La Ley y los Profetas se encuentran en un monte
Lectura del libro del Génesis 12,
1-4a
Resumen: El relato “fundacional” de Israel anticipa brevemente lo que se ve
como momento ideal de su pasado, que se pretende que los judíos del exilio busquen
repetir al regresar del cautiverio.
Después de los capítulos 1-11 de Génesis, donde con un aspecto mitológico los
relatos confrontan los mitos babilónicos mostrando una dimensión
contracultural, comienza propiamente a gestarse un pueblo. Un pueblo que Dios
ha separado para sí de entre los pueblos de la tierra.
Esto comienza con una elección que implica una separación
con el pasado (tierra, patria, casa paterna). Es un ·paso de… hacia·. Hacia una
tierra que le será mostrada. Por tanto, hay un canje de tierras. Deja la patria
(môledet, descendencia) para ser un pueblo (gôy) grande que será
bendecido. El texto, que comienza con el dicho de Yahvé a Abrám de “irse” (v.1)
concluye con la realización: “Marchó Abrám” (v.4). El centro del relato lo
ocupará la importancia de la bendición de Dios que recibirá Abrám y por su
intermedio llegará a otros, alcanzando a “todos los linajes de la tierra (adamah)”
(v.3). La reacción de los demás ante Abrám repercutirá en ellos mismos, los que
lo bendigan serán bendecidos; los que lo maldigan, serán maldecidos. La
estrecha relación entre Dios y los suyos marcará toda la Biblia, su accionar
tiene que ver directamente con el accionar con respecto a los suyos.
En este relato hay una serie de elementos interesantes a
tener en cuenta:
Abrám es extranjero, no es del lugar. La tierra, por tanto,
sólo puede poseerla por regalo divino, no por “derecho histórico”. El don
divino queda reforzado puesto que la descendencia anunciada a Abrám contrasta
con la esterilidad de su mujer Sara de lo que ya se ha hablado (11,30). La
tierra de origen es “Ur, de los caldeos” (11,28). Esto es ciertamente un
anacronismo. Los caldeos son los habitantes de la Babilonia de tiempos del
exilio judío, no en tiempos de Abrám. Sin duda esto es visto de modo kerigmático,
como un anuncio que comunica a su pueblo que es sensato pensar que volverá
(desde el cautiverio babilónico) a la tierra que Dios le ha regalado.
La llamada de Dios a la que Abrám responde tiene como
característica una promesa y una bendición (barak). Este kerygma remite
al momento fundacional, a tiempos de David (recordar que es anuncio a los
exiliados); momento ideal que se pretende que los “hijos de Abrám” repitan en
los nuevos tiempos.
· Mostrará
una tierra
· Será
una gran nación
· Será
bendecido y fuente de bendición
· Dios
bendecirá a los amigos y maldecirá a los enemigos
· Otras
naciones se beneficiarán de la bendición
Mirado retrospectivamente, “históricamente”, Abrám es
presentado como el padre de Israel. Aquí comienza la historia del pueblo que
Dios se ha elegido.
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo
1, 8b-10
Resumen: Pablo escribe a su discípulo, que será su heredero recordándole la
relación estrecha entre el evangelio y el sufrimiento, pero recordando, a su
vez, que ese Evangelio es fuerza de vida por la gracia.
El domingo 27º del ciclo C la segunda lectura daba marco al
texto que hoy se presenta (1,6-8.13-14 y hoy corresponde 1,8b-10). Aquí “Pablo”
invita a su discípulo y heredero a “no avergonzarse” del testimonio que ha de
prestar, como tampoco ha de avergonzarse de la prisión de Pablo. La debilidad
es motivo de vergüenza en el mundo antiguo, pero es identificación con la cruz
de Cristo en los ambientes cristianos. Dos elementos se destacan: estos son
sufrimientos “por” el Evangelio y se cuenta con la “fuerza” (dynamis) de
Dios para ello. Por eso mismo, Timoteo está invitado a “coparticipar de los
malos padecimientos” (sygkakopathêson).
El acento no está puesto aquí en el sufrimiento concreto,
sino en el sufrimiento “a causa” del Evangelio, es algo que es constitutivo del
predicador. Precisamente por su sufrimiento es que Timoteo será heredero de
Pablo (2,3; 3,12; 4,5). Puesto que es un sufrimiento con sentido (“por”) se
abren los caminos a vencer la muerte y abrazar la vida. Pero ese “por” es el
Evangelio el cual es presentado como gracia. Esa es la fuerza, no la de las
obras. La resurrección (no mencionada en la unidad, pero supuesta en la
“manifestación”, epifaneia) de Cristo aniquiló la muerte. Este es
el depósito de la fe que Pablo proclamará (v.11) y por lo que compromete a
Timoteo en la continuación de la carta.
