jueves, 10 de septiembre de 2020
Lo bueno y lo malo
miércoles, 9 de septiembre de 2020
Una nota sobre la derecha
Una nota sobre la derecha
Eduardo de la Serna
[logo del partido "PRO" señalando, lógicamente, a la derecha]
En general hay consenso en afirmar que las categorías “izquierda” y
“derecha” no son ni exactas ni precisas. Su origen, parece provenir del
parlamento británico, algo ciertamente no universal. Por otro lado, también es
evidente que son categorías “de relación”: a la derecha o izquierda ¿de qué?
¿de quién? Por otro lado, todavía, suele ocurrir que (quizás para no parecer “extremistas”
o para parecer “equilibrados”), muchos reniegan de esa categoría. Sin embargo,
nadie sensato negaría que Álvaro Uribe y sus lacayos son de derecha, por más
que el partido se llame de “Centro democrático” (igual que el fundado por
Álvaro Alsogaray en la Argentina en los 70, UCEDE). Pero es evidente que estas
categorías, al menos en muchas ocasiones, sin pretender precisiones o
exactitudes, son utilizables y comprensibles.
Es fácil afirmar que Bolsonaro es de (extrema) derecha, por
ejemplo. En cambio, afirmar, por ejemplo, que Alberto Fernández es de izquierda
revela más bien la posición de quien lo dice, antes que el hecho en sí.
Dicho esto, es sabido que la derecha no tiene una buena relación
con la democracia. Y me detengo especialmente en el caso argentino, pero sabiendo
que es fácil de trasvasarlo a otros países de la región latinoamericana.
Por democracia, ciertamente, no entendemos solamente el acceso al poder por medio de los votos. La democracia es un sistema de gobierno y un modo de vida. Podrá haber diferentes tipos de democracias, pero hay algo en común. En la democracia debiera haber siempre una división de poderes para que cada uno sirva de control a los restantes. La “suma del poder público” atenta, ciertamente, contra la democracia. Los tres poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial (notar que nada se dice de la Prensa como un “Cuarto poder”) son esenciales para el funcionamiento de la misma.
Por única vez en nuestra historia, la derecha accedió al poder ejecutivo por los votos con Mauricio Macri. Sin duda – para quien esto escribe – el peor presidente de nuestra historia democrática. Pero no tanto por su persona, sino por su comprensión de la vida y de la sociedad. Concepción que tiene toda su alianza de gobierno (“donde hay una necesidad hay un negocio”). Pero para ejercer el poder, compró voluntades en el Congreso, en algunos casos con simples “sandwichitos”, en otras con viajes, o cargos, o… o recurrió a decretos para derogar leyes constitucionales, o imponer medidas. Y compró (o consiguió) la entusiasta adhesión de gran parte del poder Judicial, la cual, cuando no tenía, podía mover a su arbitrio sin que nadie – del mismo poder – protestara so riesgo de ser expulsado. Y todo esto, por cierto, con la bendición cuasi papal de la prensa hegemónica dedicada a denostar, condenar (la Prensa… y detrás de ella el poder Judicial [sic] y una gran mayoría de seguidores acríticos del “se robaron todo”, “la yegua”, un “PBI”, etc…). Así se endeudó el país como nunca antes, y en una deuda innecesaria (no se hicieron caminos, hospitales [¿para qué hospitales?], puentes, no hubo mejora de infraestructura… sólo endeudamiento. Y en las imposiciones del FMI se llegó a ver a los ancianos como un problema (problema que el COVID-19 manejado por Cambiemos intenta solucionar).
Pero fue tal el desastre del macrismo y sus vasallos que en las
primeras elecciones a presidente fue derrotado en primera vuelta electoral y
por una notable diferencia, a pesar de la prensa, el FMI, y el ejército de
redes sociales en campaña. Pero, precisamente porque la democracia no es lo
suyo, ni lo quiere ser, los restantes tres poderes (legislativo, judicial y
mediático) sólo bombardean y socavan al poder elegido por el pueblo, además del
apoyo o complicidad de los poderes ejecutivos que conservan: la siempre
lamentable ciudad “autómata” de Buenos Aires, y provincias y ciudades “superiores”.
Buscar que no pueda sesionar el Congreso (aunque cuando exactamente lo mismo se
decida “en su casa”, CABA o Mendoza, por caso, allí no se presenten objeciones),
que no pueda reformarse el poder judicial que siempre se dijo – y ellos mismos
reconocían, lamiendo las botas del embajador yanqui Edward Prado – que era
necesario hacer. No aceptan que se cumpla la Constitución para los destinos de
los jueces, o que el Estado obtenga acciones de las empresas en las que puso
dinero para que no cierren, o que los más ricos hagan un aporte a la sociedad… Y
mueven hilos de marionetas de todo tipo para conseguir sus objetivos:
empresariales, grupos policiales, y hasta terraplanistas, todo sea para poner
palos en la rueda de la democracia, la cual es, a lo sumo, un “mal necesario”. Tocará
a la sociedad, sean del partido que fueran una profunda tarea docente, para
aprender la convivencia, la coexistencia, el respeto al diferente y su
pensamiento. Sabiendo que los fundamentalismos, como el de Mercado, serán
siempre obstáculo para ser simplemente humanos. De eso depende que podamos ser “nación”.
martes, 8 de septiembre de 2020
Video con comentario al Evangelio (domingo 24 "A")
Video con comentario al Evangelio (domingo 24 "A")
también puede verse en
Eduardo
Comentario domingo 24A
“Perdónanos como perdonamos”
- “Cómo es vergonzoso vivir para sí mismo, así como es torpe morir para sí mismo” (Cleomenes, rey de Esparta, citado por Plutarco, vida Cleomenes 31,5).
