Memorias del II Congreso continental de Teología
Eduardo de la Serna
Acabamos de terminar el II
Congreso Continental de Teología y es bueno hacer una evaluación general y
global. No creo necesario poner el acento en que algo me gustó más o menos ya
que no me parece lo principal. Me interesa fundamentalmente mostrar el acontecimiento
vivido.
El encuentro fue del 26 al 30
de octubre de 2015 en Belo Horizonte (estado de Minas Gerais, Brasil).
Participamos más de 250 personas, creo que de todos los países de América Latina,
algunos del Caribe, de América del Norte y de varios países de Europa (España,
Italia, Francia, Alemania, Polonia), de muy diferentes edades, con un buen
número de mujeres (todavía no las suficientes), muchos jóvenes, muchos laicos…
El congreso fue muy exigente en
las actividades que comenzaban a las 8 de la mañana y terminaban con una última
conferencia a las 20 hs. El tema central giró en torno al Espíritu que camina
con los pobres.
Presento brevemente el esquema
y las ponencias:
El primer día, de Apertura, luego
de presentar el Congreso, la dinámica, etc. Abrió una conferencia de Leonardo
Boff sobre el lugar que ocupan las religiones en la conflictividad actual. Se
centró en lo pedido y destacó dos grandes males, el fundamentalismo y el
terrorismo. Dentro del fundamentalismo señaló que el peor de todos es el
fundamentalismo económico (neoliberalismo).
El martes el día se centró en el
“ver” (el miércoles en el “juzgar” y el jueves en el “obrar” dedicando el
viernes al “soñar”). Empezó Juan Luis Hernández (México) haciendo una
presentación de la realidad (que él llamó “análisis profético). Su planteo fue
crítico de muchos análisis de la realidad que paralizan ante tanto dolor,
pretendió mirar la cizaña pero detenerse en el trigo. Hubo cosas muy
sugerentes, pero muchos extrañaron la falta de distinción entre los gobiernos
populares de los gobiernos oligárquicos (son palabras mías, sólo para
distinguir). No se notó que hiciera distinción entre unos gobiernos y otros.
Tampoco se notó demasiado trigo entre la cizaña. Luego Cecilia Tovar (Perú)
hizo una presentación de la Iglesia del post-Concilio. Fue sencillo, quizás sin
aportes novedosos. Luego en un panel Etel Nina Cáceres (Perú) habló del
florecimiento y crisis (censura) de movimientos del Sur Andino. Algo sumamente
rico y floreciente fue luego cerrado por los obispos conservadores que
sucedieron a los primeros (“es sociologismo”), y Vicenta Mamani (Bolivia,
metodista) mostró los trabajos ecuménicos que se fueron realizando en La Paz. Al
terminar el día, Juan Hernández Pico habló testimonialmente de los “mártires”
deteniéndose especialmente en Romero y los jesuitas de la UCA de los que él era
compañero. Su testimonio y análisis fue muy conmovedor además de sólido. Lo
acompañó de un análisis de los textos del Paráclito en Juan.
El miércoles comenzó hablando Marcelo
Barros que hizo fundamental hincapié en su experiencia con los grupos afro-brasileños
y su experiencia en los ritos umbandas o de candomblé como experiencias del
espíritu. Luego un panel bíblico en el que estuvimos Carlos Mesters con Francisco
Orofino hablando del “espíritu-ruah” en el AT, Solange Do Carmo que iba a
hablar del espíritu en Jesús aunque habló de los evangelios deteniéndose
particularmente (como es razonable) en Lucas y yo que hablé del espíritu en
Pablo. En lo personal me parece que mi ponencia no tuvo repercusión salvo en algunos
– y algunos que me interesa mucho su opinión, para mi satisfacción – mientras sí
fue muy recibida la de Mesters especialmente. Luego Víctor Codina habló desde
una perspectiva más teológica (incluso comentó su nuevo libro "El Espíritu
del Señor actúa desde abajo” que fue el esquema que utilizó). Partió de
experiencias concretas del espíritu en América Latina y mostró cómo tienen en
común que nacen desde abajo. Finalmente Gustavo Gutiérrez habló especialmente
de la opción preferencial por los pobres deteniéndose en los “pobres de
espíritu” (de Mateo 5,3) presentada como “infancia espiritual”.
