico que sabe todo? Su conocimiento no le viene de su capacidad de
milagros sino de la comunión con el Padre (3,35; 11,42; 13,3): conoce su camino
(2,4; 6,6; 8,14; 13,1; 17,1; 18,4) y el pensamiento de los hombres (2,25; 4,18;
5,42; 6,15.64; 13,11; 21,17; cfr. 1, 48; 10,14s.26s; 6,61.64.70; 13,11.18.38;
17,12). ¿Respeta a sus interlocutores? Más bien, parece que el evangelista
pretende que el lector se pregunte a sí mismo si está en búsqueda y de qué.
Esta misma, es también la primera palabra del resucitado (20,15); también allí
se responde con una pregunta por una localización (de este mundo); allí Jesús
insiste en que va a su Padre, y aquí se insiste en el verbo permanecer
(14,2s.23; 15,4s) y sabemos que refiere a la inhabitación del Padre. La
pregunta, entonces, lleva al discípulo a participar de su relación con el Padre
(cfr. 12,26): siguiendo a Jesús, por la cruz el discípulo es conducido a la
gloria, donde "yo estoy (=soy)".
Rabbí:
(lit. "mi grande") "maestro" no es literal pero refleja el
uso. )Es anacronismo? No parece haberse usado a los rabinos hasta mediados
del s.I (Gamaliel). Es común en Jn y parece responder a un plan deliberado
(1,39.49; 3,2; 4,31; 6,25; 9,2; 11,8; cf. 3,26; 20,16 y "maestro":
1,38; 8,4; 11,28; 13,13.14; 20,16) ¿le piden una interpretación mesiánica de la
Escritura? en todo caso, concluyen que es más que un intérprete, es el Mesías
prometido por la Escritura (v.41); aparece casi exclusivamente en el libro de
los signos. Que traducido: 1,38.41.42; 4,25; 9,7; 11,16; 19,17;
20,16.24; 21,2. Jn frecuentemente traduce las palabras hebreas o arameas.
¿Dónde
permaneces? (menein): a veces significa alojarse pero se usa aquí con
doble sentido que incluye el significado teológico; cfr. seguir, buscar...
(Jesús vive en la casa del Padre, 14,2). Cfr. Mt 8,18-22p. Nada es más
importante que saber dónde puede encontrarse a Jesús, dónde reside.
Vengan y
mirarán: Jesús responde con el desafío de la fe: Vengan y lo verán (verán, =
v.51; evidentemente cristológico). Venir es descripción de la fe (3,21;
5,40; 6,35.37.45; 7,37...) y también lo es la referencia al
"ver". En 5,40; 6,40.47 se promete "vida eterna" a los que
vienen, le buscan y creen, tres formas de describir la misma acción. Ver (14,9)
llega a ser sinónimo de conocer. Pero esto no estará completo hasta que no vean
su gloria y crean en él (2,11), anticipo de 12,26. Este ver es provisorio (lugar
donde vive) y prepara un ver definitivo (permanecer). El tema está relacionado
a los textos de la sabiduría: cfr. Sab 6, 12.13.16: ver, encontrar, ella se da
a conocer, los aborda por los caminos...
La hora
décima: ¿Jn cuenta a partir de la medianoche? Pero los relatos de la Pasión
parecen comenzar a la tarde de la víspera: las de la noche a partir de las 6 de
la tarde, las de la mañana, a partir de las 6 de la mañana. ¿Significa la hora
de la plenitud?; "la hora perfecta de la historia del mundo" cfr.
4,6; 19,14; 14,2-4; Filón, VitMoi 1,96), )o refiere a que – siendo viernes
– debieron permanecer con él el sábado? Jn no alude a la diferencia de tiempo
(cambio de día) para no perder la ilación. Al permanecer con Jesús han
adquirido un conocimiento más profundo de su persona y pueden anunciarlo. No se
narra el diálogo (= 4,40-42 con los samaritanos), sí se narran los
efectos.
Los vv.