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo
17, 1-9
Resumen: Como realización de la Ley y los profetas Jesús en un monte, como
Moisés y Elías se encuentra con ellos donde Dios anticipa la gloria definitiva
de Jesús, pero a la que se llegará por la pascua.
La Transfiguración en Mateo tiene algunas características
novedosas con respecto a los otros Sinópticos, particularmente respecto a
Marcos del cual depende. Veremos –entonces- lo que es propio de este Evangelio.
La escena anterior (16,28) había dicho que “algunos (de los
presentes) no padecerán la muerte hasta que vean al hijo del hombre venir en su
reino”. Los tres elegidos para la transfiguración parecen ser los “algunos”
mencionados.
En primer lugar, en seguida de afirmar que se
transfiguró delante de ellos, añade que “su rostro brilló como el sol” y luego
continúa con los vestidos (v.2).
Pedro llama a Jesús “Señor” y no “rabbí”, título
prohibido (cf, 23,8). Y el texto omite que Pedro “no sabía qué responder porque
estaba atemorizado” (Mc 9,6).
Al dicho de la voz desde la nube “este es mi hijo amado”
Mateo agrega “en el que me he complacido” (v.5). Ante este hecho “cayeron
sobre su rostro y temieron” (el temor, como se ve no se trata aquí de miedo
y desconcierto sino de temor reverencial). Jesús los toca y les dice “levántense,
no teman” (v.7).
Dejando pequeños detalles que comentaremos, esto es lo
propio del relato de Mateo. Veamos entonces qué quiere destacar el Evangelista
con estos elementos:
El ministerio de Jesús está marcado en Mateo por un “monte”.
Allí es tentado (4,8-10), desde allí pronuncia su sermón inaugural (caps. 5-7)
y allí termina su ministerio despidiéndose de sus discípulos (28,16-20). Es el
lugar del encuentro con Dios y donde Dios se manifiesta. En un monte Moisés
recibe las tablas (Ex 31,18), en el mismo monte Elías busca a Dios en medio de
su crisis (1 Re 19,1-18).
“Se transfiguró” es preferible traducirlo por “fue
transfigurado” para reforzar la voz pasiva que remite a Dios como el
agente: Dios lo transfiguró.
La referencia a las “carpas” se ha pensado como alusión a
que el acontecimiento había tenido lugar en la fiesta litúrgica de las tiendas
(= tabernáculos), la fiesta más importante para los judíos; pero el contexto
propio del Antiguo Testamento parece invitar a pensar en la “tienda” como lugar
de encuentro con Dios (Ex 25,8) del mismo modo que lo es la nube que los
envuelve (cf. Ex 40,34-35; Núm 9,18; 2 Mac 2,8).
Al descender del monte Moisés tiene su rostro radiante (Ex
34,29-35), pero en este caso es reflejo de lo que ha visto; en el caso de Jesús
alude a su unidad e intimidad con Dios como hijo.
Mateo invierte el orden de Marcos (donde decía Elías y
Moisés él dice: “Moisés y Elías”) probablemente como un modo de relacionarlos
con la “Ley y los Profetas” (Marcos parece querer presentar a ambos como
profetas).
También Moisés en el monte se encuentra con dos personas en
una nube (Ex 24,15-18; cf. Núm 9,15-23), el verbo “escúchenlo” remite, por un
lado a Moisés (Dt 18,15) pero también a la oración típica de los judíos, el
“Semá” (“¡Escucha… Israel!”, cf. Dt 6,4).
Lo que acota la voz del cielo es algo que ya sabemos desde
el Bautismo: que Jesús es “hijo” (3,17) algo que Pedro había reafirmado en su
confesión (16,16). La mención a la “complacencia”, por otra parte, remite al
siervo de Yahvé (Is 49,1; cf. Mt 12,17-21; 16,21-23). La transfiguración es
anticipo de la gloria definitiva de Jesús, pero a ella llega por la pasión y
muerte. Por eso Jesús no puede quedarse en las carpas que Pedro quiere levantar
en su entusiasmo, hace falta esperar a la pascua para ser testigos de la
resurrección (17,9; cf. 28,16-17).
Como nuevo Moisés y nuevo Elías es a él a quien se debe
escuchar.
video con comentario al Evangelio
https://youtu.be/uPcexnJ_4qM
o también en
https://blogeduopp1.blogspot.com/2026/02/comentario-al-evangelio-del-2do-domingo.html

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