El jueves José Oscar Beozzo
hizo una presentación de los modelos de Iglesia en el post-concilio (y recordó
que en noviembre se cumplen 50 años del “pacto de las catacumbas”). Luego
Carlos Schickendantz presentó elementos vigentes para una reforma eclesial (“están
puestos los presupuestos” repitió con frecuencia). Luego Álvaro Ramazzini
(obispo de Guatemala) presentó elementos para la reforma de la Iglesia a partir
del mundo conflictivo, plural y desigual. Centrado particularmente en la
experiencia de la Iglesia guatemalteca, y Virginia Azcuy presentó elementos de
teología feminista partiendo de insinuaciones del Concilio Vaticano II hasta el
presente sobre el lugar de la mujer en la Iglesia.
Finalmente el viernes empezó
Pedro Trigo hablando de la Urgencia de lo Esencial empezando por lo esencial de
la teología (mirando incluso errores originales de la teología de la
liberación) destacando que lo esencial y fundamental es la vida y la
relacionalidad.
Luego Juan Luis Hernández,
Isabel Corpas deposadas y Juan Hernández Pico hicieron una síntesis de todo lo
visto y presentado en el congreso.
Antes del mensaje final se
hizo un homenaje póstumo a Joao Baptista Libanio.
En la web de www.amerindiaenlared.org
se encuentran síntesis más acabadas, textos completos de las conferencias y
videos de algunas de ellas.
Debo señalar algunas cosas que
me parecen dignas de resaltar. (1) la presencia de varios “dinosaurios” entre
el grupo, participando en todo como uno más, en las comidas, cercanos a las mil
preguntas, pedidos de fotos, dedicatorias de libros (bromeando le dije a
Gustavo Gutiérrez que estaba autografiando un libro que cobrara 5 reales por
firma o foto y siempre sonriente me dice: “¡qué bueno, así podría comprar más
libros!”). (2) la excelente buena onda, cordialidad y siempre con una sonrisa
de los que estaban detrás de la infraestructura (Amerindia Uruguay) para nada
exenta de eficiencia y ejecutividad. (3) es de destacar el buen clima, la
cordialidad, la posibilidad de conocer a muchas y muchos. La casa y su
disposición se prestan muy bien para este tipo de ambiente. (4) en lo personal
debo reconocer que mucha gente se acercó a saludarme ya que me conocían por
escritos (sea en mi blog, en la web de Amerindia –que suele publicar algunos
artículos que publico en mi blog- o en el facebook del Grupo de curas en Opción
por los pobres que también publica algunas cosas que pongo en mi blog), y
algunos con saludos o comentarios que me avergüenzan pero alegran.
Dentro de las evaluaciones
(todas positivas) se hicieron propuestas – todas aplaudidas – de mayor
participación de los teólogos jóvenes, mayor participación de iglesias
hermanas, de indígenas y afroamericanos, de grupos con diversas orientaciones
sexuales (gays, lesbianas, etc…). ¡Cómo se hará sin hacer un encuentro que dure
un mes? Tarea para pensarlo sabiendo que siempre habrá temas pendientes. En lo
personal una reflexión: como en todas las cosas que tienen que ver con la
sabiduría, creo que la mayor edad (salvo en aquellos que se “quedan” y se han “detenido”)
es símbolo de más conocimiento. Y no quisiera que en aras de rescatar el justo
y necesario lugar de los jóvenes se pierda la riqueza de los que siguen
acumulando sabiduría. Obviamente un teólogo de 30 años tiene 10 años de
lecturas de libros; un teólogo de 80 tiene 60 años de lecturas que no
deberíamos desaprovechar. Eso no quiere decir “escuchar siempre a los mismos”
(y menos a aquellos que desde hace años repiten siempre lo mismo) pero si a
aquellos que pueden aportar al tema propuesto en el Congreso (o que pueden
aportar un testimonio). Pero cabe soñar con más, nuevos y siempre mejores
congresos como el vivido.
Logo del congreso tomado de http://www.amerindiaenlared.org/congreso2015
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Cualquiera puede comentar y no será eliminado, aunque no este de acuerdo con lo dicho, siempre que sea respetuoso (caso contrario, será borrado). Pero habitualmente no responderé los comentarios, ni unos ni otros, para no transformar este blog en un foro. De todos modos, podrán expresar su opinión.