- “Alejandro Magno consultó a los ancianos: ‘¿qué debe hacer el hombre para vivir?’, mátese a sí mismo, le respondieron.’ ¿Y qué debe hacer el hombre para morir?’, le respondieron ‘viva para sí mismo’…” (Talmud de Babilonia, Tamid 66a).
Resumen: Partiendo de una pregunta de Pedro sobre el perdón, Jesús pone en contraste el perdón inmenso de Dios a los seres humanos para reclamar de estos la misma actitud hacia sus hermanos en la comunidad.
El capítulo 18 de Mateo está marcado por la relación interna de los miembros de la comunidad. Así encontramos la recurrencia de términos como “pequeños” (vv.4.6.10.14), “hermanos” (vv.15.21.35) en el contexto de la “comunidad” (ekklêsía, v.17). Lo que ocurre en la comunidad y el modo de obrar en su seno es el tema del capítulo.
“Si tu hermano peca, repréndele; y si se arrepiente, perdónale. Y si peca contra ti siete veces al día, y siete veces se vuelve a ti, diciendo: ‘Me arrepiento’, le perdonarás”. (Lc 17,3-4).La referencia al “siete” (ver Pr 24,16) indica “siempre”. La ampliación viene dada por la superación de estas “siete veces” (heptákis) a un “setenta veces siete” (hebdomêkontákis heptá). Los lectores asiduos de la Biblia –como lo era la comunidad de Mateo- reconocerían en este “setenta veces siete” una referencia a Lamec (Gén 4,24), la única vez que el término hebdomêkontákis heptá vuelve a encontrarse en ella.
Lamec dijo a sus mujeres: – Ada y Sila, escúchenme; mujeres de Lamec, pongan atención a mis palabras: maté a un hombre por herirme, a un joven por golpearme. En efecto: dos veces siete será vengado Caín, pero Lamec setenta y siete (Gen 4:23-24; el “setenta y siete” hebreo se trasforma en setenta “veces” siete con el sufijo “--kis”, veces en la traducción griega)
“y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros hemos perdonado a nuestros deudores; y no nos dejes caer en tentación, mas líbranos del mal. «Que si ustedes perdonan a los hombres sus ofensas, los perdonará también a ustedes su Padre celestial; pero si no perdonan a los hombres, tampoco el Padre de ustedes perdonará sus ofensas". (Mt 6,12-15)
sábado, 5 de septiembre de 2020
Una nota sobre la toma de tierras
Una nota sobre la toma de tierras
Eduardo de la Serna
Personalmente creo que es sensato y justo tratar de evaluar las
cosas con un criterio. Suele ser habitual que algo nos “parece bien” cuando lo
hacemos nosotros (o nuestros amigos) mientras que es “malo” si lo hacen otros.
Y “peor” si somos perjudicados. Y eso revela un extraño sentido de la “justicia”.
Entiendo que la justicia va de la mano del “derecho”, y acá tenemos
un primer problema. ¿Derecho a qué, o de quién? Una idea sería que uno tiene “derecho”
a lo que ha conseguido con su esfuerzo. Es el punto de partido de la “meritocracia”.
Aunque, como se extiende en el tiempo, además, uno puede preguntarse qué “mérito
/ derecho” tiene un hijo o un nieto de uno que “se esforzó” o trabajó. Tuvimos
un presidente que es buen ejemplo de eso. Pero hay otra idea que piensa que “donde
hay una necesidad, hay un derecho”. Podría decirse que esto alienta la pereza o
vagancia, pero el ejemplo presidencial desarticula el argumento. Podría decirse
que el primero es más individualista mientras el segundo es más colectivo. Creo
que es cierto.
En este sentido, y en coherencia con la Biblia y los Santos Padres
de la Iglesia, se encuentra con otro problema: “la propiedad privada” (e,
ironicemos, los privados de propiedad). También aquí hay diferentes opiniones: para
unos es una suerte de “derecho sagrado” mientras para otros un “derecho de convivencia”,
pero supeditado, por ejemplo, a la necesidad. Tanto los Padres, como el mismo
Magisterio de la Iglesia han señalado de modo clara su postura en este segundo
sentido.
Yendo en concreto a la toma de tierras, me hago algunas preguntas
previas:
- los que provocan desmontes para quedarse con la tierra, deforestan, o envenenan los pozos de los campesinos, ¿son usurpadores?