40-42 parecen una pieza de la catequesis comunitaria sobre Pedro. Así se ha
sugerido.
Hermano de
Simón Pedro: Jn prefiere el nombre combinado; usa (a diferencia de 2 Pe 1,1 [)y
Hch 15,14?]) Simón. Mc 1,16-20; Mt 10,2; Lc 6,14 concuerdan en que eran
hermanos. Simón es un nombre judío, mientras que Andrés es nombre griego; pero
aparece en el Talmud, por lo que no puede concluirse nada de la familia a
partir de esto.
Encuentra
“el primero” puede ser lo primero, al primero o temprano. ¿Indica otro día?;
parece convenir, "primero". Simplemente indica que encontrar a su
hermano es lo primero que hace (cfr. 2,10, 7,51; 10,40; 12,16; 15,18; 18,13;
19,39 donde se usa como adverbio). Quien ya cree conduce hacia Jesús a quien
todavía no cree.
Encuentra
puede significar encontrar (buscando: Gn 31,35; Jn 6,25; 7,34s) o encontrar (de
casualidad: Gn 4,14; 18,28s; Mt 13,44-46); conserva sentido sapiencial (Pr
8,35).
Hemos
refiere a la comunidad primitiva (es importante la frecuencia del uso del
plural en el Evangelio). Incluso se ha propuesto ver la primitiva predicación
cristiana a la sinagoga (=v.45).
Mesías (Mešîhâ)
sólo aquí y en 4,25 en NT. Es quien cumple las esperanzas de Israel: 4,29;
7,40-42; 9,22. A diferencia de los sinópticos, es Andrés y no Pedro el que
confiesa la mesianidad de Jesús. Traducido: Cristo: Por analogía con 1,38
debería traducirse por "ungido".
Como en v.36, ahora es Jesús quien “fija la mirada”; tú... tú: (cfr. 49b)
denota insistencia. Hijo de Juan: así Jn 1,43; 21,15.16.17 (de Jonás; cfr. Mt
16,17). Jonás y Juan representan el mismo nombre hebreo. 1 Cro 26,3 LXX traduce
Juan por Jonás pero puede ser confusión. Te llamarás: el futuro no remite al
tiempo sino al presente; a lo sumo como revelación profética. Algunos piensan
que el cambio de nombre es postpascual, pero en todos los textos (Mt, Mc y Jn)
aparece en boca del Jesús histórico. Es una palabra creadora. Cefas: Sólo Jn
entre los Evangelios (y Pablo). El juego de palabras se ve claro en arameo, no
así en griego. Son apodos (jamás nombres) que deben explicarse por algún rasgo
de Pedro (¿de carácter?); o en el contexto de las acciones simbólicas de los
profetas (Os 1,4.6.9; Is 7,3; 8,1-4) como el deseo de fundar algo duradero
escatológicamente [lo que contrasta -¿voluntariamente?- con el carácter no
precisamente firme de Pedro]; ¿se referirá originalmente a una suerte de
“piedra preciosa” del grupo? El cambio de nombre (= Mt en contexto de confesión
como Mesías) está relacionado a la función a desempeñar (Gn 17,5; 32,28). En
Juan es evidente la importancia y centralidad del Discípulo Amado, pero no se
oculta la eminencia de Pedro, portavoz de los Doce (6,67s; guía de la comunidad
21,15s [cuando garantiza su “amor”]. Se refiere a su martirio 13,36; 21,18s).
De todos modos, no se hace referencia a Jesús "roca" que hace
referencia a Simón "roca" del mismo modo que el pastor (10,11-16.27s)
lo hace pastor (21,15s) (Orígenes). Sólo podemos decir que en la primera
reunión de discípulos ya está presente la Iglesia. El cambio de función nos
dice que nadie entra en contacto con Jesús sin que su vida cambie.
El video con comentario al Evangelio
https://youtu.be/XthvFDC1gpc
también puede verse en
https://blogeduopp1.blogspot.com/2024/01/video-con-comentario-al-evangelio-del_8.html