- los que incendian medio país para apropiarse de tierras, o beneficiarse, aunque otros se perjudiquen ¿son usurpadores?
- y yendo más atrás, los que avanzaron en campañas del desierto y despojaron a los legítimos ocupantes, todos con apellidos bien conocidos, y dobles, frecuentemente, ¿son usurpadores?
Por ejemplo:
- los indígenas mapuche, despojados y masacrados por violentos, y que ahora pretenden una porción de “sus” tierras, ¿ocupan o recuperan?
- los pobres, que deben dejar la casa paterna con sus nuevas familias y encuentran terrenos no aptos, pero al menos posibles, ¿roban?
Es absolutamente cierto que es de esperar que haya buenas políticas
sociales, habitacionales que eviten la cantidad de personas que lucran con la
necesidad: narcotraficantes, punteros políticos, avivados, fuerzas de
seguridad, empresarios inescrupulosos, etc. Y es absolutamente cierto que en
los años pasados no hubo ni una sola política social que beneficiara a los
pobres. Es de esperar que ahora las haya, y también es de esperar que quienes
condenan o aplauden, tengan el criterio lo suficientemente justo de condenar o
aplaudir a los que hacen cosas semejantes “pero” son de los “nuestros” o de los
“otros”. Y, sobre todo, es de esperar que con urgencia haya caminos de
justicia, porque hay mucha necesidad, por lo tanto, hay muchos derechos
conculcados. Y si no avanzan en este sentido las “políticas públicas” lo harán
desde el poder, la fuerza o la inescrupulosidad los habitantes en las sombras.
Foto tomada de https://provincianoticias.com.ar/nota/3049/cruce-virtual-entre-legisladora-y-alcalde-por-las-tomas-de-tierras/
martes, 1 de septiembre de 2020
Video comentario del evangelio (domingo 23 A)
Comentario del Evangelio domingo 23 (video)
también puede verse en
Eduardo
Comentario domingo 23A
Jesús está vivo y presente en medio de su comunidad de hermanos
Resumen: La casi seguridad de que no será escuchado por los destinatarios puede llevar al profeta a la tentación de no hablar. Dios quiere que el pueblo sepa que Dios no ha callado y por eso exige al profeta que no deje de advertir porque en ese caso será responsable de la no conversión de su pueblo.
Lectura de la carta de san Pablo a los cristianos de Roma 13, 8-10
Resumen: en un contexto práctico, Pablo sintetiza toda la carta – en la que confrontó con la ley – que todo se hace pleno en el amor al prójimo en el que toda la ley alcanza su plenitud.
Resumen: dos elementos señala Mateo de la vida de la comunidad, uno relacionado al hermano que peca y la actitud que se ha de tomar con él, para lo que se ha de buscar “ganarlo como hermano”, y otro el del pequeño grupo de se reúne “en mi nombre” con la presencia de Jesús en medio de ellos.
El capítulo 18 de Mateo es muy importante: presenta lo que podríamos llamar la “praxis eclesiástica”. Invita a tener en cuenta cómo actuar en el seno de la comunidad eclesial. Una serie de textos lo destacan: tener la actitud de los niños, no escandalizar, buscar la “oveja perdida”, etc… Los términos clave en este sentido son “pequeños” (o “pequeño que cree en mí”): vv.6.10.14 y “hermano” (= miembro de la comunidad creyente): vv. 15.21.35 es decir, se refiere al modo de obrar (especialmente por parte de quienes tienen una responsabilidad) con los miembros de la comunidad.
- La actitud frente al “hermano” que “peca” (¿contra ti?, así lo dicen muchos manuscritos importantes, pero parece influido por Lc 17,4) [vv.15-18].
- La oración de la comunidad [vv.19-20]
“Toda infracción que un hombre comete contra la Ley y su prójimo la ve y él está solo: si es un asunto capital el testigo lo denunciará en presencia del trasgresor al vigilante con reprensión, y el vigilante lo escribirá de su propia mano hasta que él lo cometa de nuevo en presencia de uno solo [= sin testigos] y éste lo denuncie al vigilante; si él recae por tercera vez y es sorprendido en presencia de uno solo, su juicio está completo; pero si son dos los que testifican sobre un asunto el culpable será separado del alimento puro, con tal que los testigos sean fidedignos y que cada uno lo denuncie al Vigilante el mismo día que lo presencia” (Documento de Damasco 9,17-23)
“Un hombre reprenderá a su prójimo con verdad, humildad y amor misericordioso para con el hombre. Que no hable a su hermano con ira o murmurando. O con insubordinación, o con la envidia provocada por el mal espíritu; que no le odie de su corazón; pero que en el día mismo le reprenda y no incurra en culpa por su causa. Y, además, que nadie introduzca contra su prójimo una acusación ante los Numerosos que no vaya con reprensión ante testigos” (Regla de la Comunidad 5,24-6,1).
“Rabí Ananías decía… si dos están juntos, y la palabra de la Toráh está entre ellos, la shekiná (= la presencia de Dios) está en medio de ellos” (Misná, Abot 3,2)




